Elon Musk admite que “se dejó llevar” con DOGE y Trump tras su paso por el gobierno

El hombre más rico del mundo afirmó que "se involucró demasiado en la política" tras impulsar profundos recortes a la ayuda internacional y a la plantilla del Gobierno federal

Alex Woodward en Nueva York
Elon Musk admite que se "dejó llevar" durante su trabajo en el Gobierno de Trump
Read in English

Elon Musk admitió que “se dejó llevar” mientras trabajaba en el Gobierno de Donald Trump al frente del llamado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), desde donde impulsó despidos masivos y profundos recortes al gasto federal.

“Creo que me involucré demasiado en la política. Francamente, me dejé llevar”, declaró a The Economist. En una extensa entrevista publicada el jueves, ofreció pocos detalles sobre qué aspectos de esa etapa lamentaba.

Sin embargo, el hombre más rico del mundo, que invirtió millones de dólares en la campaña de Trump antes de ser designado para encabezar la estrategia de reducción del gasto del presidente, defendió la labor de DOGE y el desmantelamiento de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), de la que en una ocasión dijo que quería “pasarla por la trituradora”.

“Tenemos que analizar los gastos en detalle y asegurarnos de que el dinero se utilice de forma sensata, que no se desperdicie ni se destine a actividades fraudulentas. Y, obviamente, recibí muchas críticas por esto”, afirmó.

Musk también sonrió al asegurar en repetidas ocasiones que “cero” personas habían muerto como consecuencia de los recortes de DOGE a USAID. No obstante, investigadores de salud pública sostienen que esos recortes podrían haber contribuido a la muerte de cientos de miles de personas, en su mayoría niños, por enfermedades infecciosas y desnutrición que habrían podido prevenirse con tratamientos y vacunas que antes contaban con financiamiento de la agencia.

Elon Musk admitió que "se dejó llevar" mientras trabajaba para el Gobierno de Trump al frente del llamado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE)
Elon Musk admitió que "se dejó llevar" mientras trabajaba para el Gobierno de Trump al frente del llamado Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) (Getty)

Un análisis reciente publicado en The Lancet estimó que la asistencia brindada por USAID salvó 92 millones de vidas a lo largo de dos décadas.

Pese a ello, Musk calificó a USAID como una “organización política” y “el mayor financiador” del cambio de régimen.

“¿Cuántas ONG podrían intervenir?”, declaró a The Economist. “Estas afirmaciones son falsas. Son un disparate, un completo disparate”.

USAID, creada hace décadas, financió proyectos destinados a salvar vidas en distintos países como parte de su amplio mandato, desde programas para combatir el VIH/SIDA y contener brotes de ébola hasta el despliegue de personal en hospitales de campaña en zonas afectadas por conflictos. En el pasado, Musk describió a la agencia como una “organización criminal” y una “operación psicológica política de la izquierda radical”.

“Cuando se interrumpe la financiación de una organización fraudulenta, o de cualquier otra entidad, ¿creen que van a decir: ‘Por favor, sigan financiando el fraude’ o que inventarán una historia conmovedora para recuperar esos fondos? Por supuesto, ocurrirá lo segundo, y eso es lo que hicieron”, afirmó a The Economist. “Pero nadie murió por culpa del DOGE”.

Asimismo, sostuvo que otras organizaciones, como la Fundación Gates y Yield Giving, de MacKenzie Scott, son “igualmente responsables” de las consecuencias de los recortes a USAID porque tampoco intervinieron para suplir la falta de financiamiento.

DOGE cerró sus puertas el 4 de julio, tras un caótico período de 18 meses marcado por una ola de demandas que acusaban a la agencia de cometer abusos inconstitucionales y actuar con motivaciones políticas.

Musk encabezó DOGE durante sus 18 meses de funcionamiento, un período marcado por despidos masivos y recortes de personal
Musk encabezó DOGE durante sus 18 meses de funcionamiento, un período marcado por despidos masivos y recortes de personal (Getty)

Trump creó la agencia mediante una orden ejecutiva en su primer día de mandato. A través del Servicio DOGE de Estados Unidos —surgido de la transformación del Servicio Digital de Estados Unidos, el equipo tecnológico interno del Gobierno—, Musk buscó identificar lo que describía como “despilfarro, fraude y abuso” en la administración federal.

En los meses siguientes, más de 272.000 empleados federales dejaron sus puestos, entre ellos cerca de 140.000 trabajadores que aceptaron abandonar el Gobierno mediante un programa de renuncia diferida.

Asimismo, funcionarios de DOGE recortaron millones de dólares en subvenciones y fondos destinados a la investigación en salud, las artes y otros proyectos, basándose en gran medida en evaluaciones sobre su alcance y en si eran considerados programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI). Los recortes también afectaron a la Administración del Seguro Social y otros servicios esenciales.

Pese a ello, todo indica que Musk no tiene intención de alejarse de la política. Según The Economist, el empresario ha salido en defensa de partidos de extrema derecha en Europa y ha amplificado posturas que la revista califica como “intolerantes”.

En otro momento de la entrevista, Musk describió a esos sectores políticos como “gente normal” incomprendida que busca ciudades seguras, fronteras protegidas y un gasto público responsable, de acuerdo con The Economist. Al ser consultado sobre si era antimusulmán, respondió: “Estoy en contra de la violación y el asesinato”.

“Me opongo a la imposición de normas y leyes que contradicen lo que hemos llegado a aceptar en Occidente”, afirmó. “Es una verdadera lástima que los medios tradicionales, como ustedes, no lo reconozcan”.

Traducción de Leticia Zampedri

Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in