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Grandes incendios arrasan Borneo y obligan a rescatar orangutanes en peligro de extinción

El ministro de Silvicultura advirtió que muchos de los incendios son provocados de forma deliberada por particulares o empresas para despejar terrenos destinados a la agricultura y otras actividades económicas

Orangutanes en peligro de extinción son evacuados ante los incendios forestales que arrasan Indonesia
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Un voraz incendio forestal en la isla de Borneo, en Indonesia, está poniendo en peligro a los orangutanes de la región, algunos de los cuales han sido encontrados debilitados, tendidos en el suelo y con dificultades para respirar. Mientras las llamas avanzan, la calidad del aire ha alcanzado niveles peligrosos y una densa nube de humo se extiende hacia países vecinos.

El martes, los niveles de contaminación del aire oscilaron entre “muy insalubres” y “peligrosos” en gran parte de Borneo y en varias zonas de Filipinas, según la plataforma suiza de monitoreo IQAir.

La situación también se agravó en la vecina Malasia, donde seis zonas del estado de Sarawak registraron niveles peligrosos de contaminación, de acuerdo con el Departamento de Medio Ambiente del país.

El humo obligó además a miles de escuelas de Indonesia y Malasia a trasladar sus clases a internet desde que los incendios comenzaron el 22 de julio en el distrito de Ketapang, una región que alberga una de las mayores poblaciones de orangutanes del mundo.

En medio de la emergencia, el domingo un agricultor de Ketapang, en Kalimantan Occidental, encontró a un orangután que necesitaba ayuda en una plantación de palma aceitera cercana a uno de los incendios.

“Estaba muy débil y le di agua”, contó a Reuters el agricultor, identificado únicamente por su nombre de pila, Jais.

El hallazgo se produjo menos de tres semanas después de que las llamas quedaran a pocos metros de un centro de rehabilitación que alberga a más de 60 orangutanes de Borneo. Los animales, pertenecientes a una especie en peligro crítico de extinción, fueron rescatados del tráfico ilegal de fauna silvestre y de la pérdida de su hábitat. El centro está gestionado por Yiari, una organización sin fines de lucro.

Los puntos rojos muestran los incendios activos en la región, hábitat natural de los orangutanes de Borneo
Los puntos rojos muestran los incendios activos en la región, hábitat natural de los orangutanes de Borneo (Nasa Earthdata)

El orangután de Borneo está catalogado como una especie en peligro crítico de extinción. En los últimos 60 años, su población se redujo más de un 50 %, mientras que en apenas dos décadas perdió al menos el 55 % de su hábitat, principalmente debido a la caza y la deforestación.

Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), se estima que quedan unos 120.000 ejemplares en estado salvaje.

Estos primates habitan exclusivamente en la isla de Borneo, cuyo territorio se reparte entre Indonesia, Malasia y Brunéi.

Una de sus características más reconocibles es su abundante pelaje rojizo o anaranjado, que cubre casi todo el cuerpo, a excepción del rostro, las orejas, las palmas de las manos y las plantas de los pies.

El orangután de Borneo está catalogado como una especie en peligro crítico de extinción
El orangután de Borneo está catalogado como una especie en peligro crítico de extinción (PA)

La emergencia no se limita a Borneo. Las imágenes satelitales también muestran intensos incendios forestales y de vegetación en Sumatra.

El humo ya ha tenido graves consecuencias para la salud. Entre julio y agosto se registraron más de 50.000 casos de infecciones respiratorias agudas en siete provincias de Indonesia, según Andi Saguni, del Ministerio de Salud, quien advirtió además que los vientos podrían llevar la densa nube de humo hasta zonas donde no hay incendios activos.

Ante el avance de las llamas y la contaminación del aire, las autoridades se mantienen en alerta mientras intentan contener los daños y evitar que se repita la crisis de 2015, cuando devastadores incendios afectaron amplias zonas del archipiélago.

Un orangután es rescatado de la zona afectada por los incendios en Borneo, Indonesia
Un orangután es rescatado de la zona afectada por los incendios en Borneo, Indonesia (Reuters)

El ejemplar rescatado por el agricultor recibió el nombre de Sampurna, en honor al pueblo donde fue encontrado. Cuando lo localizaron, estaba inconsciente debido a la falta de oxígeno provocada por el humo.

“Sufrió hipoxia debido a la gran concentración de humo en la zona”, explicó Karmele Llano Sánchez, directora ejecutiva de Yiari.

Sampurna, que tendría unos 20 años, no sufrió quemaduras graves, según Komara, la veterinaria que lo atendió.

“Sospechábamos que padecía una infección respiratoria aguda”, declaró a Reuters.

Un orangután recibe alimento por vía intravenosa
Un orangután recibe alimento por vía intravenosa (Reuters)

La veterinaria le administró oxígeno a Sampurna mediante un pequeño tubo colocado en la nariz y le suministró líquidos por vía intravenosa, con una bolsa de suero improvisada que colgaba de una hoja de palma aceitera.

El animal será trasladado a un centro de rehabilitación para continuar su tratamiento y, una vez recuperado, será liberado en su hábitat natural.

Sampurna no es el único orangután afectado por los incendios. Días antes, una hembra llamada Mama Yuni y sus dos crías fueron evacuadas de una plantación comunitaria en la aldea de Tanjungpura después de que las llamas alteraran su hábitat y bloquearan sus rutas habituales de desplazamiento. Los equipos de rescate de fauna silvestre informaron que este año ya atendieron a siete ejemplares afectados por el fuego.

