Trump despide a Katie Zacharia tras menos de una semana como secretaria de prensa
Minutos antes de hacerlo oficial, Trump declaró que le pidió a Zacharia que “reconsiderara” su papel después de una primera semana desastrosa, y agregó: “Quizás no sea para ella”

Exactamente una semana después de anunciar que contrataría a la comentarista televisiva conservadora Katie Zacharia como su próxima secretaria de prensa de la Casa Blanca, el presidente Donald Trump la despidió tras una pésima primera rueda de prensa, seguida de días de preguntas sobre si había mentido acerca de estar habilitada para ejercer la abogacía.
Un funcionario de la Casa Blanca confirmó que Zacharia había sido despedida momentos después de que Trump abandonara la Casa Blanca para un mitin en Georgia, una parada antes de Mar-a-Lago en Florida para pasar el fin de semana en su residencia.
Durante una sesión de preguntas y respuestas con los periodistas, el presidente se quejó de que los medios de comunicación habían tratado a su vocera, quien él mismo eligió, de manera “muy, muy, muy injusta”, incluyendo el duro interrogatorio por parte de su amigo cercano, el presentador de Fox News, Sean Hannity, anoche, y dijo que había hablado con Zacharia sobre si quería seguir bajo un escrutinio mediático tan riguroso.
“Hace apenas dos minutos le dije a Katie: ‘Katie, sabes, no tienes que hacer esto’ [...] Las noticias han sido muy crueles con ella. Nunca había visto algo así. Y le dije, sinceramente: ‘Si yo fuera tú, lo reconsideraría’. Piénsalo, pero yo lo reconsideraría. Tiene un marido y una familia maravillosos... quizás esto no sea para ella”, declaró Trump a los periodistas.
Al haber servido durante un periodo tan corto, tan solo cinco días desde su incorporación hasta su despido, Zacharia establece un nuevo récord para el tiempo más corto que un secretario de prensa o director de comunicaciones de la Casa Blanca haya desempeñado, menos de la mitad del récord de 11 días establecido durante el primer mandato de Trump.
El récord anterior lo ostentaba el gestor de fondos de cobertura Anthony Scaramucci, a quien Trump contrató como director de comunicaciones en julio de 2017, solo para despedirlo 11 días después tras una única rueda de prensa y después de que concediera una entrevista plagada de improperios a un periodista de The New Yorker en la que criticó duramente a otros altos cargos de la Casa Blanca.
Scaramucci, cuyo apellido se ha convertido en una forma irónica de referirse a una unidad de medida de exactamente 11 días, escribió en X para conmemorar el fin de su ignominioso récord.
“Los récords están para romperse. Pero no disfruto del dolor ajeno”, comentó.
Cuando le preguntaron qué quería que hiciera Zacharia en el futuro, respondió: “Solo quiero que sea feliz”.
Y cuando se le insistió sobre si quería que ella permaneciera en el puesto que empezó el lunes, contestó a los periodistas que hablaría con ella cuando regresara a Washington y recalcó que le cae “muy bien”.
“Quiero que tenga una buena vida. No quiero tener una vida como la que ha tenido en los últimos tres días. Los medios la están maltratando. Creo que es muy injusto, pero los medios la están maltratando”, planteó. “Cuando regrese, hablaremos porque no creo que se pueda hacer sufrir a Katie como está sufriendo”.
Según un reportaje del Washington Post, en el que citaron a cuatro personas familiarizadas con la decisión, Trump contactó a Zacharia para ofrecerle el puesto sin consultar a su jefa de gabinete, Susie Wiles. Esto generó rumores de que Wiles, su asesora de confianza desde hacía mucho tiempo y la que más tiempo había ocupado ese cargo bajo la administración de Trump, estaba a punto de ser despedida. A su vez, Trump estaba enfurecido y se desató una lucha de poder en la Casa Blanca.
La sugerencia del presidente de que Zacharia no continuaría como su principal portavoz se produjo tras una semana desastrosa para la activista conservadora, que atrajo la atención de Trump por primera vez a través de sus omnipresentes apariciones en Fox News, Newsmax y otras cadenas de derecha, a menudo programadas en horarios en los que ella consideraba que él podría estar viendo.
Comenzó a trabajar oficialmente el lunes, tres días después de que él anunciara su contratación en una publicación de Truth Social. De forma inesperada, ofreció su primera rueda de prensa un día después y dejó atónitos a los periodistas, ya que su primera aparición en la sala de prensa de la Casa Blanca duró tan solo 14 minutos.
La portavoz novata dedicó ocho minutos a leer, con dificultad, un comunicado preparado, antes de responder a preguntas fáciles de tres medios de comunicación de tendencia conservadora y marcharse apresuradamente tras confundir al presidente con su marido y anunciar el despido de la embajadora de Trump en Grecia, Kimberly Guilfoyle.

