Cómo jugar fútbol puede ayudar a fortalecer tu cuerpo y tu mente
Desde mejorar la condición cardiovascular hasta elevar el estado de ánimo, el fútbol ofrece una variedad de beneficios mentales y físicos
Mientras el mundo espera con ilusión la emoción y el espectáculo de la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026, se prevé que una ola de entusiasmo por el fútbol recorra el planeta, inspirando a muchos a calzarse las zapatillas y saltar al terreno de juego.
Si bien este importante torneo celebra la habilidad de élite y promete momentos inolvidables, la verdadera esencia del juego reside en sus profundos beneficios para los jugadores comunes, tanto físicos como mentales.
El doctor Sam Botchey, consultor en medicina musculoesquelética, deportiva y del ejercicio en la clínica The Shard en Reino Unido, destaca el impacto significativo del fútbol en la condición cardiovascular. El médico define este deporte como “una forma de entrenamiento interválico natural”, que implica “episodios repetidos de trote, sprint, cambios de dirección y recuperación”.
Esta actividad dinámica somete constantemente al corazón y a los pulmones a diferentes intensidades, lo que conlleva mejoras sustanciales en la salud cardiovascular.

Más allá de la resistencia, el fútbol es un excelente ejercicio para todo el cuerpo. Botchey señala que las acciones de “correr a toda velocidad, saltar, intentar quitar la pelota y frenar” ejercen presión sobre el cuerpo en múltiples direcciones, fortaleciendo músculos, tendones y huesos; un beneficio que se vuelve cada vez más importante con la edad.
En concreto, jugar al fútbol puede ayudar a preservar la fuerza de las extremidades inferiores al ejercitar intensamente músculos como los cuádriceps y los gemelos. La interacción constante entre el cerebro y el cuerpo durante un partido también mejora significativamente el equilibrio y la coordinación.
“Durante un partido, estás observando el entorno, intentando controlar el balón y esquivando a tus oponentes”, explica Botchey, y añade que esto entrena al cuerpo para reaccionar y tomar decisiones mientras se hace ejercicio. Este proceso es excelente para el equilibrio y para desarrollar el control neuromuscular, la confianza en el movimiento y la propiocepción.
La práctica regular del fútbol también puede ser un factor clave para el control del peso. Botchey explica que su naturaleza variada y de alta energía contribuye a “una mejor composición corporal, una mayor sensibilidad a la insulina e incluso puede favorecer la pérdida de grasa si se combina una buena nutrición con la cantidad de calorías que se queman al jugar al fútbol con regularidad”.

Fundamentalmente, el factor del disfrute desempeña un papel importante, ya que las personas son “más propensas a mantenerlo en comparación con una actividad repetitiva que no disfrutan”.
Más allá de lo físico, el fútbol ofrece profundas ventajas mentales y sociales. Botchey señala que este deporte “enseña a los jugadores sobre el control emocional y la resiliencia”, citando la experiencia de superar una situación de derrota.
Danny Potter, responsable del programa de entrenamiento y rendimiento de fútbol en la Universidad de Chichester, Inglaterra, destaca su papel como “una moneda social que une a las personas”.
Los jugadores suelen forjar amistades para toda la vida, fomentando la cohesión y el apoyo mutuo dentro del equipo. Potter también destaca que sirve como una excelente vía de escape, desviando la atención de las pantallas y otras áreas estresantes de la vida.
Botchey coincide, y añade que la rutina de participar en equipo proporciona “sensaciones de propósito y logro”, las cuales son muy beneficiosas para el estado de ánimo, la regulación del estrés y el bienestar mental en general.


Sin embargo, Botchey advierte sobre los riesgos de realizar juegos de alta intensidad de forma repentina para prevenir lesiones. Recomienda aumentar la intensidad gradualmente, asegurar un buen calentamiento e incorporar ejercicios de fuerza y equilibrio junto con el entrenamiento de fútbol.
“El Mundial va a motivar a mucha gente a involucrarse en el fútbol”, dice, y agrega: “pero es importante recordar que la mayoría de las lesiones recreativas ocurren cuando alguien pasa repentinamente de hacer muy poco a hacer mucho a alta intensidad”.
Traducción de Sara Pignatiello






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