Jeffrey Epstein trató de ofrecer información condenatoria sobre Trump tras su arresto, revelan notas
Epstein garabateó que Trump “nunca [había tenido] dinero” e insistió en que se realizaran investigaciones en un intento de última hora por obtener clemencia
Jeffrey Epstein intentó aprovechar su conexión con el presidente de EE. UU., Donald Trump, en una aparente petición de clemencia de último recurso mientras estaba en prisión a la espera de juicio por cargos de tráfico sexual —un período de 35 días dentro de una notoria prisión de Nueva York que terminó con su suicidio en 2019.
Notas manuscritas inéditas obtenidas por el periódico The New York Times revelan frases y oraciones a medio escribir de Epstein, garabateadas en blocs de notas, incluyendo lo que parecen ser ideas para que los fiscales federales investigaran al entonces presidente Trump.
“Trump es un estafador total”, escribió, añadiendo las frases “humo y espejos” y “nunca tuvo dinero”.
También sugirió que el ex director financiero de la Organización Trump, Allen Weisselberg, “lo [sabía] todo” y propuso que se hicieran públicas las calificaciones universitarias del presidente. “No es un genio estable”, escribió.
Las circunstancias que rodean la muerte de Epstein y sus presuntas conexiones con una red más amplia de pedófilos poderosos han acaparado la atención del Congreso de EE. UU. y de la Administración Trump, que está ansiosa por dejar atrás las investigaciones federales sobre Epstein y las repercusiones políticas derivadas de la publicación de millones de documentos relacionados con sus casos.
Los mensajes publicados recientemente —obtenidos como parte de una extensa investigación del Times que examina los últimos días del pedófilo adinerado y con buenas conexiones— no parecen haber planteado ninguna acusación nueva contra el presidente.
Los intentos de Epstein por proporcionar información potencialmente útil a los fiscales federales a cambio de la posibilidad de obtener clemencia en su propio caso no parecen haber influido a su favor.
Sus escritos sugieren que no pudo aportar nada que no se supiera ya. Posteriormente, Trump y Weisselberg fueron objeto de extensas investigaciones que culminaron en veredictos de fraude impactantes contra el imperio inmobiliario del presidente y la fortuna de su familia.
Weisselberg pasó 100 días en la cárcel de Rikers Island en 2023 tras ser declarado culpable de varios delitos fiscales en un caso aparte derivado de una amplia investigación criminal sobre los negocios de Trump. Regresó a prisión en 2024 tras declararse culpable de perjurio por el testimonio que prestó durante un sonado caso de fraude contra los negocios del presidente.
Ese mismo año, un juez determinó que Trump y sus socios comerciales se habían enriquecido ilegalmente defraudando a bancos e inversores como parte de un plan que duró una década para obtener condiciones de financiación favorables para algunas de sus propiedades destinadas a consolidar su marca.
Asimismo, el nombre del mandatario aparece miles de veces en los millones de documentos publicados por el Departamento de Justicia de EE. UU. como parte de la legislación que Trump promulgó. Trump mantuvo relaciones sociales con Epstein durante las décadas de 1990 y 2000, y Epstein se describió a sí mismo como el “amigo más cercano” del presidente.
Trump no ha sido acusado de ningún delito en relación con Epstein, y su aparición en los archivos de Epstein no sugiere lo contrario. El líder ha negado repetidamente cualquier irregularidad relacionada con Epstein e insiste en que cortó lazos con el pedófilo años antes de que este fuera investigado.
Según el Times, las notas de las últimas semanas de Epstein en el Centro Correccional Metropolitano de Nueva York parecen mostrar un declive desesperado y progresivo, y sus reuniones con abogados giraron principalmente en torno a su desprecio por sus antiguos amigos, quienes comenzaron a distanciarse públicamente de él.
“No puedo hacer esto”, les dijo a sus abogados, según el periódico.

En sus notas, temía ser conocido como el “pedófilo multimillonario en la cárcel”; también escribió que los guardias de la prisión le habían dicho a su compañero de celda que “si [le] daba una paliza, no presentarían ningún informe”.
También escribió que le habían dicho que “usara pañales para adultos en lugar de [permitirle] usar el baño”.
La investigación del Times, que se basa en documentos judiciales, archivos de Epstein publicados anteriormente y más de 50 nuevas entrevistas con reclusos, personal penitenciario y otras personas, plantea preguntas cruciales y probablemente sin respuesta sobre su forma de pensar y su patrón de comportamiento antes de que fuera encontrado muerto el 10 de agosto de 2019.
Si bien el Departamento de Justicia espera dar por concluido el caso Epstein, la presión bipartidista para investigar a las personas de su entorno, incluido el presidente, no ha hecho más que aumentar, y miembros del Congreso han emitido citaciones para entrevistar a figuras destacadas, antiguos empleados y funcionarios de la Administración.
El Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, la cámara baja del Congreso, también ha realizado una serie de entrevistas con supervivientes, cuyos testimonios han dado lugar a denuncias penales contra al menos dos personas vinculadas a Epstein.
Traducción de Sara Pignatiello




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