Hallan una vasija enterrada por un peregrino de La Meca con joyas de oro, plata y piedras preciosas
Los motivos geométricos presentes en las joyas del siglo VIII sugieren que fueron elaboradas por orfebres altamente especializados
Arqueólogos descubrieron en Arabia Saudita una antigua vasija de barro repleta de joyas con incrustaciones de oro, plata y piedras preciosas, un hallazgo que, según los expertos, probablemente perteneció a un peregrino que la enterró hace más de mil años durante su viaje hacia La Meca.
El tesoro apareció en las afueras de un sitio arqueológico de Diriyah, en Riad, motivo por el que los investigadores lo bautizaron como el “Tesoro de Diriyah”.
La zona funcionó como una parada estratégica para los peregrinos del Hajj que recorrían la ruta entre Basora, en Irak, y La Meca, mientras que los principales asentamientos del lugar se remontan aproximadamente al período comprendido entre los años 743 y 753 d.C.
La Comisión Saudí del Patrimonio anunció el hallazgo y precisó que se encontraron “100 piezas de oro de la época abasí, junto con diversos objetos de plata y piedras preciosas”, recuperadas durante la sexta temporada de excavaciones arqueológicas en la región de Al-Qassim.
“La importancia del sitio radica en su papel como estación clave en la ruta Basora-Hajj, con una historia de asentamiento que se extiende desde la era de los califas Rashidun hasta los primeros años del período abasí”, señaló la comisión.

Las excavaciones en el sitio se desarrollan desde hace más de seis años y, durante la campaña más reciente, los investigadores descubrieron cimientos de piedra y muros pertenecientes a antiguas construcciones residenciales.
Fue dentro de una de esas estructuras donde los arqueólogos encontraron fragmentos de cerámica y vidrio, además de una vasija enterrada que contenía más de 100 piezas de joyería.
“Uno de los hallazgos más importantes de esta sexta temporada fue el descubrimiento del ‘Tesoro de Diriyah’, compuesto por una colección de piezas de oro, piedras preciosas y fragmentos de cobre oxidado”, explicó uno de los investigadores que participó en la excavación, según un video difundido por la comisión en X.
Los especialistas creen que el tesoro quedó enterrado alrededor del año 750 d.C., durante los primeros años del califato abasí, que siglos más tarde cayó tras la invasión mongola de 1258.
Las piezas de oro halladas dentro de la vasija presentan intrincados motivos florales y geométricos, un detalle que sugiere un alto nivel de habilidad por parte de los orfebres que las elaboraron.
Según informó Gulf News, los diseños probablemente se realizaron mediante el moldeado de láminas de oro, técnicas de grabado en relieve y la incrustación de piedras semipreciosas, aunque la inspiración exacta detrás de estos patrones todavía se desconoce.
Por otra parte, los fragmentos de cerámica recuperados en Diriyah ya están siendo preservados en laboratorios de restauración administrados por la Comisión Saudí del Patrimonio.
Para los investigadores, estos descubrimientos amplían el conocimiento sobre los asentamientos humanos de la región, que se remontan a finales del siglo III, y refuerzan la importancia histórica de la zona como punto clave dentro de las rutas de peregrinación y comercio.
Traducción de Leticia Zampedri







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