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Crece la indignación por plan de Pete Hegseth para la Oficina de Asuntos Religiosos en el Pentágono

Los defensores de la libertad religiosa temen que la medida “repugnante, inmoral, poco ética e inconstitucional” de Hegseth abra la puerta a la influencia nacionalista cristiana

Alex Woodward en Nueva York
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El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, está por abrir una “Oficina de Asuntos Religiosos” en el Pentágono bajo su dirección, lo que ha generado preocupación ante la posibilidad de que se esté erosionando aún más la separación entre iglesia y Estado y violando las protecciones de la Primera Enmienda de la Constitución del país.

Hegseth, quien ha enmarcado explícitamente la guerra de EE. UU. contra Irán desde la perspectiva de su fe, ha invocado repetidamente la Biblia y la oración cristiana al tiempo que prometía violencia contra sus enemigos. El secretario de Defensa del presidente Donald Trump también ha rechazado el principio fundamental de la separación entre la iglesia y el Estado y cree que existe una “batalla espiritual” entre el cristianismo y EE. UU.

La oficina recién creada servirá como “una línea directa con el secretario” y proporcionará a los capellanes militares “un defensor en los niveles más altos”, dijo Hegseth a las tropas y a los oficiales el miércoles en declaraciones desde Quantico, Virginia.

Los defensores de la Primera Enmienda y los grupos que abogan por la libertad religiosa han condenado la medida, temiendo que Hegseth utilice el cargo para promover una agenda nacionalista cristiana que influya en la política militar estadounidense, y para marginar a otras religiones.

“Durante más de 250 años, las fuerzas armadas y sus capellanes han atendido las diversas necesidades religiosas y espirituales de todos nuestros miembros”, declaró Rachel Laser, presidenta de la asociación Americans United for Separation of Church and State (Estadounidenses unidos por la separación de iglesia y Estado), en un comunicado. Añadió: “El nuevo plan de Hegseth trastoca esto en detrimento de todos los que sirven a la patria”.

Pete Hegseth ha indignado a los defensores de la libertad religiosa y de la Primera Enmienda con la creación de una “Oficina de Asuntos Religiosos” dentro del Pentágono que responde directamente a él
Pete Hegseth ha indignado a los defensores de la libertad religiosa y de la Primera Enmienda con la creación de una “Oficina de Asuntos Religiosos” dentro del Pentágono que responde directamente a él (Getty)

“Este es otro ejemplo más de cómo Hegseth abusa del poder que le confiere su cargo gubernamental para imponer sus creencias a los demás; y lo que es peor, antepone la agenda nacionalista cristiana de esta Administración a las necesidades de los miembros de las fuerzas armadas estadounidenses”, explicó Laser.

La Cláusula de Establecimiento de la Primera Enmienda prohíbe al Gobierno establecer una religión nacional o favorecer una sobre otra, mientras que la Cláusula de Libre Ejercicio garantiza la libertad de expresar la propia fe.

El prócer estadounidense Thomas Jefferson había recalcado la importancia de una “separación entre la iglesia y el Estado” para evitar el dominio religioso en el Gobierno, lo que a menudo se considera el espíritu de las protecciones de la Primera Enmienda.

Hegseth, miembro del grupo religioso Comunión de Iglesias Evangélicas Reformadas, que respalda la influencia cristiana en el Gobierno, también mantiene una estrecha relación con el controvertido pastor nacionalista cristiano Doug Wilson, quien fue invitado a predicar en el Pentágono en febrero.

La nueva oficina no es explícitamente cristiana. Un memorando interno de la agencia señala que “nada de lo contenido en este memorando se interpretará como una obligación de participación religiosa ni como una restricción a los derechos de libre ejercicio de la religión de ningún miembro del servicio, empleado civil o familiar, independientemente de su fe o de si no profesa ninguna”.

Sin embargo, según un memorando, la oficina transferirá a los capellanes directamente al control del secretario y “patrocinará y supervisará la investigación, la tecnología y las herramientas analíticas para apoyar y evaluar la aptitud espiritual, la preparación espiritual y la resiliencia espiritual”.

“Sin filtros de personal, sin dilución burocrática: una línea directa con el secretario”, dijo Hegseth a las tropas el miércoles.

