Voces desde Irán: la guerra debe continuar hasta que caiga el régimen de los ayatolás
Amirhossein Miresmaeili recoge testimonios desde Teherán de personas que soportan apagones de internet y bombardeos de aviones militares, mientras aseguran que su mayor temor es que el régimen sobreviva al conflicto
Este artículo se publicó por primera vez en nuestro sitio asociado, Independent Persian.
Casi dos semanas después de que fuerzas de Israel y Estados Unidos iniciaron operaciones militares contra Irán, los ataques contra posiciones y funcionarios de la República Islámica entran en una nueva fase. Sin embargo, numerosos testimonios personales muestran que, aunque muchos iraníes temen las consecuencias de la guerra, también la ven como una oportunidad histórica para poner fin al régimen.
Una lectora de Independent Persian envió este mensaje desde Teherán: “Después de toda una semana, por fin logré conectarme a internet, con gran dificultad. Esperaba tener unos minutos de descanso de las deprimentes noticias llenas de propaganda de la República Islámica. Quería decirles que no tenemos miedo a la guerra.
Tememos mucho más que la República Islámica siga en el poder. Tememos que los actuales gobernantes caigan solo para que los reemplacen restos del mismo sistema.
Hablen por nosotros y díganle al mundo que nos cortaron internet durante 245 horas. Díganles que nos convirtieron en escudos humanos. Díganles que no emitieron órdenes de evacuación, ni siquiera para quienes viven cerca de zonas peligrosas”.
La joven agregó: “Díganles también que el régimen arresta a personas comunes solo por compartir información sobre la situación actual en Irán y luego las acusa de colaborar con Israel”.

“Díganle al mundo que cada mañana despertamos con mensajes de texto amenazantes del Ministerio de Inteligencia y de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC). Díganles que no existe un lugar seguro donde refugiarnos y que la única forma de que la paz y la seguridad regresen a Irán es la destrucción de la República Islámica. Si la guerra termina sin que el régimen colapse, vendrá una masacre aún más terrible”.
Este testimonio es solo uno de decenas de mensajes recibidos desde el interior de Irán en las últimas 48 horas. En ellos, las personas describen las dificultades de la vida en tiempos de guerra, pero también hablan de la esperanza de que el gobierno de la República Islámica llegue por fin a su fin.
En otro mensaje desde Teherán, una persona describe la vida cotidiana bajo condiciones de guerra.
El autor explica que, incluso cuando las explosiones resuenan y aviones de combate cruzan el cielo de la ciudad, la vida continúa: “Seguimos aquí, en el corazón de Teherán, donde ni siquiera un kilobyte de datos puede circular por internet. Sin embargo, los cazas israelíes y estadounidenses cruzan la ciudad de un lado a otro con calma mientras cumplen sus misiones.
El olor a quemado en el aire, el sonido de las explosiones, las ventanas que tiemblan, los mensajes de una sola palabra a nuestros seres queridos para decirles que seguimos vivos: todo eso ya se volvió parte de nuestra rutina. Pero lo que más importa son esos jóvenes inocentes que la República Islámica mató a tiros en enero y que ya no están con nosotros”.
En referencia a las muestras de preocupación desde el exterior, el mensaje añade: “Por una vez, ahórrennos su preocupación. Tal vez al final las cosas salgan bien y este capítulo amargo —más amargo que el veneno— por fin llegue a su fin”.

Nazila, una mujer de 32 años que vive en el barrio de Saadat Abad, en Teherán, relata cómo un misil impactó días antes contra un edificio de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) cerca de su casa.
“La explosión fue tan fuerte que las ventanas estallaron”, cuenta. “Las paredes de nuestra casa se agrietaron y mi madre quedó en estado de shock durante varias horas.
A pesar de todo, cuando supimos que el objetivo era una instalación militar de la Guardia Revolucionaria, sentimos algo extraño. Había miedo, pero también una especie de esperanza, porque pensamos que, tal vez, esta vez, el final de este régimen sí podría estar cerca”.
Según Nazila, muchos de sus vecinos comparten ese sentimiento. Aunque les preocupa que la guerra continúe, esperan que el resultado final sea el fin de la República Islámica.
Mohsen, un residente de 40 años del distrito de Narmak, en Teherán, dice que el sonido de los aviones de combate y de las explosiones nocturnas ya forma parte de su rutina diaria.
“Las dos primeras noches fueron muy aterradoras”, explica. “Pero cuando vimos que la mayoría de los ataques golpeaban bases del Basij —un grupo paramilitar ligado a la Guardia Revolucionaria—, comisarías y centros militares, el miedo disminuyó. La gente dice que, si el régimen va a caer, soportaremos estas dificultades”.
Mohsen añade que su mayor temor, y el de muchos de sus amigos, es que la guerra termine mientras el sistema de la República Islámica permanezca intacto.
“Si este régimen sobrevive, se vengará de la gente”, afirma. “La represión volverá a empezar y podría ser incluso peor que antes”.

Esta preocupación se repite en otros mensajes enviados a Independent Persian. Por ejemplo, Hamed, un joven del norte de Irán, cuenta que tras varios días de cortes de internet por fin logró conectarse mediante herramientas para evadir la censura.
Dice que su mayor temor es que “Israel y Estados Unidos decidan poner fin a la guerra de forma repentina en este momento, cuando quienes estamos dentro de Irán ya pagamos un precio tan alto”.
Por su parte, Nikita, una estudiante de 24 años en Teherán, relata que después de quejarse por el fuerte ruido de las fuerzas del Basij en su barrio durante ceremonias de duelo por Ali Khamenei, las fuerzas de seguridad empezaron a revisar grabaciones de cámaras de vigilancia de comercios cercanos para identificarla y arrestarla.
“Incluso pensar que podríamos quedar otra vez bajo las manos de estas personas me aterra”, afirma.
Al mismo tiempo, en muchos de estos testimonios, la gente subraya que, aunque la guerra y la destrucción causan dolor, creen que será posible reconstruir el país una vez que desaparezca la República Islámica.
En ese sentido, otro residente de Teherán escribe en un mensaje: “Por mucha destrucción que deje una guerra, después podremos reconstruir. Pero si la República Islámica permanece, seguirá matando a miles cada año y destruirá el país aún más”.
En resumen, según muchos lectores de Independent Persian, su principal preocupación no es la guerra en sí, sino un futuro en el que la República Islámica siga en el poder.
En los últimos acontecimientos de la guerra entre Israel, Estados Unidos y la República Islámica, el secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, afirmó en Washington que esta semana traerá el día de ataques más intenso y que la República Islámica sufre graves derrotas.
Además, señaló que en las últimas 24 horas Estados Unidos registró el menor número de misiles lanzados desde Irán.
Traducción de Leticia Zampedri







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