Hija de 13 años de Kim Kardashian se hizo perforaciones en las manos, y desató un debate sobre la crianza
Kardashian ha recibido duras críticas después de que su hija de 13 años lanzara un sencillo titulado ‘Piercing on My Hand’ junto con fotos de sus nuevos piercings dérmicos. Ellie Muir habla con una experta en crianza sobre si las críticas están justificadas y ofrece consejos para padres que se enfrentan a preguntas importantes sobre tatuajes y piercings
Es un dilema al que se enfrentan muchos padres: ¿dónde está el límite para que sus hijos se hagan piercings o tatuajes? Y, lo que es más importante, ¿a qué edad deberían empezar?
Esa cuestión ha cobrado protagonismo esta semana después de que la estrella de telerrealidad Kim Kardashian provocara la indignación de expertos en salud y crianza por permitir que su hija North West (13), fruto de su relación con el rapero Kanye “Ye” West, se hiciera varios piercings en el dorso de las manos.
North, que está a punto de embarcarse en su primera gira como artista discográfica, mostró su nuevo look en Instagram, donde se aprecian decoloraciones y cicatrices cerca de los piercings. Desde principios de 2026, la colección de North se ha ampliado con varios piercings más en los dedos y las manos, a los que hizo referencia en su primer sencillo, ‘Piercing on My Hand’.
Aunque las críticas han inundado las redes sociales, ni North ni su madre parecen preocupadas. En su cuenta compartida de TikTok, ambas les dijeron a sus seguidores: “Todo está bien”, mientras que North respondió más tarde con un video ingenioso dirigido a “todos los que se [enfadaban] por un piercing en el dedo”. The Independent se ha puesto en contacto con los representantes de Kardashian para obtener declaraciones.
Kardashian se ha declarado a favor de que su hija North West se exprese a través de ropa experimental, su cabello color aguamarina y su característico calzado voluminoso, pero los expertos médicos han destacado el riesgo de los piercings dérmicos, especialmente para los jóvenes, de quienes se espera que se encarguen de la limpieza y el cuidado posterior, con riesgos que incluyen complicaciones a largo plazo, rechazo de las prendas, cicatrices y desfiguración.

“Simplemente no lo hagas”, dijo al periódico New York Post el doctor Corey Hartman, dermatólogo certificado y fundador y director médico de la clínica Skin Wellness Dermatology en Alabama, EE. UU.
“A largo plazo, estas perforaciones pueden provocar cicatrices hipertróficas, hiperpigmentación, desfiguración y pérdida de función en la parte del cuerpo donde se realiza el piercing, especialmente en pacientes con piel muy pigmentada, como North West”, declaró a la publicación.
Sin embargo, los expertos en crianza afirman que la decisión de permitir que un niño se haga un piercing es una elección que solo puede entenderse tras evaluar la madurez del niño.
Amy McCready, fundadora de la consultora Positive Parenting Solutions y autora del libro sobre crianza The Me, Me, Me Epidemic, declaró a The Independent que debería haber un límite de edad para que los niños se hagan perforaciones corporales poco convencionales. En la mayoría de los estudios de tatuajes de EE. UU., la norma general es que el cliente debe ser mayor de 18 años y presentar una identificación válida, aunque esto puede variar según el estado y si un padre o tutor está presente para dar su consentimiento.
“Me encantaría que se estableciera un límite de edad estricto”, dice McCready, y continúa: “Pero el criterio más importante es la madurez que el niño demuestra en el proceso de toma de decisiones”.
McCready afirma que, al aconsejar a los padres en esta situación, les diría que conversen con su hijo sobre por qué quiere un piercing o un tatuaje antes de emitir juicios precipitados.
“Es una conversación similar cuando se trata de comprarles un teléfono móvil. Se les pregunta: '¿Cuánto tiempo llevan queriendo hacer esto?' Y especialmente en el caso de un piercing dérmico, '¿Qué es lo que realmente motiva esta decisión?' ¿Es algo que ven en Instagram, donde ven a famosos y a sus conocidos haciéndolo?”, explica.
“Hacerse un piercing dérmico es muy diferente a hacerse un segundo agujero en la oreja, así que parte de esto consiste en preguntarle a tu hijo si ha investigado sobre los riesgos asociados con este tipo de piercing en particular”, dice McCready, y añade: “Debes determinar si puede manejar el piercing de forma independiente: si cuida bien su higiene personal y si puede responsabilizarse de los cuidados posteriores”.
Independientemente de las críticas que pueda haber recibido Kardashian —quien es la principal cuidadora de North después de separarse de Ye en 2021— por los piercings de su hija, McCready insta a la gente a considerar cada caso individualmente.
“Creo que debemos darle a Kim Kardashian el beneficio de la duda y suponer que ha hablado con North al respecto. Debe tener la suficiente confianza en que su hija puede manejar esta situación”, afirma.
“Cuando estas situaciones salen a la luz en los medios, pueden resultar impactantes y sorprendentes, pero recomiendo que reflexionemos sobre cómo lo manejaríamos en nuestra propia familia en lugar de juzgar a la familia de otra persona, porque de todos modos ya hay demasiados juicios al respecto”, manifiesta.
En definitiva, según la experta, todo se reduce a si el niño o adolescente tiene la madurez suficiente para hacerse un piercing. “Si el niño no tiene el nivel de madurez necesario, entonces la respuesta debería ser ‘no’”, concluye.
Traducción de Sara Pignatiello






Bookmark popover
Removed from bookmarks