La renuncia de Karoline Leavitt habría sorprendido a Trump y lo dejó sin un reemplazo definido, según funcionario
Las ruedas de prensa de la Casa Blanca seguirán a cargo de altos funcionarios, como ocurrió de forma ocasional durante la licencia por maternidad de Leavitt. Sin embargo, ya se evalúan posibles candidatos para reemplazarla de forma permanente
La Casa Blanca no planea nombrar un reemplazo para Karoline Leavitt cuando deje su cargo como secretaria de prensa a finales de agosto, según dijo un funcionario del Gobierno a The Independent. De este modo, el puesto quedará sin un titular permanente a menos de tres meses de las elecciones de medio término.
En lugar de designar a un nuevo portavoz, el Gobierno mantendrá las ruedas de prensa a cargo de altos funcionarios, entre ellos el vicepresidente J. D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el secretario del Tesoro Scott Bessent. Los tres ya se turnaron para responder a los periodistas durante la licencia por maternidad de Leavitt.
El presidente Donald Trump anunció el miércoles la salida de Leavitt y explicó que dejará el cargo a finales de agosto “para poder pasar más tiempo con sus pequeños hijos y su familia, una decisión que entiendo y respeto por completo”. Además, señaló que seguirá como “una de mis principales asesoras externas” y trabajará con el Partido Republicano de cara a las elecciones de noviembre.
Por su parte, Leavitt confirmó su salida en una extensa publicación en X, donde calificó la decisión como “agridulce” y explicó que no podía conciliar las exigencias del cargo con el papel que quería tener como madre de sus dos hijos pequeños.
Según pudo saber The Independent, la Casa Blanca no tiene un reemplazo inmediato debido, en parte, a lo repentino de la salida de Leavitt y a su estrecha relación con Trump, para quien trabajó durante casi toda su vida adulta desde que comenzó como pasante en la Casa Blanca durante su primer mandato.
Con 28 años, Leavitt es la persona más joven en ocupar el cargo de secretaria de prensa de la Casa Blanca. Trump la eligió para el puesto en noviembre de 2024, antes de asumir su segundo mandato. La funcionaria había regresado de su licencia por maternidad menos de un mes antes de anunciar su salida, tras el nacimiento de su hija el 1 de mayo.
Con su salida, Leavitt quedará como la segunda portavoz que más tiempo ocupó el cargo durante las presidencias de Trump, solo por detrás de la actual gobernadora de Arkansas, Sarah Huckabee Sanders, quien permaneció en el puesto casi dos años, entre 2017 y 2019.
El paso de Leavitt por la sala de prensa estuvo marcado por fuertes enfrentamientos, entre ellos la decisión del Gobierno de prohibir a The Associated Press el acceso a la Oficina Oval y al Air Force One después de que la agencia se negara a adoptar el cambio de nombre del golfo de México impulsado por Trump. AP impugnó la medida ante un tribunal federal.
Leavitt también tuvo que responder ante la prensa por varias controversias, desde las decisiones de deportación basadas en tatuajes bajo la Ley de Enemigos Extranjeros hasta las declaraciones del presidente durante la guerra con Irán.
Dejar vacante el puesto, incluso de forma temporal, sería una decisión poco habitual, ya que las gestiones modernas suelen nombrar con rapidez al menos a un secretario de prensa interino. El cargo no se limita a las ruedas de prensa: también incluye coordinar la comunicación con otras agencias, asistir al presidente durante viajes al extranjero y actuar como contacto oficial con la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca.
Entre los nombres que podrían asumir el cargo en el futuro aparece Anna Kelly, principal subsecretaria de prensa y la funcionaria de mayor rango del equipo después de Leavitt. Kelly aumentó su presencia en televisión y radio como representante del Gobierno, sobre todo en temas de política exterior. Sin embargo, Trump no recurrió a ella cuando Leavitt se ausentó por un tiempo a principios de este año.
Otros posibles sucesores mencionados en mercados de predicciones y redes sociales son Spencer Pratt, excandidato a alcalde de Los Ángeles y exparticipante de realities; Alina Habba, exabogada de Trump; Scott Jennings, comentarista conservador de CNN; Kari Lake, expresentadora de noticias y excandidata política en Arizona; y la podcaster Katie Miller, quien fue secretaria de prensa del entonces vicepresidente Mike Pence durante parte del primer mandato de Trump.
Por su parte, el New York Post señaló otros tres posibles candidatos: el director de Comunicaciones de la Casa Blanca, Stephen Cheung; Matthew Boyle, veterano jefe de la oficina de Breitbart News; y Taylor Budowich, exsubjefe de gabinete de la Casa Blanca.
Una fuente dijo a The Independent que Budowich, quien dejó la gestión el año pasado para trabajar en el sector privado, tiene experiencia frente a las cámaras y cuenta con la confianza tanto de Trump como de la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles. Sin embargo, la misma fuente advirtió que es poco probable que el presidente elija a un hombre como su principal portavoz.
Traducción de Leticia Zampedri






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