La misteriosa serie de muertes vinculadas al caso Epstein
A principios de esta semana, se informó del fallecimiento de Simon Andriesz, un informante británico que había revelado pruebas de los vínculos entre el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, y Epstein. Katie Rosseinsky explora la extraña y triste red de muertes vinculadas al desprestigiado financiero

En los siete años transcurridos desde que el pedófilo encarcelado Jeffrey Epstein fuera hallado muerto en su celda de una prisión de Nueva York mientras esperaba juicio por cargos de tráfico sexual, las teorías de la conspiración han proliferado en línea, con la misma rapidez e intensidad con la que ataca un moho particularmente virulento.
La muerte del financiero y delincuente sexual fue declarada como suicidio, y en 2023, el Departamento de Justicia de EE. UU. concluyó que no había evidencia de acto delictivo; sin embargo, admitió que “la negligencia, la mala conducta y las fallas evidentes en el cumplimiento del trabajo” en el Centro Correccional Metropolitano le brindaron al delincuente sexual “la oportunidad de quitarse la vida”.
Entre las fallas se incluía que los guardias no revisaran a Epstein ni registraran adecuadamente su celda, lo que le permitió acumular una cantidad excesiva de ropa de cama, así como el hecho de no asignarle un nuevo compañero de celda después de un intento de suicidio anterior.
Detalles impactantes como estos son los que se han analizado sin cesar en los rincones más oscuros de Internet, utilizados para reforzar las afirmaciones de que Epstein fue asesinado antes de que pudiera dar evidencia en contra de las personas ricas y poderosas que formaban parte de sus círculos sociales y de negocios.
Pero lo que ha suscitado aún más especulaciones es la serie de muertes de personas vinculadas al financiero, ya sean supuestos socios, acusadores o denunciantes.
A principios de esta semana, se informó del fallecimiento de Simon Andriesz, un denunciante británico que había revelado pruebas de los vínculos entre el secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, y Epstein. Su familia declaró que se había quitado la vida el mes pasado y que no había indicios de que se tratara de un crimen. Andriesz había trabajado como director gerente en BGC Partners, la empresa de corretaje financiero fundada y dirigida por Lutnick, antes de ser nombrado por el presidente Donald Trump para dirigir el Departamento de Comercio de Estados Unidos.
Tras examinar los archivos de Epstein, el conjunto de correos electrónicos y otros documentos publicados por el Departamento de Justicia a principios de este año, el banquero afirmó haber descubierto una cadena de correos electrónicos de 2018 en la que Lutnick y Epstein, quienes en su momento fueron vecinos en el Upper East Side de Manhattan, hablaban de una empresa emergente en la que ambos participaban. Lutnick no ha sido acusado de ningún delito relacionado con Epstein y, en una declaración anterior, expresó su descontento por “la conducta atribuida a Jeffrey Epstein y a todos los que participaron en sus actividades ilegales”.

Para Andriesz, las “consecuencias personales de hacer la denuncia” fueron “devastadoras” escribió en una publicación en Twitter/X en agosto. Pero también dio a entender que sus esfuerzos aún no habían terminado, y agregó que tenía la intención de compartir más pruebas y el contexto detrás de lo sucedido.
Su muerte ha provocado que diputados pidan una investigación sobre la Autoridad de Conducta Financiera (FCA), ya que Andriesz había afirmado que el organismo regulador “no tomó ninguna medida efectiva” para protegerlo, y las consecuencias afectaron su “carrera, salud, finanzas y familia”. La FCA, por su parte, reveló que una nueva miembro de su junta directiva, Lea Paterson, se encargará de revisar cómo se gestionó el caso, “para aprovechar lecciones para el futuro”.
El fallecimiento de Virginia Giuffre, quizás la acusadora más destacada de Epstein, acaparó titulares en todo el mundo en abril de 2025, después de que su familia revelara que se había suicidado a los 41 años. “Virginia fue una luchadora incansable contra el abuso sexual y la trata de personas”, declaró su familia. “Al final, el peso del abuso fue tan grande que se volvió insoportable para Virginia”.
Giuffre afirmó que Ghislaine Maxwell, socia de Epstein, la reclutó cuando era adolescente, y que posteriormente fue víctima de trata y obligada a tener relaciones sexuales con Epstein y sus amigos. También demandó a Andrew Mountbatten-Windsor por abuso sexual, una acusación que el expríncipe siempre ha negado con vehemencia. El caso se resolvió fuera de tribunales en 2023 por una suma no revelada; el acuerdo no implicó ninguna admisión de culpabilidad.

