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Bill Gates habría tenido un romance extramarital, según nuevos documentos de Jeffrey Epstein

Un portavoz de Gates negó con vehemencia las acusaciones y las tachó de “absolutamente absurdas”

EE. UU. publica más de tres millones de páginas de los archivos de Epstein
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Jeffrey Epstein afirmó en una ocasión que Bill Gates, multimillonario empresario y filántropo, mantenía relaciones sexuales extramatrimoniales, según un correo electrónico divulgado el viernes por el Departamento de Justicia.

Epstein hizo esta afirmación en un correo electrónico de 225 palabras que se envió a sí mismo el 18 de julio de 2013, con el asunto: “bill”.

Un portavoz de Gates negó con vehemencia las acusaciones incluidas en la nota.

“Estas afirmaciones son absolutamente absurdas y completamente falsas”, declaró el portavoz a The Independent. Y aseguró: “Lo único que demuestran estos documentos es la frustración de Epstein por no continuar su relación con Gates y hasta dónde llegaría para tender trampas y difamar”.

Jeffrey Epstein insinuó en una ocasión que Bill Gates mantenía relaciones sexuales extramatrimoniales, según los correos electrónicos publicados el viernes por el Departamento de Justicia. Un portavoz de Gates calificó las afirmaciones de “absolutamente absurdas y completamente falsas”
Jeffrey Epstein insinuó en una ocasión que Bill Gates mantenía relaciones sexuales extramatrimoniales, según los correos electrónicos publicados el viernes por el Departamento de Justicia. Un portavoz de Gates calificó las afirmaciones de “absolutamente absurdas y completamente falsas” (TT News Agency/AFP via Getty Ima)

En el correo electrónico, que se puede encontrar aquí, el financiero pedófilo fallecido escribió:

Querido Bill:

No puedo creer que hayas decidido ignorar la amistad que hemos desarrollado durante los últimos seis años. Soy consciente de que los accidentes ocurren, pero la forma en que cada uno de nosotros ha decidido afrontar este desafortunado suceso es lo que me tiene consternado más allá de lo comprensible.

Decidiste despedirme de mi trabajo, hiciste que Larry, tu encargado de relaciones públicas, me dijera que he tenido un comportamiento moralmente inapropiado, me pidiera que sea el principal actor en un encubrimiento para que tú puedas mantener la reputación que tanto te ha costado conseguir, me pidiera que vuelva a comprometerme con un acuerdo de confidencialidad y me dijo categóricamente que no podemos tener ninguna relación comercial directa, sin tener en cuenta en absoluto cómo afecta en la percepción pública de MI reputación. Tendré que evitar diligentemente la verdad, decirle a la gente que Bill no invertirá conmigo y elaborar una respuesta que se adapte a tus necesidades. Pero accediste a que te envíen [sic] una carta de recomendación en caso de que un futuro empleador la solicitara.

Me dijiste que Melinda insiste en que no me comunique contigo a menos que Larry esté presente o esté copiado. Aunque siempre has asegurado que no podría haber hecho un mejor trabajo y que me pagaban menos de lo que merecía en comparación con mi contribución, luego, más allá de todo sentido de la justicia y, francamente, de la decencia, dijiste que, como compensación “generosa” por mantener intacta la reputación de Gates, me dejarías quedarme con lo que acordamos que ya era mío (las piezas de inversión) y me darías dos años de indemnización por despido, similar a la de Christine Turner. Otra víctima más.

Si la situación fuera al revés, yo le habría dicho a Boris: “No es culpa tuya. Yo se lo confesé a Melinda, tú no. Fue un momento de debilidad y haré todo lo que esté en mis manos para compensarte. Tengo más dinero del que nadie necesita y te aseguro que haré lo posible para que no te veas perjudicado por mi error. Por suerte para mí tengo suficiente dinero para proporcionarte, aunque no curará la herida, te dará seguridad en tu futuro. Además, haré todo lo posible para asegurarme de que tu próxima carrera sea gratificante y próspera. Aprecio el hecho de que esto altere drásticamente tus planes y soy muy consciente de la trayectoria profesional a la que renunciaste para unirte a la Fundación. Lo siento mucho, pero creo que el tiempo cura todas las heridas y esto acabará pasando. En ese sentido, sugiero comprarte la casa que tanto te gustaba y, además de los cinco años de indemnización, te compraré el contrato de inversión que habíamos acordado, entre el 30 y el 40 % de una sociedad de cien millones de dólares, por 30 millones de dólares al cambio actual. Los términos y condiciones se acordarán”. Eso es lo que yo habría hecho si hubiera estado en tu lugar.

Sin embargo, lo que recibí fue un correo electrónico hostil y con palabras muy duras, diciéndome lo empleable que soy y que no debería esperar ninguna ayuda económica significativa de tu parte en el futuro. Para colmo de males, me imploraste que borrara los correos electrónicos relacionados con tu ETS, tu petición de que te diera antibióticos que pudieras dar a escondidas a Melinda y la descripción de tu pene. También me dejaste claro que no debía hablar de [NOMBRE CENSURADO], ya que era otro tema que debía permanecer entre nosotros dos.

A cambio de todas estas peticiones, que habría cumplido sin pensarlo dos veces, no debo asistir a las reuniones con Melinda, debo seguir proporcionándote el mismo nivel de servicio y dedicación que te he brindado con tanta diligencia hasta que estés listo para deshacerte de mí y de nuestra amistad.

Bill y Melinda Gates anunciaron su divorcio en mayo de 2021. Ese mismo año, Bill declaró a PBS News que llegó a cenar con Epstein con la esperanza de recaudar fondos para la salud mundial. Describió las reuniones como “un error”.

Este correo electrónico es uno de los más de tres millones de documentos publicados el viernes por el Departamento de Justicia en cumplimiento de la Ley de Transparencia de los Archivos Epstein, promulgada en noviembre.

Entre los archivos recién publicados hay miles de correos electrónicos, documentos judiciales y fotos, muchos de los cuales hacen referencia a personas de alto perfil, como el presidente Donald Trump, el expresidente Bill Clinton y Elon Musk. Aparecer en los archivos no constituye en sí mismo una prueba de delito.

El fiscal general adjunto, Todd Blanche, dijo que la publicación masiva de datos cumple la ley federal y “marca el final de un proceso de revisión muy exhaustivo”.

Traducción de Michelle Padilla

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