Stay up to date with notifications from The Independent

Notifications can be managed in browser preferences.

Bajo la lupa

‘El drama’ plantea una gran pregunta: ¿cómo saber si hallaste a tu media naranja?

Mientras la nueva película de Zendaya y Robert Pattinson desata intensos debates en línea sobre las relaciones y los secretos del pasado, Olivia Petter se pregunta si alguna vez podemos saber realmente si alguien es la persona adecuada para nosotros

Primer tráiler de ‘El drama’ con Zendaya y Pattinson
Read in English

El amor suele asociarse con la idea de “la persona ideal”. Según el contexto cultural, puede adoptar distintos nombres: “alma gemela”, “media naranja” o “la persona indicada”. En el fondo, la idea es la misma: alguien con quien construir una vida, casarse y, quizá, formar una familia.

Pero ¿qué ocurre cuando crees haber encontrado a esa persona y descubres que hizo, o estuvo a punto de hacer, algo terrible?

Esa es la premisa de The Drama, protagonizada por Zendaya y Robert Pattinson. Estrenada recientemente, la película de A24 sigue a una pareja a punto de casarse, hasta que un hecho inesperado amenaza con destruirlo todo.

De pronto surge la gran pregunta: ¿están hechos el uno para el otro? Aunque la situación que plantea la película es extrema, la duda no lo es tanto. Según estudios académicos, tener inseguridades antes de una boda es bastante común: en dos tercios de las parejas, al menos una persona reconoce haber dudado.

Ese mismo dilema atraviesa la serie de Netflix Algo terrible está a punto de suceder. La historia sigue a un personaje interpretado por Camila Morrone, que viaja a conocer a la familia de su prometido, interpretado por Adam DiMarco, a solo una semana de la boda.

Sin embargo, a medida que pasan los días, y sin entrar en spoilers, empiezan a ocurrir situaciones inquietantes que la llevan a cuestionarse si conoce a la persona con la que está por casarse.

Entre elementos de terror y tensión, la pregunta de fondo es simple, pero incómoda: ¿cómo saber si alguien es “tu media naranja”?

Este dilema se lleva al extremo tanto en El drama como en Algo terrible está a punto de suceder. Sin embargo, en la vida real es mucho más cotidiano. Hoy, en una cultura atravesada por las apps de citas, donde una posible pareja está a apenas unos clics, da la sensación de que hay más opciones que nunca.

Y, aun así, eso no siempre ayuda. A veces ocurre lo contrario: la abundancia de opciones puede volverse abrumadora, incluso paralizante, y alejarnos del compromiso. Cualquiera que haya pasado un tiempo en estas aplicaciones lo ha sentido.

De ahí surge la pregunta inevitable: ¿cómo saber si elegimos a la persona correcta?

Y con ella, aparecen otras dudas igual de incómodas: ¿hasta qué punto hay que tomarlas en serio? ¿Son parte normal del proceso o una señal de alerta? ¿Cuándo conviene seguir adelante y cuándo es mejor detenerse y replantearlo todo? ¿Qué cosas se pueden perdonar… y cuáles no?

Para empezar, quizá convenga cuestionar la idea de “la persona ideal”. Los psicólogos llevan tiempo advirtiendo que este concepto puede ser engañoso, sobre todo por su capacidad para nublar el juicio.

“La idea de la ‘persona ideal’ debe tomarse con cautela”, explica la Dra. Tara Quinn-Cirillo, psicóloga colegiada. “Puede funcionar como un sesgo cognitivo que influye en cómo percibimos, evaluamos e interpretamos el comportamiento de la otra persona”.

En otras palabras, puede impedirnos ver a alguien tal como es realmente. Y eso, con el tiempo, puede dar lugar a desilusiones cuando la percepción cambia, algo completamente normal en cualquier relación a largo plazo. En algunos casos, incluso puede llevar a que una persona permanezca en una relación que ya no le hace bien.

Ahora bien, también hay señales que indican que una relación va por buen camino. Y muchas tienen que ver con algo bastante simple: cómo te sientes cuando estás con esa persona.

