‘The Life of a Showgirl Encore’ de Taylor Swift nos obsequió un diamante y tres fiascos
La estrella del pop regresa menos de un año después de lanzar su duodécimo álbum de estudio con cuatro nuevas canciones, todas las cuales palidecen en comparación con sus mejores trabajos
Si prestaste mucha atención al videoclip de ‘Opalite’ de Taylor Swift, lanzado en febrero de este año, habrás notado pistas sobre su último sencillo, ‘Patient Zero’, dispersas por todo el video. Si tenías otras preocupaciones, no importa: la canción ya está disponible y puede resultar difícil de digerir incluso para los fans más acérrimos de Swift. Viene acompañada de otros tres temas de calidad variable, como parte de una versión extendida de su duodécimo álbum de estudio, The Life of a Showgirl, que lanzó en 2025.
Swift explicó en un comunicado esta semana que ‘Patient Zero’, ‘Cleveland!’, ‘Pink Clouding’ y ‘Babylon’ habían sido escritas durante un viaje que hizo a Suecia para celebrar el éxito de The Life of a Showgirl con los productores Max Martin y Shellback. En realidad, estas nuevas canciones parecen más un EP independiente (Swift no ha lanzado uno desde Beautiful Eyes de 2008), por lo que es una extraña decisión creativa incluirlas en el álbum peor recibido de su carrera... incluso si batió récords de ventas en su primera semana.
Por muy cautivadoras que fueran algunas de las canciones de Showgirl (‘Elizabeth Taylor’, ‘The Fate of Ophelia’, ‘Father Figure’), la composición era sorprendentemente irregular para una artista cuyas letras han inspirado comparaciones con Sylvia Plath y conferencias en Harvard. Críticos y fans también lamentaron la falta de control de calidad: estaba la exasperante ‘Wood’, la condescendiente ‘Actually Romantic’ y la empalagosa ‘Honey’, todas con versos tan torpes que arruinaban cualquier posible disfrute de las canciones. La producción también puso de manifiesto cómo el éxito rotundo que los productores Max Martin y Shellback alguna vez cosecharon en el Top 10 se ha desvanecido hace mucho tiempo; los genios suecos y Swift jugaban a lo seguro. Resulta que eso sigue siendo así ahora.
El nuevo sencillo de Swift, ‘Patient Zero’, es el equivalente musical de un “te lo dije”, dirigido a una mujer que ha estado saliendo con su ex. “Apuesto a que irrumpió en tu vida con bombos y platillos”, canta con su característico murmullo bajo. “Apuesto a que te dijo que te amaba a ti primero”. Se presenta sobre un ritmo estándar y sincopado y un gancho de violín digitalizado con influencias celtas. Tanto en sonido como en temática, ‘Patient Zero’ encaja mejor con el disco de Swift de 2024, The Tortured Poets Department, del cual se cree que varias canciones están inspiradas en su breve romance con el líder de la banda The 1975, Matty Healy. Sin embargo, la composición aquí se siente regurgitada, el tono roza la autosuficiencia; cuando se trata de evocar una escena, Swift recurre a viejos clichés incluso cuando no encajan, cantando: “Cuando viste a otra mujer salir de su casa / Apuesto a que besó la lluvia en tu cara”. El golpe más grande llega en el puente, cuando ella tropieza: “Sé que él encantó a tu familia y amigos/ Y pensaste que era porque te ama/ Pero es porque ama cómo todos los demás lo aman (eh, eh)”. ¿ Eh?

En cuanto a las demás canciones, ‘Cleveland!’ evoca sonoramente una de sus mejores obras, ‘The Last Great American Dynasty’ de Folklore (2020), con su introducción de piano entrecortada y sus melodías suaves, pero palidece en comparación. Evidentemente, está inspirada en su relación con su esposo Travis Kelce, con quien —como tal vez habrán notado— se casó en julio en una “boda de la década” en el Madison Square Garden de Nueva York, EE. UU., con 1.000 de sus amigos y familiares más cercanos. Entre sus declaraciones de amor al ala cerrada de los Kansas City Chiefs, originario de Cleveland Heights, Ohio, la canción retoma viejas críticas que Swift ha reconocido en otras canciones mejores: “Nunca fue una chica solidaria… Con todo ese dinero, ¿por qué se viste tan mal?”. Es uno de sus peores escritos, sobre todo cuando dice: “El gusto por mí es adquirido, pero es su plato favorito/ Dice que parezco un ángel, y ellos dicen: 'Odio a esa perra'”.
Luego está la animada ‘Pink Clouding’, en la que expresa su arrepentimiento por cómo trató a un ex. Comienza de forma prometedora con suspiros celestiales y superpuestos, para luego desplomarse en picado, lastrada por ritmos monótonos de Martin y Shellback. Swift menciona colores —magenta, fucsia, palo de rosa, carmesí— como si estuviera leyendo una carta de colores de Pantone, en lugar de evocar imágenes verdaderamente sugerentes.
Mientras tanto, ‘Babylon’ supone una mejora tan notable respecto a las otras tres canciones que resulta un alivio. Parte del poder narrativo de Swift resurge, mientras relata la historia de un hombre que huye de su pequeño pueblo con una expresividad e indefinición conmovedoras. Las melodías se elevan, su voz es ligera y aflautada sobre un delicado acorde de guitarra acústica. Recuerda su capacidad para transportar al oyente, y uno la añora al escuchar las otras tres canciones. La incesante producción reciente de Swift debería indicar que está en un momento de gran creatividad, pero los resultados en los últimos años han empeorado.
Es una lástima que estas canciones se publiquen justo la semana en que Ed Sheeran, amigo de larga data y colaborador ocasional de Swift, atraviesa una de las mayores crisis de su carrera. El cantautor británico está en el punto de mira por su gestión de la polémica sobre la exclusión de Macklemore de su gira por EE. UU., a petición del multimillonario Robert Kraft, propietario de estadios. Tanto él como Swift han sido objeto de críticas por sus supuestas posturas apolíticas, y Swift también mantiene una buena relación con Kraft, propietario del Gillette Stadium, donde la cantante encabezó su primer concierto en un estadio en 2010. La saga de Sheeran pone aún más de manifiesto la superficialidad de (tres de) las nuevas canciones de Swift; uno desearía que dedicara su talento para la observación a algo más que sus exnovios, sobre todo cuando esto solo le está dando malos resultados. ¿En qué punto se encuentra Swift artísticamente ahora? Porque parece que se está tambaleando.
Traducción de Sara Pignatiello

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