Putin dejó entrever su desesperación al afirmar que su guerra con Ucrania está terminando
El líder ruso muestra cada vez más signos de debilidad, mientras que Ucrania gana confianza a medida que la guerra se inclina a favor de Kiev, escribe el editor de asuntos internacionales Sam Kiley
Haciendo pausas, girando y señalando, como perros de caza que siguen un nuevo rastro, los líderes europeos están siguiendo un rastro de sangre que proviene del Kremlin. Las fuerzas de Vladímir Putin fueron en su día los cazadores; ahora son ellas las que sangran y Ucrania saborea la victoria.
Como muestra más reciente de que la nueva política sistemática de Ucrania de intentar matar al menos a 50.000 rusos al mes está funcionando, Putin ha dicho a su pueblo que el final de la guerra que él mismo inició está cerca.
Y, en un acto a la vez desesperado y condenado al fracaso, sugirió que Gerhard Schröder, el excanciller alemán, podría actuar como enviado de Europa en las conversaciones.

Aliado y amigo de larga data del presidente de Rusia, el excanciller alemán también ha mantenido estrechos vínculos con empresas rusas, como el gigante petrolero Gazprom.
La idea de que Schröder fuera enviado europeo fue descartada de inmediato. La reacción la resume a la perfección Kaja Kallas, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea.
“Está claro por qué Putin quiere que sea [Schröder] quien lo haga: para que, en realidad, él esté sentado en ambos lados de la mesa. Si le damos a Rusia el derecho de nombrar un negociador en nuestro nombre, no sería muy prudente”, expresó.
De hecho, todo indica que se trató de un acto desesperado del líder ruso. Ha contado con el respaldo de la Administración Trump, que se ha posicionado a favor de Rusia en conversaciones anteriores y ha suspendido toda la ayuda militar a Kyiv durante más de un año. Sin embargo, sus fuerzas se han estancado y han perdido terreno en su campaña para tomar Ucrania.
En el frente, la determinación ucraniana ha aumentado de forma constante durante el invierno. Se ha transformado en plena confianza entre muchos soldados que han experimentado un cambio positivo en su suerte gracias a su dominio en la guerra con drones y a sus exitosos ataques de largo alcance en territorio ruso.

Ucrania controla el Mar Negro, donde derrotó a la armada rusa hace más de dos años.
Ahora, las demostraciones de fuerza de Putin son discretas. La última, el Desfile de la Victoria del 9 de mayo para conmemorar el triunfo de Rusia en la Segunda Guerra Mundial, se llevó a cabo solo después de que acordara un alto el fuego con Kyiv. Tenía razón en temer que los misiles y drones de fabricación ucraniana pudieran poner en peligro su desfile.
El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelensky, se burló de su enemigo al emitir un decreto, que incluía las coordenadas de la Plaza Roja, ordenando a sus fuerzas que respetaran un alto el fuego, en una parodia de una orden al estilo del Kremlin emitida desde la cúpula.
“Creo que las cosas han empezado a cambiar tras el duro invierno. Hemos sobrevivido a uno de los inviernos más difíciles de nuestra historia, a pesar de los desesperados intentos de Rusia por destruir nuestra infraestructura crítica”, declaró Oleksandr Merezhko, presidente del comité de asuntos exteriores del parlamento ucraniano.
“En el frente, Putin ha fracasado y, estratégicamente, está perdiendo. Ucrania ha logrado realizar más ataques profundos en territorio ruso, lo cual resulta bastante humillante para Putin y Rusia”, añadió.
Ucrania ha estado atacando refinerías y aeródromos a más de 1.000 km dentro de Rusia, atacando objetivos en los alrededores de Moscú y llevando a cabo una serie de asesinatos de generales del ejército de Putin dentro de la capital.
Desde principios de este año, el nivel de ataques de medio alcance de Ucrania contra la logística rusa en territorio ocupado ha aumentado un 400 %.

Ucrania atacó 65 depósitos logísticos y de municiones, 33 puntos de control de drones y talleres, así como 17 puestos de mando de tropas tanto en la Ucrania ocupada como en las regiones fronterizas con Rusia, según informó el Ministerio de Defensa de Kyiv.
Los resultados han sido avances graduales, como la reconquista de Kupyansk, una ciudad estratégica a orillas del río Donetsk, donde las fuerzas rusas quedaron aisladas y rodeadas.
También han sido cruciales para desgastar las defensas aéreas rusas y permitir que el misil de largo alcance Flamingo de Ucrania alcanzara instalaciones militares e industriales, incluidas las fábricas de defensa en la ciudad de Cheboksary, a más de 1.000 km dentro del territorio ruso.
El objetivo de Ucrania es desmantelar el ejército ruso sin tener que atacarlo directamente. Las familias de los soldados rusos muertos reciben una indemnización de 165.000 dólares. Si Ucrania logra matar a 50.000 soldados al mes, la factura de Moscú ascendería a $8.250 millones mensuales.
Al destruir sus bases logísticas y de drones, el objetivo es socavar de tal manera los sistemas de mando y control de Moscú que las tropas rusas abandonen por completo la lucha.
Antes de que el presidente ruso afirmara que veía pronto el fin de la guerra, Kallas, de la UE, había dejado claro que Europa no estaba interesada en acceder a las demandas de Moscú de cara a cualquier negociación.

“No debemos humillarnos siendo los que exigen, diciendo: ‘Por favor, les rogamos que hablen con nosotros’, sino que debemos ponerlos en una posición en la que pasen de fingir que negocian a negociar de verdad”, explicó.
Europa está adoptando una postura más firme porque puede hacerlo, debido al creciente poderío militar de Ucrania y a su influencia en los asuntos internacionales.
Gregoire Roos, director de los programas para Europa, Rusia y Eurasia del Instituto Real de Asuntos Internacionales del Reino Unido, declaró: “Ucrania ha dejado de presentarse únicamente como víctima y se presenta cada vez más como proveedor de seguridad. Zelensky está promocionando la experiencia ucraniana en drones en el extranjero: casi 20 países están interesados en acuerdos con Ucrania en materia de drones, y ya se han firmado varios, incluso en el Golfo Pérsico”.
“Además, Ucrania se ha convertido, con mucho, en el laboratorio industrial de defensa más innovador y adaptable de Europa”, agregó.
Traducción de Sara Pignatiello







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