Riesgo de padecer enfermedades cardíacas podría iniciar incluso en el útero
Un estudio halló que las arterias de los niños cuyas madres tuvieron hipertensión durante el embarazo parecían tener entre tres y cinco años más, lo que aumentaba su riesgo de padecer enfermedades cardíacas
Un nuevo estudio realizado por investigadores del sistema de salud Northwestern Medicine revela que el riesgo de padecer enfermedades cardíacas puede comenzar incluso en el útero.
Los investigadores descubrieron que las complicaciones durante el embarazo en madres con presión arterial alta están relacionadas con una peor salud cardiovascular en sus hijos más de 20 años después.
Estos hallazgos se suman a la creciente evidencia de que el riesgo de padecer enfermedades cardíacas puede transmitirse de generación en generación y sugieren que mejorar la salud de la madre antes y durante el embarazo podría reducir drásticamente el riesgo de padecerlas.
Esta investigación podría contribuir a mejorar la salud cardiovascular de las generaciones futuras.
Las enfermedades cardiovasculares son actualmente la principal causa de muerte en EE. UU., con casi 920.000 fallecimientos en 2023, según datos gubernamentales. La enfermedad de las arterias coronarias, el tipo más común de cardiopatía, representó más de un tercio de esas muertes.
Se evaluó la salud de casi 1.350 madres y sus hijos hasta que estos cumplieron 22 años, utilizando datos recopilados inicialmente entre 1998 y 2000 en 20 ciudades de EE. UU.
Los científicos determinaron si las madres habían sufrido complicaciones durante el embarazo utilizando los registros hospitalarios. También utilizaron mediciones de la presión arterial, análisis de sangre, evaluaciones del índice de masa corporal y ecografías arteriales para analizar la salud cardiovascular de los niños.
Luego, compararon a las participantes que estuvieron expuestas a cada complicación del embarazo con aquellas que no lo estuvieron, teniendo en cuenta posibles factores contribuyentes como el tabaquismo y el estilo de vida.
Los niños cuyas madres tuvieron hipertensión durante el embarazo presentaron un índice de masa corporal más elevado, niveles de azúcar en sangre más altos, presión arterial más elevada y paredes arteriales más gruesas.
El estudio reveló que sus arterias parecían tener entre tres y cinco años más, lo que aumentaba su riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
Los trastornos de la presión arterial alta afectan a entre el 5 y el 10 % de las mujeres durante el embarazo, y se ha producido un aumento del 25 % en estos casos en los últimos 20 años, según los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.)
Afortunadamente, la presión arterial alta y el riesgo de enfermedades cardíacas son factores que las personas pueden gestionar, e incluso revertir, llevando una dieta sana y nutritiva, haciendo suficiente ejercicio, evitando las drogas y el alcohol y durmiendo bien.
Según los CDC, los adultos deberían dormir siete horas cada noche y hacer al menos 150 minutos de ejercicio a la semana para gozar de una salud óptima.
Estos comportamientos también se aprenden desde temprana edad. Comienzan con los padres.
“Si usted experimentó presión arterial alta o niveles elevados de azúcar en la sangre durante el embarazo, o si su hijo nació prematuro, esto no significa necesariamente que su hijo tendrá peor salud en la edad adulta. Pero recomiendo que preste atención a los hábitos de salud actuales de su hijo”, explicó en un comunicado el doctor Nilay Shah, profesor adjunto de medicina en la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern.
Traducción de Sara Pignatiello







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