Denuncia contra Tulsi Gabbard podría causar “grave daño a la seguridad nacional”, según informe
Las acusaciones del denunciante son tan sensibles que los documentos se mantienen bajo llave en una caja fuerte y la denuncia aún no ha sido presentada ante el Congreso
Una denuncia de un informante que acusa de irregularidades a la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, es tan confidencial que permanece guardada bajo llave en una caja fuerte y aún no ha sido entregada al Congreso, según un informe revelador.
De acuerdo con The Wall Street Journal, existe una “disputa interna y persistente” sobre cómo evaluar y tramitar la denuncia. Además, un funcionario citado por el diario advirtió que hacer público su contenido podría provocar un “grave daño a la seguridad nacional”.
El abogado del denunciante, Andrew Bakaj, acusó a Gabbard de obstaculizar el proceso. Sin embargo, desde la oficina de la directora rechazaron esas afirmaciones y señalaron que están trabajando para resolver la situación.
La denuncia fue presentada en mayo del año pasado ante el inspector general de la comunidad de inteligencia, según informó el WSJ al citar una carta enviada por Bakaj a Gabbard en noviembre. El caso también implicaría a otra agencia federal y plantea posibles reclamos de privilegio ejecutivo, lo que apunta a una eventual participación de la Casa Blanca.

En esa carta, Bakaj acusó a la oficina de Gabbard de demorar la entrega de la denuncia al Congreso al no brindar pautas de seguridad sobre cómo compartirla.
Normalmente, el inspector general debe determinar si una denuncia es creíble dentro de las dos semanas posteriores a recibirla y, de ser así, remitirla a los legisladores en el plazo de una semana adicional. Por eso, resulta inusual que una queja permanezca retenida durante más de seis meses.
Un denunciante puede presentar el caso directamente ante los comités de inteligencia del Congreso, siempre que el director de Inteligencia Nacional indique cómo hacerlo de manera segura, un proceso que suele tomar apenas unas semanas. Sin embargo, según el informe, la oficina de Gabbard nunca entregó esas instrucciones, lo que en los hechos bloqueó el envío de la denuncia.
Además, los integrantes de los comités de inteligencia de la Cámara de Representantes y del Senado se enteraron del caso recién en noviembre, seis meses después de que fuera presentado, cuando recibieron una copia de la carta de Bakaj, según The Wall Street Journal. Desde entonces, asesores demócratas han intentado sin éxito acceder a más detalles, indicaron fuentes del Congreso al diario.
El nivel de clasificación de la denuncia es tan alto que Bakaj no ha podido acceder a su contenido. Desde la oficina de Tulsi Gabbard confirmaron que la queja la involucra, pero la descartaron por completo, al calificarla como “infundada y políticamente motivada”.

La portavoz sostuvo que Gabbard sí entregó indicaciones para “permitir, llegado el momento, la transmisión de información relevante al Congreso” y que además respondió por escrito a las consultas de la oficina del inspector general.
Como directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard suele enfocarse en supervisar las 18 agencias que integran la comunidad de inteligencia de Estados Unidos, entre ellas la CIA y la NSA, y en emitir recomendaciones sobre seguridad nacional.
La semana pasada, sin embargo, su actuación generó fuertes cuestionamientos luego de que asistiera personalmente a un operativo del FBI en una oficina de un centro electoral del condado de Fulton, una intervención que normalmente no forma parte de sus responsabilidades.
Gabbard apareció en el allanamiento del miércoles pasado de manera discreta, vestida con un abrigo negro sencillo y una gorra de béisbol.
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“Es comprensible que muchos estadounidenses estén alarmados y se hagan preguntas después de que la directora de Inteligencia Nacional fuera vista, de manera insólita, dentro de un camión de evidencias del FBI en el condado de Fulton, en Georgia”, afirmó el senador Jon Ossoff durante una audiencia del Comité de Inteligencia del Senado celebrada el jueves.
Ossoff pidió a legisladores de ambos partidos que determinen si Tulsi Gabbard está actuando “muy por fuera de sus atribuciones”.
En los últimos años, empleados y contratistas del área de inteligencia han presentado cerca de una docena de denuncias anuales catalogadas como de “preocupación urgente” ante el inspector general. Sin embargo, esta destaca por su gravedad.
“Algunas denuncias involucran material extremadamente sensible que exige protocolos especiales de manejo y resguardo”, explicó un vocero del inspector general a The Wall Street Journal. “Este es uno de esos casos”.
Bakaj, por su parte, tiene amplia experiencia en este tipo de procesos. En 2019 asesoró a un agente de la CIA cuya denuncia dio origen al primer juicio político contra Donald Trump.
Traducción de Leticia Zampedri







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