¿Puede ‘Piratas del Caribe 6’ salvar la carrera de Johnny Depp, o su reputación ya está arruinada?
Tras su sonada batalla legal con su exesposa Amber Heard, Hollywood le dio la espalda a la controvertida estrella. Un posible regreso a su papel más importante sugiere un improbable reingreso al ‘mainstream’

¿Será el sexto viaje de Johnny Depp por los siete mares? Según el superproductor Jerry Bruckheimer, el controvertido actor estadounidense está en conversaciones para retomar el papel del capitán Jack Sparrow en una nueva entrega de Piratas del Caribe. Un acuerdo que anunciaría el regreso triunfal de Depp a Hollywood después de media década alejado del mundo del cine.
Durante el proceso judicial de 2022, Depp declaró que Disney lo había excluido de la franquicia bucanera, afirmando que se negaría a regresar a la saga incluso si le ofrecieran “300 millones de dólares y un millón de alpacas”. Si bien se desconoce cuánto dinero —o cuántas alpacas— estaría dispuesto a ofrecerle Disney, muchos dan por hecho que su regreso es muy probable (Orlando Bloom, protagonista de la trilogía original de Piratas del Caribe en los 2000 junto a Depp y Keira Knightley, insinuó el año pasado su interés en un reinicio).
Las menciones de una sexta película de Piratas del Caribe llegan semanas después del debut del primer tráiler del otro proyecto de “regreso” de Depp, una adaptación de Cuento de Navidad de Charles Dickens. “Es bueno estar de vuelta”, susurra Johnny Depp en el primer tráiler metarreferencial de Ebenezer: los fantasmas de Navidad. La película, que se estrenará a finales de este año, no es la primera incursión de Depp en el cine desde su muy publicitada batalla legal con su exesposa Amber Heard, que puso en peligro su carrera, pero sí es su regreso al sistema de Hollywood.
Aunque nadie, salvo el Fantasma de las Navidades Futuras, puede estar seguro del futuro de Ebenezer, los comentarios de Bruckheimer son la señal más clara hasta el momento de que los estudios están listos para volver a contar con Depp. De nuevo con el atuendo de pirata del capitán Jack, Depp retomaría el papel más importante de su carrera. ¿Lo apoya el público? Parece que los estudios están dispuestos a apostar por ello.

Para Depp, una sexta película de Piratas del Caribe supondría un regreso a la franquicia que lo convirtió en una estrella de taquilla de éxito tras años luchando por alcanzar el éxito comercial. Como el desaliñado y despreocupado pirata de buen corazón Jack Sparrow, Depp creó un personaje inimitable que lo catapultó a la fama; el público lo adoró, al igual que la crítica (fue su actuación en Piratas del Caribe la que le valió al actor su primera nominación al Oscar).
La magnitud y la turbulencia de la fama de Depp en el siglo XXI hacen que sea fácil olvidar que comenzó como un ídolo juvenil gracias a su papel en la exitosa serie de televisión Comando especial, y que el éxito en Hollywood fue inicialmente esquivo. En las décadas de 1980 y 1990 trabajó con una gran cantidad de aclamados cineastas, entre ellos Wes Craven (en la película debut de Depp, el clásico de terror Pesadilla en Elm Street ), John Waters (en Cry-Baby: El Lágrima) y Terry Gilliam (en Pánico y locura en Las Vegas). Produjo gran parte de su mejor trabajo en colaboración con Tim Burton, como el monstruo chaplinesco en El joven manos de tijera y el cineasta de serie B que da título a la película Ed Wood.
Sin embargo, muchas de estas películas fueron fracasos de taquilla. Depp era un actor de cine de autor. Tenía prestigio, pero no era rentable para el gran público; podría decirse que en aquel entonces era más conocido por su serie de romances glamorosos fuera de las cámaras (con actrices como Jennifer Grey, Sherilyn Fenn y Winona Ryder, y la modelo Kate Moss).
“Tuve 20 años de lo que la industria básicamente describió como fracasos”, dijo Depp en una conferencia de prensa en 2009. Agregó: “Durante 20 años fui definido como un veneno comercial”.
Cuando consiguió el papel protagonista en La leyenda del jinete sin cabeza (1999) de Burton, su mayor éxito antes de Piratas del Caribe, fue como último recurso; aunque el director lo había escogido desde el principio, Paramount le ofreció otros nombres (Brad Pitt, Liam Neeson, Daniel Day-Lewis) antes de aceptarlo. La romántica y onírica película francesa Chocolate fue otro éxito al año siguiente, recaudando $152,7 millones, más de seis veces su presupuesto.