El problema, además, va mucho más allá de los rescates. Silverius Oscar Unggul, presidente de la Fundación para la Iniciativa de Rehabilitación de la Naturaleza de Indonesia, advirtió que los incendios recurrentes agravan la pérdida de hábitat y obligan a cada vez más orangutanes a internarse en plantaciones comunitarias en busca de alimento.

“La situación es bastante crítica”, declaró a Reuters Karmele Llano Sánchez, directora ejecutiva de Yiari, quien advirtió que los incendios “los están dejando sin comida ni agua”.

Sánchez sostuvo que el gobierno no debería limitar sus esfuerzos a contener las llamas, sino también prepararse para las consecuencias a largo plazo sobre la salud pública, los bosques y la vida silvestre.

Los rescatistas trasladan a Sampurna, una orangutana, en una jaula hacia un centro de rehabilitación
Los rescatistas trasladan a Sampurna, una orangutana, en una jaula hacia un centro de rehabilitación (Reuters)

La amenaza también llegó hasta las propias instalaciones dedicadas a proteger a estos animales. En agosto, después de varias semanas de incendios, una densa nube de humo cubrió los alrededores del centro de rehabilitación de Yiari y obligó a sus trabajadores a combatir durante horas las llamas para impedir que alcanzaran el complejo.

“El fuego llegó hasta los límites del terreno del centro de rehabilitación”, explicó Sánchez a Mongabay. “Si no hubiéramos reaccionado a tiempo, parte de las instalaciones podría haber quedado destruida”.

Pero el avance del fuego no solo puso en riesgo el centro, sino que continuó expulsando a los orangutanes de las zonas donde viven. Ya en julio, conservacionistas habían rescatado a Wak, un macho que se adentró en una plantación de frutas de la aldea de Kuala Tolak, cerca de Ketapang, en busca de alimento y refugio.

“Este orangután salió porque su hábitat fue alterado”, explicó un habitante de la zona identificado únicamente como Morsali. “Ha habido mucha deforestación y ahora estamos en la estación seca, con incendios por todas partes. Vino buscando un lugar seguro donde encontrar comida y refugio porque su hábitat ya no lo es”.

Ese deterioro no afecta únicamente a los orangutanes ni se limita a Borneo. En el Parque Nacional Way Kambas, en Lampung, Sumatra, un incendio arrasó unas 673 hectáreas el mes pasado y obligó a movilizar a cerca de 250 personas para contenerlo. Como parte de esos esfuerzos, entre el 26 y el 30 de agosto las autoridades recurrieron además a una operación de modificación del clima para generar condiciones que ayudaran a extinguir las llamas. Finalmente, el incendio pudo ser controlado y, según los reportes, los animales del Centro de Conservación de Elefantes del parque se encuentran a salvo.

Lo ocurrido en Borneo y Sumatra forma parte de una emergencia mucho más extensa. Entre enero y julio, el Ministerio de Silvicultura de Indonesia registró más de 202.000 hectáreas quemadas en todo el país, de las cuales unas 107.000 correspondieron solo a junio. Dentro de ese panorama, Kalimantan Occidental, donde se realizaron varios de los rescates de orangutanes, fue la provincia que acumuló la mayor superficie afectada.

Una excavadora abre una zanja para intentar contener un incendio forestal en la zona de Tumbang Nusa, en Pulang Pisau
Una excavadora abre una zanja para intentar contener un incendio forestal en la zona de Tumbang Nusa, en Pulang Pisau (AFP/Getty)

Ante el avance de los incendios y la propagación del humo, las autoridades reforzaron las tareas de emergencia con aviones destinados a la siembra de nubes y al combate de las llamas en las cinco provincias de Borneo, una región con vastas extensiones de turberas que pueden arder con facilidad durante los periodos secos.

Sin embargo, el problema no responde únicamente a las condiciones climáticas. El ministro de Silvicultura de Indonesia, Raja Juli Antoni, advirtió que muchos de los incendios fueron provocados de forma deliberada por particulares o empresas para despejar terrenos destinados a la agricultura y otras actividades económicas. La práctica continúa pese a los operativos que el gobierno realiza de forma periódica para combatirla.

A esa presión se suma el clima. Antoni advirtió que septiembre podría coincidir con el punto álgido del fenómeno de El Niño de este año, lo que complicaría aún más las tareas de contención. Las condiciones más cálidas y secas favorecen la propagación del fuego y aumentan el riesgo de nuevos focos.

Las cifras de los últimos meses ya muestran un fuerte deterioro. Solo en julio, los incendios arrasaron casi 95.000 hectáreas en Indonesia, cerca del doble de la superficie afectada durante los seis meses anteriores juntos. Ese mismo mes, la temperatura media alcanzó su nivel más alto en 35 años.

La tendencia continuó en agosto. Según Sipongi, el sistema de monitoreo de incendios del Ministerio de Silvicultura, durante ese mes se detectaron más de 9.000 focos, frente a los 5.077 registrados en agosto de 2015. Aun así, la cifra se mantuvo muy por debajo del récord mensual de 17.302 alcanzado en octubre de aquel año.

Traducción de Leticia Zampedri

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