En aquel momento, los funcionarios de la Casa Blanca dijeron que el presidente aún confiaba en ella, pero la vergüenza de su incómoda primera comparecencia ante la prensa quedó rápidamente eclipsada por las preguntas sobre si había mentido acerca de sus antecedentes y credenciales legales.
Graduada de la facultad de derecho de la Universidad de Pepperdine, Zacharia se describía habitualmente como “abogada” o “letrada” en numerosas apariciones televisivas previas a su contratación en la Casa Blanca.
Pero mientras se preparaba para su primera rueda de prensa el martes, Judd Legum, autor de Popular Information, informó que ella no tenía licencia para ejercer la abogacía en ningún estado de los Estados Unidos, lo que en algunos estados convertía en delito el hecho de que se describiera a sí misma como “abogada” o “letrada”.
En primer lugar, intentó eludir las preguntas sugiriendo que no había necesitado una licencia de abogada cuando tuvo su primer trabajo después de la facultad de derecho en un bufete de abogados en China.
Posteriormente, el Wall Street Journal informó que había reprobado el examen de abogacía de California y que nunca lo volvió a presentar, pero que, a pesar de ello, siguió haciéndose pasar por abogada en hasta 18 apariciones televisivas desde el pasado mes de marzo.
El engaño incluso provocó preguntas difíciles del presentador de Fox News, Sean Hannity, quien interrogó a Zacharia al respecto durante su programa homónimo anoche.
“Calificaste el tema de ser abogada como ‘teoría de conspiración’”, comentó Hannity. “Ahora bien, estudiaste en Pepperdine. Pepperdine es una buena universidad, sin duda. Presentaste el examen de la abogacía, pero no lo aprobaste. ¿Correcto?”.
El presentador de Fox presionó entonces a Zacharia para que contestara si había vuelto a presentar el examen de abogacía, pero la secretaria de prensa empezó a divagar sobre casarse y mudarse a China.
“De acuerdo, pero quiero preguntarte específicamente —conozco esa parte de la historia, y sí, hiciste todo eso— pero ¿alguna vez te presentaste al examen de abogacía una segunda o tercera vez?”, preguntó Hannity.
—No lo hice, Sean —admitió Zacharia.
Entonces Hannity le preguntó: “¿Por qué no decir simplemente: 'Fui a la Facultad de Derecho de Pepperdine y luego tomé un camino profesional diferente'? ¿Por qué entrar en esta larga y tediosa discusión sobre la diferencia entre un abogado y un letrado?”.
Zacharia afirmó que nunca brindó asesoramiento legal y aseguró haber consultado con profesionales del derecho sobre si podía ser considerada abogada cuando aparecía en televisión.
A la mañana siguiente, en el programa Fox & Friends, Zacharia pareció dejar en evidencia al presidente Donald Trump y planteó dudas sobre el proceso de verificación de antecedentes cuando dijo que nadie en la administración Trump le preguntó sobre sus credenciales legales.
Traducción de Michelle Padilla



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