¿Puedes ser tú mismo? ¿Te sientes bien a su lado? ¿Sientes que te escucha y te comprende?

Si la respuesta es afirmativa, los expertos coinciden en que ahí hay algo valioso, algo que merece la pena cuidar.

Según estudios, las relaciones sanas producen cambios positivos en ambas personas
Según estudios, las relaciones sanas producen cambios positivos en ambas personas (A24)

“La evidencia muestra que las relaciones sanas a largo plazo se basan en el crecimiento personal, no solo en resistir el día a día o vivir el presente”, señala la Dra. Tara Quinn-Cirillo. “También se ha demostrado que los vínculos seguros generan cambios positivos en la salud física y emocional, así como en el desarrollo personal, la perspectiva, la esperanza y la autoestima”.

En ese sentido, notar una evolución positiva en uno mismo a lo largo de la relación puede ser una señal importante de que se va por buen camino.

Para la consejera de relaciones Lorin Krenn, hay otro indicador clave: la claridad interior. “La señal más clara es sentir, en el fondo, que se quiere estar con esa persona y construir una vida en común”, explica.

Eso no significa que no existan dudas. “Se puede tener esa certeza y aun así sentir miedo: a mostrarse tal como se es, a perder independencia o a cerrar otras posibilidades. Es completamente normal”, añade. Sin embargo, hay una diferencia importante. “Cuando las dudas y el malestar no desaparecen, es momento de detenerse y replantear la relación”.

También conviene recordar algo importante: que alguien sea la persona adecuada hoy no significa que lo será para siempre. Las personas cambian, la vida pone a prueba las relaciones y, a veces, incluso los vínculos más fuertes pueden romperse.

Así como es clave reconocer cuando tienes algo bueno, también lo es saber cuándo es momento de soltar. “Puede haber más de un gran amor en la vida”, explica la Dra. Candice O’Neil, de Ontic Psychology. “A medida que crecemos y cambiamos, también lo hacen nuestras relaciones, y eso abre la posibilidad de volver a encontrar el amor en distintas etapas”.

Negar esa idea, por obvia que parezca, puede dejarnos estancados.

Eso no significa salir corriendo a descargar apps de citas ante el primer problema. Muchas relaciones logran atravesar momentos difíciles. Pero eso no las hace fáciles.

“Claro que es posible tener un solo gran amor, muchas personas lo logran, pero implica crecer juntos, comprometerse de forma consciente, cuidar la conexión y seguir eligiéndose con el tiempo”, añade. “Para algunos es natural; para otros, un verdadero desafío”.

Al final, más que encontrar a “la persona ideal”, se trata de construir —o decidir dejar ir— una relación que funcione en la vida real. Si se presenta una situación como la de los personajes de The Drama —cuando un descubrimiento lleva a cuestionarlo todo sobre la pareja—, lo más útil suele ser tomar distancia y mirar el problema como si no fuera propio.

“Puede ayudar pensar qué se le diría a un amigo si contara lo mismo”, sugiere la Dra. Quinn-Cirillo. “Esa distancia suele aclarar mucho”. También conviene no confundir lealtad con una obligación ciega. Decir que se haría cualquier cosa por alguien puede sonar romántico, pero en la práctica existen límites éticos claros.

“No hay que confundir la lealtad con la necesidad de justificar cualquier comportamiento”, advierte. “Se puede estar en una relación comprometida y, al mismo tiempo, mantener una mirada crítica sobre lo que hace la otra persona. Al final, la pregunta clave es si existe un riesgo real: ¿puede causar daño a uno mismo o a otros?”.

Lo ideal sería no enfrentarse nunca a una situación así. Pero incluso sin llegar a esos extremos, la idea de “la persona ideal” merece ser tomada con cautela.

Porque, al final, ¿cuánto se puede llegar a conocer realmente a alguien? Puede que sea un alma gemela. O puede que no. Y quizá, dejando de lado los escenarios más dramáticos, el punto no sea tener todas las respuestas. A veces, se trata de elegir, asumir el riesgo y ver qué ocurre.

Y, en el fondo, eso también tiene algo de romántico.

Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in