Graves inundaciones golpean Nepal y el Tíbet y dejan cientos de desaparecidos
Las inundaciones arrasaron comunidades, carreteras y proyectos hidroeléctricos, mientras continúan las operaciones de búsqueda y rescate en la región del Himalaya
Las lluvias torrenciales y las inundaciones repentinas que afectaron el miércoles las zonas fronterizas del Himalaya entre Nepal y el Tíbet dejaron al menos 17 muertos y provocaron graves daños en carreteras, puentes y proyectos energéticos.
Además, al menos 12 ciudadanos británicos figuran entre las cerca de 400 personas desaparecidas, según las autoridades locales. Mientras continúan las labores de búsqueda, las autoridades de ambos lados de la frontera se preparan ante la posibilidad de que aumente el número de víctimas y comenzaron a evaluar la magnitud de los daños.
La emergencia comenzó alrededor de las 9 de la mañana, cuando el río Bhotekoshi, que atraviesa el norte de Nepal rumbo a la frontera con China, se desbordó y arrasó varias localidades a su paso, además de causar daños en carreteras e instalaciones hidroeléctricas, según las autoridades.
En medio de las investigaciones sobre el origen del desastre, el ministro de Asuntos Exteriores de Nepal, Shishir Khanal, informó al Parlamento que los primeros reportes apuntan a que un terremoto sacudió la zona alrededor de las 8:37 de la mañana. El movimiento habría provocado una avalancha que, a su vez, desencadenó las inundaciones repentinas. Sin embargo, aclaró que las autoridades todavía intentan confirmar la secuencia de los hechos.
Khanal señaló que tanto Nepal como China sufrieron “enormes daños”. Ante el riesgo de nuevas inundaciones, las autoridades emitieron alertas en varios distritos y pidieron a la población mantenerse alejada de las riberas de los ríos Bhotekoshi, Trishuli y Narayani.
La policía de Nepal informó a la BBC que hasta el momento se recuperaron 17 cuerpos en distintos distritos afectados por las inundaciones.
De acuerdo con una evaluación inicial, el desastre podría haberse originado por una avalancha de hielo que bloqueó el río Lhende y provocó la crecida repentina del Bhotekoshi. Así lo explicó Rijan Bhakta Kayastha, profesor de la Universidad de Katmandú, citado por el Kathmandu Post.
Por su parte, la agencia estatal china Xinhua informó que un deslizamiento de tierra ocurrido del lado nepalí afectó el puerto fronterizo de Gyirong y provocó cortes en carreteras, comunicaciones y el suministro eléctrico en la región de Shigatse, cerca de la frontera con Nepal. Sin embargo, no ofreció más detalles sobre los daños.
Ante la magnitud de la emergencia, Nepal solicitó apoyo internacional para las operaciones de búsqueda y rescate. “Hemos pedido ayuda tanto a India como a China”, señaló Sasmit Pokharel, portavoz del gobierno nepalí.
Mientras tanto, la Junta de Turismo de Nepal informó que 384 viajeros —291 extranjeros y 93 nepalíes— permanecen desaparecidos tras las inundaciones repentinas del miércoles en el distrito de Rasuwa. Entre ellos se encuentran al menos 105 turistas indios, según el organismo.
Entre los desaparecidos figuran ocho trabajadores surcoreanos de una central hidroeléctrica, mientras que otros 10 permanecen atrapados y esperan ser evacuados en helicóptero, según informó la agencia Yonhap, que citó al Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur.
Además, se cree que muchas de las personas cuyo paradero aún se desconoce son peregrinos que se dirigían al Tíbet para participar en el Kailash Mansarovar Yatra, una peregrinación religiosa a la región del monte Kailash y el lago Manasarovar.
Bashu Kumar Adhikari, director general de Touch Kailash Travels & Tours, con sede en Katmandú, explicó que 390 peregrinos, entre ellos 93 nepalíes, tenían previsto realizar el recorrido. “Salvo con algunos de ellos, no hemos podido comunicarnos con los peregrinos hasta las 15:00”, declaró al Kathmandu Post.
Entre los desaparecidos también figuran 37 indios residentes en el extranjero, 17 ciudadanos de Malasia, cuatro de Sudáfrica, tres de Estados Unidos, uno de Australia y uno de Países Bajos. Además, aún no se ha podido confirmar la nacionalidad de otras 111 personas.
