Barack Obama afirma que Trump generó “verdadera tensión” en su matrimonio con Michelle
Durante la era Biden, Obama se mantuvo como una figura clave del Partido Demócrata y uno de los apoyos más buscados en contiendas electorales complejas
Barack Obama afirmó que las exigencias de mantenerse como una figura representativa del Partido Demócrata siguen afectando su matrimonio, diez años después de que él y la ex primera dama Michelle Obama dejaran la Casa Blanca.
El primer presidente afroamericano del país continúa como una figura influyente en la política estadounidense. En la izquierda, se mantiene como una de las voces centristas más valoradas; en la derecha, en cambio, sigue como blanco de críticas, en especial por parte de Donald Trump, su sucesor y actual presidente.
En una entrevista con The New Yorker, el 44.º presidente reflexionó sobre cómo sus expectativas de que Trump estuviera limitado por las instituciones y la Constitución se desvanecieron ante la realidad. Ese escenario, explicó, generó llamados constantes para que se pronunciara durante la primera presidencia de Trump, en particular tras el intento de prohibir la entrada de musulmanes a Estados Unidos y la posterior expansión de políticas de detención de inmigrantes.
Esa presión también impactó su vida personal. “Genera una tensión real en nuestro hogar y la frustra”, dijo Obama sobre la reacción de Michelle frente a las constantes solicitudes para que él intervenga en el debate público. Añadió que esas demandas incluyeron volver a la campaña electoral en distintos ciclos, ya fuera con anuncios o con apariciones junto a candidatos.
“Ella quiere que su marido se relaje y pase más tiempo con ella, disfrutando lo que queda de nuestras vidas”, afirmó.

El expresidente ha hablado con franqueza en varias ocasiones sobre cómo la vida política afectó a su familia. En particular, destacó la presión que implicó el escrutinio por ser la primera familia afroamericana en vivir en la Casa Blanca, una situación que impactó tanto a Michelle como a sus hijas, Sasha y Malia.
Aun así, estas declaraciones podrían resultar decepcionantes para muchos votantes demócratas que todavía esperan que Michelle Obama dé el salto a la política, lo que abriría la puerta a un eventual regreso de la familia a la Casa Blanca.
Sin embargo, otros miembros del partido que conversaron con The New Yorker calificaron esas expectativas como bienintencionadas, pero alejadas de la realidad actual. Según señalaron, reflejan más bien la nostalgia por una etapa pasada.
“Diría que somos un poco ingenuos si pensamos que eso puede repetirse. Hay nostalgia por él, pero, en el entorno político en el que me muevo, está claro que vivimos un momento distinto”, afirmó la senadora Tina Smith, demócrata por Minnesota, quien pronto se retirará.

Más recientemente, el expresidente respaldó iniciativas para impulsar la redistribución de distritos electorales a mitad de década en Virginia, donde los demócratas buscan obtener cuatro escaños adicionales en el Congreso antes de las elecciones de mitad de mandato, en el marco de una disputa política más amplia iniciada por los republicanos en Texas. En ese contexto, los esfuerzos del bloque demócrata tuvieron éxito y la medida se aprobó por un margen estrecho. Además, Obama apoyó iniciativas similares en California el año pasado.
En la misma entrevista, explicó que su decisión de no involucrarse más en la política responde a su intención de no convertirse en un “comentarista”.
“Si actuara como Jon Stewart, aunque fuera una vez por semana, criticando con dureza lo que ocurre —y, por cierto, me alegra que él lo haga—, dejaría de ser un líder político para convertirme en comentarista”, señaló.
Asimismo, sostuvo que muchos demócratas no reconocen el alcance de su participación, lo que incrementa su frustración.

Para algunos sectores progresistas, la dinámica fue distinta. Varias de las mismas voces que criticaban el bajo perfil del expresidente dentro del partido reaccionaron con enojo tras las primarias de 2020. En ese momento, se supo que Obama habló con candidatos como Pete Buttigieg después de que su exvicepresidente, Joe Biden, ganó en Carolina del Sur, lo que desató una serie de apoyos que terminó por impulsar a Biden a la victoria frente a Bernie Sanders.
Cuatro años después, la reacción vino desde otro frente. Esta vez, fueron los aliados de Biden, incluidos miembros de su propio equipo, quienes expresaron su molestia cuando se informó que Obama estaba entre los demócratas que consideraban que debía hacerse a un lado para permitir que Kamala Harris asumiera la candidatura presidencial, tras un mal desempeño en el debate frente a Donald Trump.
Para complicar aún más el escenario, algunos de los llamados más firmes para que Biden se retirara provinieron de los conductores de Pod Save America, quienes tuvieron roles destacados en las campañas de Obama y en su administración.
Traducción de Leticia Zampedri







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