Demócrata de la Cámara busca que Barron Trump testifique sobre la extradición de Andrew y Tristan Tate
La representante demócrata Yassamin Ansari solicitó registros y comunicaciones del Gobierno relacionados con los influencers de la "manosfera", quienes enfrentan acusaciones de abuso sexual y trata de personas
La representante demócrata Yassamin Ansari solicitó que Barron Trump, hijo del presidente Donald Trump, testifique ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes para esclarecer si conocía o “tuvo alguna participación” en las actividades de Andrew y Tristan Tate, quienes enfrentan acusaciones de abuso sexual y trata de personas.
Los influencers de la llamada "manosfera" fueron detenidos el sábado en Miami por agentes federales, tras una solicitud de extradición del Reino Unido, donde afrontan graves cargos por trata de personas y delitos sexuales.
Por su parte, la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, afirmó que no se prevé que los hermanos Tate reciban ningún tipo de beneficio por parte del Gobierno de Trump y aseguró que la Casa Blanca no bloqueará su extradición.
Según The New York Times, Barron Trump era admirador de Andrew Tate y habló con él por Zoom en 2024. El diario también informó que Donald Trump Jr. se reunió con Tate en la Torre Trump en 2017 y que Alina Habba, exabogada del presidente y exfiscal federal interina de Nueva Jersey, se describió como una “gran admiradora” del influencer durante una aparición en un pódcast en enero de 2025.
Ante estos antecedentes, Ansari instó al representante republicano James Comer, presidente del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, a “abrir una investigación” sobre la coordinación de los hermanos Tate y sus amplias relaciones con miembros del círculo cercano del presidente, incluido su hijo, Barron Trump.

Dos días antes de su arresto, los hermanos Tate asistieron a una fiesta en Washington D. C. por invitación de Paolo Zampolli, enviado especial del Gobierno de Trump para alianzas globales.
Además, Paul Ingrassia, asesor jurídico interino de la Administración de Servicios Generales y exintegrante del equipo legal de los Tate, calificó los arrestos como “procesamientos con motivaciones políticas”.
Sin embargo, tras las detenciones, varios aliados de Trump parecieron tomar distancia de los influencers.
“Los informes recientes y las revelaciones públicas plantean preocupaciones extremadamente graves en materia de seguridad nacional, diplomacia y ética sobre si las redes políticas en la órbita del presidente, incluidos miembros de su familia y otros funcionarios públicos, utilizaron su influencia para proteger a estos hombres”, escribió Ansari en una carta enviada el jueves a James Comer.
La carta de Ansari también llega después de que un legislador republicano saliera en defensa de los hermanos Tate tras el anuncio de los cargos en su contra.
El representante Abe Hamadeh calificó las acusaciones como “poco claras y políticas”.
“Ningún tribunal estadounidense los ha acusado de ningún delito, a pesar de años de falsas alarmas e insinuaciones”, escribió Hamadeh en X el 20 de julio. “El Gobierno de Estados Unidos debería presentar cargos contra ellos o protegerlos de procesos judiciales imprudentes en el Reino Unido y Rumania”.
Asimismo, sostuvo que los hermanos, al ser ciudadanos estadounidenses, “merecen” todas las protecciones constitucionales de Estados Unidos, por lo que son inocentes hasta que se demuestre lo contrario.
En su carta, Ansari instó al comité a investigar si las comunicaciones extraoficiales entre los hermanos Tate, asesores presidenciales y miembros de la familia del presidente, como Barron Trump, influyeron en las acciones oficiales o en la política del Gobierno con respecto a la investigación, el posible procesamiento de los hermanos o la cooperación internacional en materia de aplicación de la ley.
Además, solicitó al Departamento de Justicia y al Departamento de Estado la entrega de “todas las comunicaciones, cables, memorandos internos, notas y registros de contacto” intercambiados entre autoridades estadounidenses y sus homólogas del Reino Unido y Rumania.
Asimismo, pidió “todos los registros de comunicaciones” entre la Casa Blanca y las agencias federales relacionados con los hermanos Tate, incluidos documentos sobre la investigación de los presuntos delitos, un eventual proceso penal, posibles favores políticos o legales por parte de funcionarios del Gobierno —como la ralentización de las investigaciones o la decisión de no detenerlos al ingresar a Estados Unidos— y el estado de las solicitudes de extradición.
La congresista también sostuvo que el comité debe determinar, a través del testimonio de Barron Trump, si tenía conocimiento de los presuntos crímenes de los hermanos Tate, si tuvo alguna participación y si se comunicó con miembros del Gobierno de su padre o con el propio presidente en relación con los procedimientos legales.
The Independent solicitó comentarios a la Casa Blanca.
A finales de 2022, tras ser detenidos por acusaciones de trata de personas y lavado de dinero, los hermanos Tate recibieron la prohibición de salir de Rumania.
Desde entonces, han permanecido bajo investigación del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, mientras que el estado de Florida abrió una investigación penal en su contra el año pasado.
El sábado, la Fiscalía británica anunció 38 nuevos cargos contra los hermanos, que se suman a los 21 ya presentados anteriormente.
Andrew Tate enfrenta tres cargos por organizar o facilitar la trata de personas con fines de explotación sexual, tres cargos de agresión con resultado de lesiones corporales y otros 19 relacionados con “imágenes indecentes de un menor y pornografía extrema”.
Por su parte, Tristan Tate fue acusado de un cargo de agresión sexual, dos de violación y tres por organizar o facilitar la trata de personas con fines de explotación sexual.
Tras ser detenidos por agentes federales en Miami, su abogado, Joseph D. McBride, calificó las acusaciones de “una locura” y aseguró que no existe “ni una pizca de evidencia” que las respalde.
En declaraciones a The Independent, sostuvo que los hermanos son víctimas de una "persecución política" en el Reino Unido y afirmó que los nuevos cargos buscan “perturbar el proceso judicial” en Estados Unidos.
Por ahora, se espera que los Tate permanezcan detenidos en Florida mientras un juez federal determina si las autoridades británicas han cumplido con los requisitos legales para la extradición, que deberá ser aprobada por el Departamento de Estado.
Consultado esta semana sobre la solicitud de extradición, el secretario de Estado, Marco Rubio, respondió: “No nos corresponde desempeñar ningún papel en este momento, y quizá nunca, pero no voy a hacer comentarios al respecto”.
Traducción de Leticia Zampedri



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