En Nepal, las inundaciones arrasaron viviendas y carreteras, mientras que las autoridades del Tíbet advirtieron que temen “un gran número de víctimas”. Además, varias personas permanecen desaparecidas en el condado de Gyirong, después de que un deslizamiento de tierra afectara un paso fronterizo entre ambos países.
Las condiciones en las zonas afectadas también dificultaron las tareas de rescate. Los helicópteros no pudieron aterrizar en Syapru Besi y Timure, dos localidades del montañoso distrito nepalí de Rasuwa, donde viven unas 50.000 personas, debido a que el río se había desbordado.
Ante la emergencia, 35 helicópteros —29 civiles y seis militares— fueron desplegados desde Katmandú para participar en las operaciones de rescate y asistencia en Rasuwa. Hasta el momento, 25 regresaron con personas heridas, entre ellas 23 civiles y dos militares, según datos preliminares citados por Kantipur.
La magnitud de los daños también quedó reflejada en imágenes de televisión, que mostraron viviendas destruidas, vehículos arrastrados por el agua y un puente metálico que cedió ante la fuerza de la corriente. Testigos, por su parte, dijeron a Reuters que las aguas habían inundado localidades enteras.
“Podría haber numerosas víctimas y grandes pérdidas materiales”, advirtió el administrador del distrito, Narendra Pariyar, quien pidió a los habitantes de las zonas cercanas al río Bhotekoshi que se trasladaran a terrenos más elevados, después de que varias aldeas y áreas donde se desarrollaban proyectos fueran arrasadas por la corriente.
“Hay devastación por todas partes”, resumió Tula Bahadur BK, trabajadora de la salud en Rasuwa, en declaraciones a Reuters.
“Los asentamientos ubicados a orillas del río quedaron arrasados. Cinco de mis familiares están desaparecidos”, relató Tula Bahadur BK.
Las labores de rescate, sin embargo, enfrentan serias dificultades. El portavoz del Ejército de Nepal, Raja Ram Basnet, explicó que los helicópteros no podrán aterrizar en las zonas más afectadas hasta que descienda el nivel del agua.
Mientras tanto, las autoridades siguen investigando qué provocó las inundaciones. Aunque la causa aún no está confirmada, una crecida repentina y mortal registrada el año pasado en el mismo río fue atribuida al desbordamiento de un lago glaciar.
Ante la magnitud del desastre, el presidente de China, Xi Jinping, pidió intensificar la búsqueda de las personas desaparecidas y reforzar los sistemas de monitoreo y alerta temprana para reducir el riesgo de nuevos desastres.
Las inundaciones también tuvieron un fuerte impacto en el sistema energético de Nepal. Según el Ministerio de Energía, unos 430 MW de capacidad eléctrica resultaron afectados, sobre todo por interrupciones en proyectos hidroeléctricos. Esta cifra representa más del 12 % de los 3,2 GW de capacidad hidroeléctrica total del país, de acuerdo con cálculos de Reuters.
Mientras tanto, la policía y el ejército se sumaron a las operaciones de búsqueda y rescate. El primer ministro Balendra Shah señaló que las autoridades también ordenaron evacuar a quienes viven en zonas bajas ante el riesgo de nuevas crecidas. “Se dieron instrucciones para trasladar a las personas que viven en las zonas bajas a lugares más seguros”, explicó.
Por otra parte, Kantipur informó que 60 trabajadores del proyecto hidroeléctrico Langtang Khola, de 20 MW, quedaron incomunicados tras las inundaciones del río Bhotekoshi. De ellos, 35 —entre ingenieros, conductores y cocineros— se encontraban trabajando dentro de un túnel cuando se produjo la crecida.
“Se recomienda a las personas que se encuentran cerca del río extremar las precauciones y mantenerse alerta”, advirtieron las autoridades.
El río Bhotekoshi nace en el Tíbet y, tras cruzar hacia Nepal, desemboca en el Trishuli. Desde allí, sus aguas continúan hacia India, donde el curso pasa a llamarse río Gandak.
La región ya había enfrentado una tragedia similar el año pasado, cuando una crecida repentina del Bhotekoshi dejó nueve muertos y 24 desaparecidos. Además, la fuerza de la corriente destruyó el llamado “Puente de la Amistad”, que unía Nepal y China, y provocó interrupciones en el comercio y el transporte entre ambos países durante varios meses.
Según un organismo regional de monitoreo climático, aquella inundación fue provocada por el drenaje de un lago supraglaciar en el Tíbet debido al deshielo.
Traducción de Leticia Zampedri







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