“Solo la victoria traerá de vuelta la calma”: líderes de protestas en Francia llaman a levantar barricadas
Se avecina un “día de riesgo” después de que los estudiantes rechazaran las concesiones del Gobierno, advierte el presidente francés Emmanuel Macron
Los organizadores de las protestas en Francia han instado a los estudiantes a bloquear las entradas de los campus y a intensificar la agitación en todo el país, mientras el Gobierno de Francia se esfuerza por desactivar una revuelta que se está descontrolando y que ha llevado a cientos de miles de personas a las calles.
El llamamiento a intensificar la acción directa se produce después de que el primer ministro, Sébastien Lecornu, ofreciera una serie de concesiones a los estudiantes el lunes por la tarde.
Al rechazar la propuesta, el sindicato Union Syndicale Lycéenne (USL), principal gremio de escuelas secundarias responsable de los disturbios recurrentes, ha advertido que las promesas fragmentarias no despejarán las calles.
El sindicato, a través de las redes sociales, envió un contundente ultimátum al primer ministro con una clara mención el lunes por la noche: “Queremos 11 mil millones [de dólares], ahora”.
El enfrentamiento se produce tras lo que los organizadores calificaron como un histórico “Día Negro” de movilización, en el que 1.800 escuelas secundarias de todo el país fueron bloqueadas, perturbadas o cerradas por el Ministerio de Educación, afectando hasta al 90 % de las escuelas.
Varios menores resultaron gravemente heridos durante las protestas, entre ellos un joven de 15 años que perdió la mano y parte del antebrazo tras recoger una granada antidisturbios de la policía. Asimismo, cientos de menores fueron arrestados y permanecen bajo custodia policial.
Más de cinco semanas después del inicio de dichos bloqueos, la oferta del Gobierno del lunes prometía eliminar gradualmente el impopular algoritmo de admisión universitaria Parcoursup para 2028, inyectar 5.600 millones de dólares en la reparación de infraestructuras escolares y abrir 15.000 nuevos cupos en la educación superior técnica.
Pero el paquete fue rápidamente rechazado por todo el movimiento estudiantil.
Los sindicatos de estudiantes de secundaria y universitarios —entre ellos el USL, la Union Étudiante, la UNEF y la Fage— han calificado las medidas como un gesto simbólico diseñado para acallar la disidencia, en lugar de resolver crisis estructurales profundamente arraigadas.
“Hemos obtenido migajas en comparación con lo que exigíamos”, declaró Clément Vieillot, portavoz de Cachan 94, un grupo estudiantil de base que organiza protestas. Añadió: “La estrategia del Gobierno es responder con migajas, pero no nos conformaremos con eso”.
En el centro del conflicto se encuentra un manifiesto conjunto impulsado por grupos estudiantiles con un coste total de $11.130 millones, más del doble de lo que el Tesoro francés ha propuesto.
“Solo la victoria traerá de vuelta la calma”, prometió el USL antes de las manifestaciones del 17 de octubre.
La coalición de sindicatos exige un plan de emergencia inmediato para los edificios deteriorados del campus, la contratación masiva de profesores y personal médico, y la creación inmediata de 150.000 cupos en la educación superior.
Los estudiantes también exigen redes de protección social más amplias, que incluyan un aumento mensual de $220 en las becas de manutención, acceso universal a comidas de $1,10 en los comedores escolares y la retirada completa de la legislación contra las protestas que tienen como objetivo los bloqueos escolares.
Con el respaldo de los sindicatos de estudiantes de secundaria a las interrupciones intermitentes, el movimiento juvenil corre el riesgo de avivar un malestar social más amplio en un panorama nacional ya de por sí volátil, donde las protestas violentas, los disturbios y los saqueos dieron pie al peor día de violencia en años en el país, el 17 de octubre.
Los organizadores han convocado nuevas protestas este fin de semana antes de aliarse con una importante huelga del sector público convocada por los sindicatos nacionales, y el USL ha afirmado que apoyará todos los bloqueos locales hasta que el Gobierno satisfaga las demandas.
En un discurso pronunciado el lunes, el presidente Emmanuel Macron dio a entender que la intensidad de las movilizaciones no disminuiría, y advirtió que se preveía que el 31 de octubre fuera un “día de riesgo” debido a las protestas.
Traducción de Sara Pignatiello





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