Tras su muerte, la abogada de Giuffre, Karrie Louden, declaró al diario The US Sun que existían “grandes interrogantes al respecto”, y añadió que “una cosa es el suicidio y otra muy distinta es un percance”. Sin embargo, más tarde aclaró su postura y comentó a la revista People que sentía que sus palabras habían sido “malinterpretadas” y que no estaba dispuesta “a especular sobre la causa de su muerte”, ya que no creía que fuera “sospechosa en absoluto”.
Sin embargo, su padre, Sky Roberts, se ha mostrado más franco y declaró en el programa Uncensored de Piers Morgan que “no hay manera” de que su hija se hubiera quitado la vida e incluso llegó a afirmar que “alguien intervino”.
Entre los hombres a los que Guiffre acusó de abuso sexual se encontraba el agente de modelos francés Jean-Luc Brunel, fundador de MC2 Model Management, agencia financiada por Epstein. También se le acusó de conseguir chicas para el financiero, atrayéndolas con la promesa de trabajo como modelos, y en 2020 fue arrestado por las autoridades francesas bajo sospecha de violación y trata de menores.
Brunel negó haber cometido delito alguno, pero permaneció recluido en la prisión de La Santé de París durante más de un año, antes de suicidarse en febrero de 2022, pocos días después de que Mountbatten-Windsor llegara a un acuerdo en su caso civil. Giuffre, por su parte, afirmó haberse sentido “decepcionada por no haber podido enfrentarse a Brunel en un juicio final y exigirle responsabilidades por sus actos, pero satisfecha por haber podido verlo en persona en París y mantenerlo en prisión”, en referencia a su testimonio de 2021 ante un tribunal francés.

Y este año, se produjo otra muerte: la de un hombre vinculado tanto a Epstein como a la industria del modelaje. Daniel Siad, de 69 años, fue hallado muerto en su casa de París en julio. Se ordenó una autopsia para investigar el caso, la cual concluyó que “no se encontraron indicios de violencia reciente que pudieran estar relacionados con la muerte”. Si bien no se determinó la causa directa del fallecimiento, los forenses sí descubrieron indicios de un infarto previo.
El nombre de Siad aparecía miles de veces en los archivos de Epstein, y sus intercambios incluían fotos de las jóvenes que él había reclutado por toda Europa, junto con sus medidas. En un intercambio impactante, escrito en un inglés deficiente, Siad parecía decirle al financiero: “En medio de todo este ajetreo me siento como un pescador: a veces pesco rápido, a veces no pesco nada”.
En febrero, la fiscalía de París ordenó una investigación por presunto tráfico de personas. Sin embargo, declararon que, antes de su muerte, no contaban con pruebas suficientes para justificar su detención inmediata.

Siad también había enfrentado varias acusaciones de violación, pero negó haber cometido delito alguno, así como tener conocimiento de las actividades de Epstein, y declaró a las autoridades que estaba dispuesto a dar su versión de los hechos. Su abogada, Menya Arab-Tigrine, por su parte, afirmó que su cliente “nunca había sido procesado” y “era inocente”.
Sin embargo, las muertes prematuras de personas cercanas a Epstein van más allá de estos casos. En 2022, se suicidó Mark Middleton, asistente especial de Bill Clinton que viajaba en el jet de Epstein, tristemente apodado el "Lolita Express", y de quien se cree que facilitó el acceso del pedófilo a la Casa Blanca.
En 2020, el último compañero de celda de Epstein, Efrain Reyes, falleció a los 51 años, al parecer tras contraer covid-19. Reyes había sido trasladado de la celda de Epstein nueve días antes de su muerte y recordó haber dicho a los guardias de la prisión que buscaran un sustituto porque no era buena idea que “estuviera solo”.
El año anterior, pocos meses después de la muerte de Epstein, el exejecutivo de Deutsche Bank, Thomas Bowers, se suicidó. Anteriormente, había trabajado como director de la división de gestión de patrimonios del banco hasta 2015; de hecho, Epstein había empezado a utilizar los servicios del banco en 2013, después de que JP Morgan Chase rescindiera su contrato, y la relación se mantuvo hasta 2018.
En 2020, Deutsche Bank acordó pagar 150 millones de dólares para resolver las acusaciones relacionadas con sus tratos con Epstein, y reconoció el error “al incorporar a Epstein en 2013 y las deficiencias en nuestros procesos", de los cuales aseguraron haber aprendido las lecciones pertinentes.
Esta oscura serie de sucesos fatales sin duda ha arrojado una turbia sombra sobre este caso ya de por sí desgarrador, y cada muerte parece no hacer más que avivar las teorías de conspiración.
Traducción de Michelle Padilla


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