Análisis

Necesitamos poner atención a Karoline Leavitt: está revelando los planes más aterradores de Trump

En una breve rueda de prensa celebrada hoy, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca hizo algunas afirmaciones sobre Arabia Saudita e Irán —y sobre las elecciones estadounidenses— que deberían generar serias alarmas, escribe Holly Baxter

Informe desde Washington: los que se sabe del acuerdo nuclear entre EE. UU. y Arabia Saudita
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Si tomáramos las palabras de la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, al pie de la letra, quedaríamos profundamente confundidos y sumamente alarmados. Para empezar, creeríamos que “autoproclamados comunistas, literalmente” están “ganando elecciones” en EE. UU. y “afirmando ser el nuevo liderazgo” del Partido Demócrata. Este hecho, según declaró con gravedad Leavitt el jueves, podría hacer que EE. UU. se pareciera mucho al “estado fallido” de Cuba.

No es precisamente inusual que los republicanos llamen comunistas a los demócratas, pero resulta interesante que las palabras “literalmente” y “autoproclamado” han perdido todo su significado en el territorio MAGA.

También resulta interesante que los demócratas de centroizquierda que han ganado elecciones recientemente —como Zohran Mamdani en Nueva York— lo hicieran tras basar sus campañas en la asequibilidad, un término con el que tanto Donald Trump como Leavitt tienen un problema recurrente. Trump, sin sentido alguno, ha dicho anteriormente que “la asequibilidad es una estafa demócrata” y un “engaño”, y Leavitt se hizo eco hoy de ello al atacar la “solución demócrata a los supuestos problemas de asequibilidad”.

Pero si sigues usando la palabra “asequibilidad” como si no fuera un problema real, la gente igual se dará cuenta cuando sus alimentos no sean asequibles. El aumento vertiginoso de los precios de los fertilizantes, que luego afectó los precios de los alimentos en todo el país, se debió a la guerra de Trump en Irán. El aumento vertiginoso de los precios del petróleo, que luego afectó los precios de la gasolina en todo el país, se debió a la guerra de Trump en Irán.

Por mucho que se afirme que “la economía” estadounidense está fantástica o que Trump “está preparando a los trabajadores para prosperar como nunca antes”, los estadounidenses no dejarán de creer en las cifras de sus tarjetas de crédito.

(Reuters)

Esta fue una breve rueda de prensa en la Casa Blanca, pero reveladora. Al ser preguntada sobre el acuerdo nuclear con Arabia Saudita, Leavitt leyó primero una publicación de Trump en Truth Social la noche anterior (una elección extraña en sí misma). Luego sugirió que la razón por la que Arabia Saudita obtenía un acuerdo nuclear civil e Irán no, era porque el acuerdo saudí otorga “acceso prioritario a las empresas estadounidenses” y “pone a EE. UU. primero”. Es un razonamiento muy cercano a la idea de “fuimos a la guerra por su petróleo”, y es el tipo de cosa que incluso los líderes menos escrupulosos del mundo tienden a no decir en público.

La Administración sigue adelante con dificultad en Irán, justificando repetidamente la muerte y la destrucción con el argumento de que “Irán nunca debe tener un arma nuclear”. Trump incluso afirmó recientemente, sin pruebas, que los 17 militares estadounidenses que han muerto en el conflicto hasta el momento le habían dicho personalmente que esa era una creencia que cada uno de ellos defendía con vehemencia.

Y, sin embargo, aquí estamos, firmando acuerdos repentinos con otro país de la región que, según algunos informantes, permiten a Arabia Saudita intensificar sus ambiciones nucleares sin supervisión internacional. Es una acción increíblemente arriesgada desde una perspectiva geopolítica. La justificación —que generará ganancias para las corporaciones estadounidenses y que por eso el país no está siendo bombardeado hasta la aniquilación como Irán— debería resultar verdaderamente escandalosa.

Esto podría ocurrir si la conversación no estuviera inundada de afirmaciones sobre autoproclamados comunistas y fraudes electorales. La respuesta de Leavitt sobre Nueva Jersey, donde recientemente se descubrió que 6.600 personas no ciudadanas habían sido añadidas erróneamente a los registros electorales y luego identificadas y eliminadas, fue básicamente que hay una conspiración en marcha, que no se puede confiar en la gobernadora de Nueva Jersey y que el mandatario tiene una corazonada al respecto, así que probablemente sea cierto.

“De repente, esta gobernadora publicó un comunicado de prensa diciendo que el presidente Trump tenía razón… no es una coincidencia”, dijo Leavitt, elevando la voz.

“Ella dice que son 6.600, pero sospechamos que es muchísimo más”, continuó, y añadió que Trump “[estaba] empeñado en llegar al fondo de este asunto”.

El líder está autorizando la expansión nuclear en Arabia Saudita, y puedes leer sobre ello en Truth Social si quieres conocer los detalles. El líder cree que las elecciones no serán justas mientras sus índices de aprobación están cayendo. El líder no permitirá que el comunismo controle EE. UU. El líder dice que la economía va de maravilla y que la palabra “asequibilidad” no existe. El líder recibió fuertes aplausos en Georgia esta semana, lo que demuestra que en realidad es más popular de lo que los medios de comunicación convencionales quieren hacernos creer.

Karoline Leavitt es mucho más elocuente que Trump, pero aun así transmite con precisión el caos que reina en la mente de este. Así que sí, si tomaras sus palabras al pie de la letra, estarías profundamente confundido y sumamente alarmado. En otras palabras, estarías justo como MAGA quiere que estés.

Traducción de Sara Pignatiello

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