Trump afirma que sería un “honor” tomar Cuba y hacer “lo que quiera” con la isla
Trump, en su segundo intercambio del día con periodistas, lanzó amenazas contra Cuba en medio de un apagón histórico en la isla
El lunes, Donald Trump arremetió ante periodistas al afirmar que tenía derecho a hacer “lo que quisiera” con Cuba. También sostuvo que la isla es un estado fallido y sugirió que podría convertirse en el próximo adversario de Estados Unidos tras Irán.
Sus comentarios se produjeron mientras altos funcionarios de su Gobierno insistían en que la guerra con Irán podría terminar en los próximos días, aunque evitaron explicar cuáles son los objetivos concretos del presidente y si Estados Unidos planea actuar como la policía del mundo.
Las declaraciones de Trump surgieron durante una ceremonia en la que firmaba una orden ejecutiva, cuando un periodista le preguntó por la situación en Cuba. En respuesta, el presidente afirmó que podría “apoderarse” de toda la isla y añadió que probablemente tendría el “honor” de hacerlo.
“Creo que tendré el honor de tomar Cuba. Sería algo bueno, un gran honor”, dijo el mandatario.
“¿Tomará el control de Cuba?”, preguntó entonces Peter Doocy, reportero de Fox News en la Casa Blanca.

“De alguna forma, sí”, confirmó el presidente. “Tomar Cuba”.
“Quiero decir, ya sea que la libere o que tome el control de la isla… creo que puedo hacer lo que quiera con ella, para serles sincero”, dijo Trump.
Las declaraciones de Trump se produjeron después de una advertencia pública del senador republicano Lindsey Graham, uno de los principales defensores de la campaña militar del presidente contra Irán. El legislador por Carolina del Sur aseguró que Washington estaría enfrentando a regímenes autoritarios uno por uno, con Cuba como el siguiente objetivo.
“Cuba es la siguiente. Van a ir tras esta dictadura comunista en Cuba. Sus días están contados”, dijo a Fox News a comienzos de este mes.
La campaña militar contra Irán dejó cientos de muertos, incluidos 13 militares estadounidenses. El conflicto entró el lunes en su tercera semana, mientras el presidente volvió a insistir en que el final está cerca, aunque evitó explicar cómo se alcanzaría ese desenlace.
Trump y su equipo también se han negado repetidamente a definir objetivos claros para la operación militar, que inicialmente se justificó por la supuesta amenaza inmediata que representaban el programa nuclear iraní y su arsenal de misiles balísticos.
Semanas después del inicio del conflicto, Estados Unidos no ha explicado qué avances logró para neutralizar de forma permanente esas amenazas. Al mismo tiempo, el Gobierno de Trump se ha distanciado de sugerencias iniciales sobre un posible cambio de régimen destinado a derrocar al gobierno iraní.
Cuba, por su parte, lleva décadas bajo embargo económico estadounidense y, al igual que Irán, ha sufrido graves consecuencias económicas por las sanciones lideradas por Washington.
Sin embargo, a diferencia del caso iraní, la política de Estados Unidos hacia Cuba tiene su origen en la revolución comunista de la isla y su alianza con la Unión Soviética durante la Guerra Fría. La crisis de los misiles de 1962 marcó uno de los momentos más tensos en la relación bilateral y situó a ambos países al borde de un enfrentamiento militar directo.
Durante los dos mandatos de Barack Obama, Estados Unidos impulsó un acercamiento diplomático con el gobierno de los Castro. Esa política se desarrolló poco antes de la muerte de Fidel Castro, líder de la revolución cubana, en 2016.
Esta es una noticia en desarrollo. Actualizaremos con más información.
Traducción de Leticia Zampedri







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