El representante demócrata Jared Huffman, autor del libro No Prophets: The Fight to Save Democracy from Christian Nationalism (Sin profetas: la lucha por salvar la democracia del nacionalismo cristiano), dijo que “no [era] casualidad” que Hegseth usara la palabra “establecimiento” para anunciar la creación de la agencia.

“Hegseth es un nacionalista cristiano radical que odia la separación entre la iglesia y el Estado”, dijo Huffman, y continuó: “La socava constantemente: a través de su servicio religioso cristiano mensual en el auditorio del Pentágono, su proselitismo incesante, eliminando los códigos de confesión religiosa minoritaria del programa de capellanía, etc. El camino hacia Gilead (el régimen totalitario que sirve como escenario para la novela El cuento de la criada, y su adaptación a la TV) está plagado de acciones distópicas como esta”.

Hegseth ha sido acusado de utilizar los resortes del poder para ejercer una influencia nacionalista cristiana dentro de la Administración Trump
Hegseth ha sido acusado de utilizar los resortes del poder para ejercer una influencia nacionalista cristiana dentro de la Administración Trump (Reuters)

El anuncio de Hegseth se produce tras las quejas de capellanes militares en servicio activo, quienes afirman que el secretario está evaluando si los líderes religiosos están ideológicamente alineados con la Administración Trump y con el cristianismo de Hegseth.

Varios capellanes, que ejercen como oficiales en las distintas ramas militares, afirmaron temer represalias inconstitucionales y otras repercusiones profesionales si sus opiniones no coincidían con las de Hegseth, quien ha implementado cambios radicales en el Cuerpo de Capellanes del Ejército de EE. UU.

“Parece que existe un esfuerzo constante por determinar si los capellanes subordinados comparten la ideología del secretario de Defensa y del actual liderazgo”, escribió un capellán a la Military Religious Freedom Foundation (Fundación para la libertad religiosa militar, MRFF), una organización sin fines de lucro que defiende el derecho a la libertad religiosa de los miembros de las fuerzas armadas de EE. UU. Agregó: “El mensaje es lo suficientemente consistente como para que muchos entendamos qué se favorece y qué no”.

Los capellanes militares han manifestado su temor a sufrir represalias inconstitucionales y otras repercusiones profesionales si sus opiniones no coinciden con las de Hegseth
Los capellanes militares han manifestado su temor a sufrir represalias inconstitucionales y otras repercusiones profesionales si sus opiniones no coinciden con las de Hegseth (AFP/Getty)

Bajo el liderazgo de Hegseth, el Departamento de Defensa ha reducido el número de capellanes en el ejército y ha limitado la lista de religiones reconocidas por el Pentágono para “agilizar” la labor pastoral de los capellanes con otros miembros de las fuerzas armadas. La nueva lista de 31 religiones, de una lista anterior de 200, elimina el ateísmo, el paganismo y las religiones humanistas, y 22 de las religiones restantes son cristianas.

El alto funcionario también descartó las guías de “bienestar espiritual” que, según él, se centraban demasiado en conceptos “nueva era”.

Los capellanes temen que lo que parece ser la “alineación ideológica” de Hegseth pueda convertirse en una “limitación aún mayor de quiénes son considerados aceptables dentro del Cuerpo de Capellanes”, escribió un capellán en una queja a la MRFF.

Según el capellán, entre los que probablemente se verán afectados se encuentran los capellanes pertenecientes a minorías raciales y religiosas, así como las mujeres.

Mikey Weinstein, fundador de la MRFF, declaró a The Independent que el grupo “[condenaba] en los términos más enérgicos que existen las acciones repugnantes, inmorales, poco éticas e inconstitucionales” del mando de Hegseth, quien “literalmente utiliza la palabra 'establecimiento' para crear un cargo que viola flagrantemente la Cláusula de Establecimiento de la Primera Enmienda”.

Weinstein afirmó que el grupo continuaría “combatiendo el odioso hedor del fanatismo, el odio y los prejuicios nacionalistas cristianos de Hegeth cada segundo de cada día y de cada noche hasta que la miserable inmundicia de su extremismo religioso cristiano fundamentalista sea erradicada para siempre del ámbito de las, por lo demás, honorables Fuerzas Armadas de EE. UU”.

Traducción de Sara Pignatiello

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