Stay up to date with notifications from The Independent

Notifications can be managed in browser preferences.

BAJO LA LUPA

¿Por qué los millennials creen que el Año del Caballo de Fuego los salvará?

Mañana comienza el Año Nuevo Lunar, el año del Caballo de Fuego. Mientras se viralizan memes sobre lo que está por desatarse, Olivia Petter se pregunta por qué tantos de sus amigos creen de pronto que la astrología china está a punto de cambiarles la vida

Head shot of Olivia Petter
(Reuters)
Read in English

Una amiga llevaba varios minutos hablándome de su reciente y caótica ruptura cuando hizo una pausa y sonrió. “En fin, no importa, porque pronto todo va a estar bien, dijo. ¿La razón? “Porque es el año del caballo”.

Al principio me dejó desconcertada ya que nunca antes había mostrado el menor interés por el horóscopo chino ni por nada remotamente astrológico o espiritual. Y, sin embargo, ahí estaba, encontrando consuelo en que a partir del 17 de febrero dejamos atrás el año de la serpiente y entramos en el del caballo.

Pero no es la única. Desde aquella conversación, hace unas semanas, tuve intercambios similares con otros amigos que me han confiado sus problemas —discusiones familiares, aprietos económicos, pesadillas con el alquiler— para, segundos después, asegurar que todo mejorará gracias a la llegada del “caballo”.

Una amiga me explicó que la serpiente simboliza “desprenderse de traumas del pasado” y dejar atrás la toxicidad, mientras que el caballo representa empezar de cero y abrir una nueva etapa. Otra está fascinada con la numerología: los números de 2026 suman 10 y, al reducirse, vuelven a uno.

“Es perfecto para reiniciar tu energía”, me explicó entusiasmada. Otra amiga, a la que conocí hace poco, me contó que planea hacer un hechizo de amor para recuperar a su ex, algo que, según ella, también tiene que ver con el caballo. Y con la luna.

La obsesión va mucho más allá de mi círculo cercano: en redes sociales circulan miles de videos virales que explican por qué el año del caballo resulta tan significativo. “Se trata de tomar riesgos, de rebeldía y valentía”, afirmó una usuaria de TikTok en un video con más de 76.000 visualizaciones. “La serpiente simboliza desprenderse de las capas viejas: es renovación, el renacer del ciclo. Y ahora entramos en el caballo, que trae libertad, coraje, compasión y creatividad”.

La idea de soltar parece haber cautivado a numerosos influencers de autoayuda. De hecho, una de ellas asegura que ha visto a personas dejar atrás “cosas que se sentían incómodas, como relaciones, trabajos o ‘vínculos sin compromiso’” en la antesala del año del caballo. Y agregó: “Sentí el impulso de soltar más antes de que empezara febrero, para poder entrar realmente en mi poder”.

Otra usuaria de TikTok sostiene que este año es muy significativo porque coincide con un eclipse solar. “Es una energía muy intensa y va a marcar un momento importante en la historia de la humanidad”, afirmó en un video que supera los 39.000 ‘me gusta’. Mensajes similares se han viralizado en Instagram: “2025: la serpiente limpió tu camino. 2026: el caballo te impulsará hacia adelante”, dice un meme que acumula más de 427.000 ‘me gusta’.

Los millennials están cada vez más interesados en todo lo relacionado con la astrología
Los millennials están cada vez más interesados en todo lo relacionado con la astrología (Getty Images/iStockphoto)

Entonces, ¿es realmente tan trascendental el año del caballo? El zodiaco chino está formado por 12 animales, entre ellos el conejo, el dragón, la serpiente y, por supuesto, el caballo. En la astrología china, el caballo se asocia con cualidades como la confianza, la responsabilidad y la inteligencia, y también se le atribuyen rasgos como la rapidez, el deseo de libertad y el rechazo a cualquier forma de atadura.

En la astrología china, el caballo se asocia con cualidades como la confianza, la responsabilidad y la inteligencia Cuando el caballo coincide con el elemento fuego, esas cualidades se intensifican, por lo que los años del Caballo de Fuego se consideran especialmente intensos, rebeldes y enérgicos. En algunas culturas, como la japonesa, incluso se han considerado poco favorables para los nacimientos.

El último año del Caballo de Fuego fue en 1966, al inicio de un período marcado por una intensa agitación social, y de cara a 2026 la interpretación apunta a un tiempo de transformación y búsqueda de nuevas formas de ser.

Si a eso se le suma la numerología, la idea de reinvención gana fuerza. El 2026 corresponde a un Año Universal 1 —mientras que 2025 fue un Año Universal 9, asociado a finales—, lo que sugiere el comienzo de un nuevo ciclo. Además, en el calendario chino cada año se vincula con uno de los cinco elementos, y los que terminan en seis o siete pertenecen al fuego.

“Un año del Caballo de Fuego intensifica el dinamismo propio del caballo”, explica Ada Ooi, especialista en medicina china integrativa y fundadora de 001 London. “El elemento fuego aporta intensidad, urgencia y pasión. Puede resultar motivador, pero también exigente. Esta combinación suele acelerar el ritmo de vida y reforzar el impulso por alcanzar metas, por lo que es fundamental prestar atención a los límites del cuerpo y a las reservas de energía”.

No es extraño que tantas personas se hayan aferrado a esta idea: en un mundo cada vez más caótico, cualquier explicación reconfortante se convierte en un salvavidas. En un video de TikTok, una usuaria recuerda que el último año del Caballo de Fuego coincidió con el inicio de la Revolución Cultural en China y con el momento en que “las tensiones de la Guerra Fría alcanzaron su punto máximo, se endurecieron las divisiones ideológicas y se intensificaron las protestas por los derechos civiles”, antes de mencionar otros ejemplos. Tal vez este nuevo año del caballo resulte igual de transformador a escala global.

En el plano personal, la idea de una energía renovada y estimulante asociada al caballo resulta atractiva para muchos. “Culturalmente, el caballo representa resiliencia e impulso, cualidades a las que la gente tiende a aferrarse en tiempos de incertidumbre o transición”, explica Susan Gu, practicante de medicina tradicional china y acupunturista en la clínica de bienestar londinense The HVN.

“Este simbolismo aporta serenidad y energía, motiva a dar el paso, a escuchar el instinto y a avanzar con confianza. En realidad, no predice el futuro; más bien sirve como un reinicio psicológico y emocional”.

En una sociedad donde la religión y otros sistemas de creencias tradicionales han quedado relegados, muchas personas siguen anhelando un sentido trascendente, aunque sea para comprender el mundo y su lugar en él. Ahí es donde cobra fuerza la espiritualidad: un conjunto diverso de creencias y corrientes que se sitúan al margen de las ideologías occidentales más convencionales y que ganan terreno entre generaciones desorientadas en busca de algo a lo que aferrarse.

Más allá de que se crea o no en el significado de todo esto, comenzar un nuevo año lunar con una sensación renovada de impulso y cambio difícilmente puede considerarse algo negativo. Y quién sabe: si creemos que el cambio está en camino, nadie puede asegurar que no sea para mejor. Si la elección es entre el pesimismo y la esperanza, yo tengo claro cuál prefiero.

Traducción de Leticia Zampedri

Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in