Afirman que consumir este fruto seco a diario podría proteger al cerebro contra el Alzheimer
Los científicos afirman que varios componentes del cacahuete o maní podrían estar contribuyendo a su efecto protector observado
Según un nuevo estudio reciente y de pequeña escala, el consumo regular de cacahuetes o maníes puede modificar la forma en que la región del cerebro implicada en la formación de la memoria responde a la insulina, lo que podría dar lugar a nuevas directrices nutricionales para las personas con riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer.
La hormona insulina, conocida principalmente por regular el azúcar en la sangre, también desempeña un papel esencial en el cerebro, ayudando a las neuronas a crecer, sobrevivir y comunicarse entre sí.
Se sabe que este proceso cerebral es clave para el desarrollo de la memoria y otras capacidades cognitivas.
Investigaciones anteriores también han demostrado que una señalización saludable de la insulina en el cerebro podría proteger contra los procesos asociados con la enfermedad de Alzheimer.
“La hormona insulina desempeña un papel importante en el cerebro, donde contribuye a la memoria y otros procesos cognitivos. Con la edad, el cerebro puede volverse menos sensible a ella, lo que se ha relacionado con el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento”, explicó Peter Joris, autor del nuevo estudio publicado en la revista Food & Function.
Ahora, los científicos han descubierto que el consumo diario de cacahuetes tostados con piel y sin sal influye positivamente en la respuesta a la insulina en las regiones cerebrales relacionadas con la memoria en adultos mayores.
En el estudio, 31 adultos sanos de entre 60 y 75 años consumieron 60 g (aproximadamente dos porciones) de cacahuetes al día durante 16 semanas.

Durante todo el período de estudio, se proporcionaron maníes tostados con cáscara en paquetes predosificados.
Los participantes podían comer sus cacahuetes por la mañana o por la tarde y elegir cómo incorporarlos a su rutina diaria, ya fuera comiendo la porción entera de una vez o dividiéndola en cantidades más pequeñas a lo largo del día.
Posteriormente, durante una fase de control, los participantes evitaron por completo el consumo de maníes.
Los investigadores realizaron mediciones de la salud cerebral de los participantes mediante resonancia magnética y las compararon bajo ambos enfoques dietéticos.
Descubrieron que consumir cacahuetes durante 16 semanas aumentaba el flujo sanguíneo general en el cerebro en aproximadamente un 4 %, e incrementaba la respuesta a la insulina en regiones implicadas en la memoria, como el hipocampo.
“Estos hallazgos sugieren que una mayor respuesta regional a la insulina en el cerebro puede contribuir a los beneficios cognitivos del consumo de cacahuetes tostados sin sal y con piel”, dijo Joris.
Los científicos afirman que varios componentes del maní podrían estar contribuyendo a los efectos observados, en lugar de un solo nutriente.
“Los múltiples nutrientes presentes en los cacahuetes, incluyendo grasas insaturadas, fibra dietética, vitaminas, minerales y fitoquímicos bioactivos, podrían contribuir a los beneficios observados para el cerebro”, explicó Joris.
"Los cacahuetes también son una buena fuente de proteína vegetal y son especialmente ricos en L-arginina, un precursor clave del óxido nítrico (NO), que, según se ha reportado, facilita el aprendizaje y la memoria”, agregó.
En general, la investigación sugiere que el consumo diario de unos 60 g de cacahuetes tostados con piel y sin sal durante 16 semanas podría ser potencialmente beneficioso para la respuesta a la insulina en el cerebro de los adultos mayores, según afirman los científicos.
Traducción de Sara Pignatiello






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