Hinchas ingleses ignoran el pedido de la policía de abandonar un pub en Dallas tras consumir 5.000 cervezas
Los aficionados ingleses permanecieron en las calles hasta la madrugada del miércoles tras un evento celebrado en el pub Londoner de Dallas
Según diversos reportes, cientos de aficionados ingleses en Dallas ignoraron los pedidos de la policía para que se dispersaran tras reunirse en un pub, luego de consumir más de 5.000 cervezas en la previa del debut de Inglaterra en la Copa del Mundo.
El equipo dirigido por Thomas Tuchel se prepara para iniciar su participación en el torneo frente a Croacia, con las expectativas de todo un país sobre sus hombros. El capitán Harry Kane se ha mostrado optimista y considera que esta selección tiene una de las mejores oportunidades de los últimos años para conquistar un gran título internacional.
La atención del mundo estará puesta este miércoles por la noche en el AT&T Stadium, casa de los Dallas Cowboys, donde Inglaterra buscará dar el primer paso en su camino mundialista e intentar acercarse a la histórica hazaña lograda por el equipo de Sir Alf Ramsey, campeón del mundo en 1966.

Harry Kane aseguró que esta selección inglesa tiene una gran oportunidad de hacer historia en el torneo.
"Es una de las mejores oportunidades que tendremos como equipo para ganar", afirmó.
El capitán también reconoció la enorme expectativa que existe entre los aficionados. “Quiero que los hinchas sientan esa emoción, ya sea que estén aquí o en casa", agregó.
Muchos de esos seguidores permanecieron hasta altas horas de la noche del martes en el Londoner Pub, en Dallas, algunos vestidos con disfraces y envueltos en banderas de San Jorge.
Sin embargo, pese a que el establecimiento había anunciado un horario de cierre más tarde, empleados del local y dos agentes de policía pidieron a los aficionados que abandonaran el lugar poco antes de las 10:00 p. m.

Finalmente, el pub fue desalojado, aunque muchos aficionados permanecieron durante varias horas más en el balcón exterior del edificio.
Según explicaron los agentes, el cierre anticipado se produjo porque el establecimiento había alcanzado su capacidad máxima y contaba con apenas dos guardias de seguridad para atender a la multitud.
Antes de bajar las persianas, el Londoner Pub vendió 2.352 botellas de cerveza, además de otras bebidas que elevaron el consumo total a más de 5.000 cervezas durante la jornada.
El local también registró una recaudación superior a 40.000 dólares en una sola noche.

Después de que los aficionados permanecieran en el balcón del pub, decenas de vehículos de la Policía de Dallas se ubicaron en la calle de enfrente mientras los agentes observaban a los seguidores ingleses, que continuaban cantando y coreando consignas.
Los policías permanecieron en el lugar durante unos 20 minutos antes de trasladarse a una zona cercana y salir del campo de visión de los asistentes.
Durante aproximadamente una hora, los aficionados patearon un balón de fútbol entre la calle y el balcón del establecimiento, y en varias ocasiones la pelota terminó cayendo sobre los capós de vehículos estacionados en las inmediaciones.
También se observó a un pequeño grupo de personas arrojando plantas desde el borde del balcón.
Pese a los incidentes menores, al final de la noche varios seguidores ingleses se quedaron para ayudar al personal del bar a limpiar el desorden acumulado durante la jornada.
La reunión había comenzado horas antes con un ambiente festivo. Cuando los aficionados transformaron el lugar en un mar de banderas de San Jorge, llegaron disfrazados y entonaron cánticos tradicionales mientras soportaban las altas temperaturas de Dallas.

El organizador del encuentro, John Gallivan, de 39 años y originario de Bristol, explicó a la agencia Press Association que las enormes dimensiones de Texas han hecho mucho más difícil que los aficionados ingleses puedan reunirse, en comparación con torneos disputados anteriormente en Europa.
"Estados Unidos es enorme. Es un país inmenso", comentó.
Gallivan señaló que en Europa los puntos de encuentro suelen ser mucho más fáciles de identificar.
"Cuando viajamos a Europa es muy sencillo; todos saben dónde vamos a estar". Y agregó: "No hace falta preguntar ni buscar demasiado. Simplemente sabes dónde estará la afición".
Sin embargo, aseguró que la situación es muy distinta en Estados Unidos. "Aquí eso es imposible. Por eso, la idea de hoy era encontrar un lugar, negociar un precio razonable para la cerveza y luego avisarle a todo el mundo".

Al inicio del evento no había presencia policial. Mientras tanto, cientos de aficionados, muchos de ellos disfrazados con motivos relacionados con Inglaterra y envueltos en banderas de San Jorge, llenaron el pub durante toda la noche.
A medida que seguían llegando seguidores, el ambiente se animaba con cánticos como ‘It's Coming Home’ y ‘Don't Take Me Home’, dos de los himnos más populares entre la afición inglesa.
John Gallivan, aficionado del Bristol Rovers y organizador del encuentro, aseguró que la convocatoria superó ampliamente sus expectativas después de promocionarla a través de las redes sociales.
"Llevamos aquí desde las cuatro de la tarde y todo ha salido de maravilla. Me siento un poco mal por los camareros", comentó.
Gallivan también señaló que muchos seguidores habituales de la selección inglesa no pudieron viajar al torneo debido a los altos costos.
"Creo que la forma en que la FIFA ha gestionado esto ha sido vergonzosa. Nos ha tocado una situación complicada", afirmó. "Podrían haber venido muchos más aficionados, pero los precios eran demasiado elevados".

Gallivan lamentó que muchos de los seguidores que suelen acompañar a Inglaterra en cada torneo no hayan podido viajar esta vez debido al costo de la competencia.
"Las personas con las que estuve en Albania y Letonia, con las que compartí grandes momentos y que siempre siguen a la selección, no pueden permitirse venir por los precios tan altos. Y eso no es justo", afirmó.
Pese a ello, aseguró que ya está organizando una nueva reunión para los aficionados ingleses de cara al próximo partido de la fase de grupos, que se disputará en Boston.
"Ya me puse en contacto con varios establecimientos y medios en Boston. Ahora estoy esperando para ver quién me ofrece la mejor propuesta", explicó. "El lugar que ofrezca las mejores condiciones será donde reuniré a todos los aficionados".

Gallivan también destacó la cálida recepción que, según él, han recibido los aficionados ingleses desde su llegada a Texas.
"Dondequiera que voy, ya sea a comprar una bebida o a pedir comida, en cuanto escuchan mi acento me preguntan: '¿De dónde eres? ¿De Gran Bretaña? ¿De Inglaterra?'. Están encantados de tenernos aquí", comentó.
El organizador aseguró que la experiencia de los seguidores ingleses en Estados Unidos ha sido muy positiva. "Por eso, esa idea de que Inglaterra no es bien recibida o que es impopular simplemente no corresponde con la realidad", concluyó.
Traducción de Leticia Zampedri






Bookmark popover
Removed from bookmarks