Jordania advierte que la toma israelí del lugar musulmán más importante de Jerusalén es “inminente”
Aunque la custodia del sitio ha pertenecido a Jordania durante más de 100 años, un ministro ha advertido sobre una presencia israelí creciente
Según un informe, Jordania ha advertido que la toma de posesión por parte de Israel de uno de los lugares musulmanes más importantes de Jerusalén es inminente y podría desencadenar un conflicto religioso.
El Gobierno jordano celebrará el miércoles una reunión de emergencia con los ministros de Asuntos Exteriores del mundo árabe e islámico para abordar las reiteradas incursiones de extremistas religiosos judíos en la mezquita de Al-Aqsa y el complejo de la Cúpula de la Roca.
En declaraciones al periódico The Guardian, el ministro de Asuntos Exteriores jordano, Ayman Safadi, afirmó: “Esta es una amenaza constante, una amenaza peligrosa que estamos tratando de contrarrestar con todos los medios a nuestro alcance. Advertimos que alterar el statu quo podría desencadenar un conflicto religioso cuyas repercusiones se extenderían más allá de Palestina y Jordania, afectando a todo el mundo musulmán”.
Ministros israelíes de línea dura, entre ellos el ministro de Seguridad Nacional Itamar Ben Gvir y el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich, han pedido con frecuencia que el lugar, conocido por los judíos como el Monte del Templo, sea tomado por el Estado israelí y que se construya una sinagoga en sus terrenos.
El 23 de julio, Ben Gvir se unió a miles de extremistas judíos que irrumpieron en el lugar, escoltados por la policía, rezando, ondeando la bandera israelí y cantando el himno nacional. Desde Amán, se describió la acción como “una profanación de la santidad de la mezquita, una escalada, un acto de barbarie y una provocación inaceptable”.
Jordania ha tenido la custodia del sitio durante más de 100 años, e Israel se comprometió a respetar ese acuerdo en un tratado de paz de 1994.
Pero el status quo vigente durante décadas, bajo la supervisión de la familia real hachemita de Jordania, se encuentra seriamente amenazado. Este año, a decenas de empleados musulmanes de mezquitas se les revocaron los permisos de entrada, un imán fue arrestado por la policía israelí durante la oración del viernes y las incursiones de grupos judíos se han intensificado.
Según declaró Safadi, a la reunión del miércoles asistirán los ministros de Asuntos Exteriores de los países de la Liga Árabe, junto con representantes de Turquía, Indonesia, Malasia y Pakistán.
“Jerusalén es un polvorín”, dijo, y continuó: “Estamos tratando de explicar el peligro. Estamos protestando legalmente. Estamos tratando de crear conciencia sobre el peligro inminente que supone la continuación de esas medidas israelíes”.
De acuerdo con el medio, en Amán temen una escalada drástica de la campaña de limpieza étnica israelí en Cisjordania antes de las elecciones de octubre. Ante la posibilidad de que el Gobierno de Benjamin Netanyahu sea derrocado, sus elementos de extrema derecha podrían intentar imponer cambios drásticos y duraderos.
Safadi expresó su preocupación por una posible deportación masiva de palestinos de Cisjordania, en el peor de los casos, lo que podría provocar una avalancha de refugiados palestinos hacia Jordania, causando inestabilidad en el país.
“Nuestra postura es que esta es una línea roja que no permitiremos que se cruce. Hemos dejado claro a todo el mundo que haremos lo que sea necesario para impedir cualquier intento de desplazamiento israelí de palestinos a Jordania”, añadió.
“Eso no solo constituiría una violación del derecho internacional y del derecho de los palestinos a permanecer en su tierra, sino que también supondría una tremenda escalada”, concluyó.
Traducción de Sara Pignatiello




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