En 2003 llegó Piratas del Caribe: la maldición del Perla Negra. Adaptada de una atracción de un parque temático de larga trayectoria, se esperaba que el filme fuera un fracaso comercial, pero se convirtió en un fenómeno: la primera entrega recaudó $650 millones. A lo largo de las siguientes cuatro partes (estrenadas en un lapso de 14 años), la franquicia llegaría a recaudar más de $4.500 millones solo en taquilla, y el desaliñado capitán de barco interpretado por Depp ascendió rápidamente de un papel secundario a la indiscutible estrella.
Disney podría tener motivos para creer que hay un tesoro escondido en una hipotética sexta película de la saga corsaria: el largometraje más reciente, estrenado en Hispanoamérica como Piratas del Caribe: la venganza de Salazar, recaudó casi $795,9 millones, a pesar de las malas críticas y los cambios en el reparto (Bloom y Knightley abandonaron la saga tras la tercera parte, quedando solo Geoffrey Rush del reparto principal; Penélope Cruz y Javier Bardem fueron las estrellas que se incorporaron a la cuarta y quinta película, respectivamente).
Un punto clave de controversia en el caso judicial Depp vs. Heard fue que las acusaciones de violencia doméstica de Heard —que Depp calificó de difamatorias y falsas— habían puesto en peligro su carrera (un jurado en Virginia finalmente falló a favor de Depp, otorgándole una indemnización). Un fallo anterior de un tribunal británico sobre el reportaje del tabloide The Sun que lo tildaba de “maltratador de mujeres” había precipitado inmediatamente su despido de otra importante franquicia, la saga derivada de Harry Potter, Animales Fantásticos; en 2022, su representante declaró que Disney había rechazado un posible acuerdo de $22,5 millones para traerlo de vuelta a la franquicia de Piratas del Caribe. Si ahora están dispuestos a revertir esa decisión, sugiere un cambio radical, ya sea con respecto al propio Depp o a la disposición del público a pasar por alto sus escándalos.
Es incierto si Depp conserva algo de prestigio tras el juicio que dañó su reputación. Una encuesta realizada por la consultora National Research Group a principios de este año lo situó en séptimo lugar en la clasificación de actores que más convencerían a los encuestados de ver una película. “Veo un futuro para él, sobre todo porque Hollywood necesita este regreso”, declaró recientemente Miranda Banks, profesora de cine, televisión y estudios de medios en la Universidad Loyola Marymount de Los Ángeles, al New York Times. Añadió: “Hay una increíble escasez de estrellas de primer nivel que puedan impulsar las películas a nivel mundial”.
La escasez de estrellas de cine viables —actores que, en términos de la industria, puedan “garantizar el éxito de una película” por sí solos— es un fenómeno moderno documentado, a pesar del auge de jóvenes estrellas de taquilla como Timothée Chalamet y Zendaya. Disney podría verse influenciado por el éxito de actores como Brad Pitt, quien el año pasado protagonizó su película más taquillera hasta la fecha (el drama de carreras F1 de Apple TV) a pesar de los numerosos titulares sobre su vida personal y las acusaciones de abuso por parte de su exesposa Angelina Jolie (Pitt siempre ha negado dichas acusaciones). Puede que el público no lo sepa; puede que simplemente no le importe.
Desde el juicio, Depp solo ha aparecido en dos películas. La primera es el drama en francés de 2023 Jeanne du Barry (la directora de la película, Maïwenn, habló positivamente de Depp en una entrevista de 2023 con The Independent, aunque afirmó: “Es difícil rodar con él... todo el equipo estaba asustado porque tiene un tipo de humor diferente, y no sabíamos si iba a llegar a tiempo o si iba a estar preparado para decir sus diálogos”). La segunda es una película infantil de 2024 titulada Johnny Puff: Secret Mission, en la que Depp proporciona sonidos, pero no palabras, para un frailecillo animado. Es la repetición de un papel que interpretó en 70 episodios de la serie de Apple TV+ Puffins unos años antes.
Para ello, Ebenezer es una tabla de salvación improbable; otra aventura de Piratas constituiría un regreso de tremenda magnitud. Pero los estudios tienen motivos para ser cautelosos, más allá de la reputación personal dañada de Depp. A lo largo de la década de 2010, el éxito de Depp con la franquicia bucanera se vio atenuado por una serie de fracasos de taquilla vergonzosos, entre ellos la mareante aventura de Bruce Robinson, Diario de un seductor (2010), la desviada aventura retro El llanero solitario (2013) y la lamentable comedia Mortdecai, el artista del engaño (2015). Aunque su reputación como estrella de taquilla se mantuvo gracias a su trabajo como Jack Sparrow (y otros éxitos esporádicos como Alicia en el País de las Maravillas y Asesinato en el Expreso de Oriente), el atractivo de Depp ya estaba decayendo mucho antes de que supuestamente fuera “cancelado”.
Nueve años después del estreno de la última película de Piratas del Caribe, la fascinación que el mundo pueda sentir por las hazañas del capitán Sparrow es pura especulación. Incluso dejando de lado el atractivo personal de Depp, no está claro si el momento ha pasado. Al fin y al cabo, son películas familiares, y quienes tenían la edad ideal para ver la última entrega ya han crecido. No sorprende que se hable de la sexta película como un reboot (con la rumoreada participación de Margot Robbie como protagonista). Inevitablemente, buscará un punto intermedio: atraer a un público infantil que no conoce a Depp, a la vez que fideliza a los fans adultos que crecieron con él.
Es improbable que una película así no sea, como mínimo, rentable. Pero la pregunta más importante es si Depp podrá sobrevivir sin el atractivo singular de Jack Sparrow. Si Depp fue en su momento un “veneno comercial”, el capitán Jack demostró ser su antídoto. Queda por ver si volverá a funcionar.
Traducción de Sara Pignatiello




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