La líder interina de Venezuela dice que “ya está harta” de las órdenes de EE. UU. en un ataque contra Trump
El presidente de EE. UU. dijo que Rodríguez estaría cumpliendo con las exigencias de Washington tras la captura de Nicolás Maduro
Venezuela ya está “harta” de recibir órdenes del Gobierno de Trump, dijo la líder en funciones del país pocas semanas después de que Washington afirmara que “dirigiría” el país bajo sus instrucciones.
Delcy Rodríguez asumió el cargo de presidenta a principios de este mes, después de que las fuerzas estadounidenses capturaran a Nicolás Maduro en una dramática incursión nocturna, sumiendo al país en el caos.
“Basta ya de órdenes de Washington sobre los políticos en Venezuela. Dejemos que la política venezolana resuelva nuestras diferencias y conflictos internos. Basta de potencias extranjeras”, dijo a los trabajadores petroleros en la ciudad de Puerto La Cruz, según el canal estatal Venezolana de Televisión.
Caracas se mantuvo bajo la presión de Washington tras meses de concentración militar cerca del país y ataques a barcos venezolanos en el mar Caribe.

Tras la captura de Maduro, Donald Trump declaró que Estados Unidos iba a “dirigir” Venezuela. Sin embargo, posteriormente pareció dar marcha atrás y apoyó a Rodríguez para que asumiera el cargo de líder interina.
No obstante, el Gobierno de Trump presionó a Rodríguez y a otros aliados de Maduro para que permitan una mayor inversión de empresas energéticas estadounidenses en la decaída industria petrolera venezolana, una de las principales motivaciones de las acciones de Trump en Sudamérica.
Rodríguez afirmó que Caracas abordaría las antiguas disputas “cara a cara” con Washington, según la agencia de noticias estatal china Xinhua.
“No tenemos miedo, porque lo que nos debe unir como pueblo es garantizar la paz y la estabilidad de este país”, afirmó Rodríguez.
El sábado había hecho un llamamiento a las conversaciones con la oposición venezolana para alcanzar “acuerdos” sobre el futuro político del país y declaró que no debe haber “diferencias políticas ni partidistas cuando se trata de la paz en Venezuela”.

Pero los leales a Maduro quedaron preocupados después de que la legislatura de Venezuela comenzó a debatir una flexibilización del control estatal sobre el vasto sector petrolero del país, en la primera revisión importante desde que el fallecido líder socialista Hugo Chávez nacionalizó partes de la industria en 2007.
La legislación, que parece un intento de apaciguar parcialmente al gobierno estadounidense, crearía nuevas oportunidades para que las empresas privadas inviertan en la industria petrolera y establecería un arbitraje internacional para los litigios sobre inversiones.
El proyecto muestra un cambio drástico respecto al nacionalismo económico de Chávez, que acusaba a las multinacionales de explotación colonial y consideraba la riqueza petrolera del país propiedad del Estado.
Permitiría a las empresas privadas explotar yacimientos petrolíferos de forma independiente y recaudar ingresos en efectivo, a pesar de seguir siendo sobre el papel socios minoritarios de la petrolera estatal.
Traducción de Olivia Gorsin






Bookmark popover
Removed from bookmarks