Experto revela cómo evitar que roben tu maleta y por qué envolverla en plástico es un error
La recomendación viene de Ed Burnett, ex policía militar del Ejército de Estados Unidos y experto en seguridad de UPS, quien actualmente es asesor en vigilancia remota

Que te roben la maleta o que saquen objetos de ella puede arruinar unas vacaciones en cuestión de minutos.
Por eso, para evitar que una denuncia te haga perder tiempo de descanso, conviene tomar ciertas precauciones y procurar que tu equipaje resulte menos atractivo para los ladrones.
En este sentido, las recomendaciones provienen de Ed Burnett, ex policía militar del Ejército de Estados Unidos y experto en seguridad de UPS, quien actualmente se desempeña como asesor ejecutivo en Cloudastructure Inc., una empresa especializada en vigilancia con inteligencia artificial y monitoreo remoto.
A lo largo de esta guía, comparte consejos prácticos sobre distintos aspectos clave: qué colores de maleta llaman más la atención, cuán efectiva es la tecnología de rastreo, cuál es la mejor manera de empacar y si vale la pena envolver el equipaje en plástico.
1. El error “seguro”: envolver la maleta en plástico

Ed desaconseja envolver las maletas en plástico.
En declaraciones a The Independent, explicó: “Aunque protege contra rayones y evita que te metan drogas, también grita: ‘Aquí llevo algo valioso’”.
Además, advirtió que esta práctica dificulta revisar tus pertenencias con rapidez si sospechas que alguien manipuló el equipaje.
2. Elección y apariencia del equipaje

Colores
Conviene elegir un color que complique la tarea del ladrón, enfatiza Ed.
“Los colores llamativos disuaden. Los ladrones prefieren maletas negras o azul marino porque pueden llevárselas sin llamar la atención. Una maleta verde neón, por ejemplo, es un riesgo para ellos. Si gritas: ‘¡Detengan al hombre de la maleta verde!’, todo el mundo lo va a ver”.
Carcasa rígida vs. blanda
Para Ed, la carcasa rígida ofrece mayor seguridad. Las maletas de tela pueden “rasgarse”, ya que un ladrón podría utilizar una navaja para cortar el material e introducir la mano con facilidad. En cambio, las maletas rígidas resultan más difíciles de vulnerar y, además, suelen hacer más ruido ante cualquier intento de forzarlas.
Logos
Algunas marcas, lejos de ayudar, pueden atraer a los ladrones.
Según señaló, las firmas de alta gama como Tumi, Rimowa o Louis Vuitton funcionan como un imán, ya que sugieren que el contenido podría ser tan valioso como la propia maleta.
Por ello, recomienda optar por marcas de gama media-alta: proyectan resistencia y calidad, pero sin transmitir ostentación ni “gritar” riqueza, lo que reduce el interés indeseado.
Mochilas vs. maletas con ruedas
Tanto las mochilas como las maletas con ruedas presentan riesgos diferentes.
Por un lado, las mochilas suelen ser objetivo de carteristas, ya que los cierres quedan a la espalda y resultan más difíciles de vigilar. Por otro, las maletas con ruedas suelen ser blanco de robos al descuido: en estaciones y aeropuertos, los ladrones observan a quienes sueltan el asa por un momento para revisar el tablero de salidas o el celular, y aprovechan esa distracción para actuar.
3. Elementos disuasorios: candados y tecnología

Rastreo y tecnología
Si crees que dejar visible un dispositivo de rastreo puede funcionar como elemento disuasorio, conviene pensarlo mejor.
Según explicó Ed, los AirTag y otros rastreadores no impiden el robo, a menos que el ladrón reciba en su propio iPhone la alerta de “objeto encontrado”. Aun así, subraya que son fundamentales para recuperar lo sustraído.
Por eso recomienda ocultarlos: coserlos en el forro o colocarlos dentro de un calcetín. Si un ladrón encuentra el rastreador, lo tirará de inmediato.
Asimismo, advierte sobre el uso de calcomanías. La mayoría de las que anuncian “con GPS” suelen ignorarse o incluso tomarse como un desafío. Además, etiquetas como “frágil” o “equipo fotográfico” pueden convertirse en una invitación directa al robo. En definitiva, aconseja no indicar nunca lo que se lleva dentro.
Candados y cinchos
En cuanto a los candados y los cinchos de plástico, su utilidad es limitada. Según explicó, los candados pueden disuadir el robo oportunista, es decir, a alguien que intenta abrir la maleta rápidamente. Sin embargo, muchas maletas de tela cuentan con cierres de espiral que pueden abrirse en segundos con la punta de un bolígrafo, sin necesidad de forzar el candado.
Respecto a los cinchos, señaló que no detienen a un ladrón, aunque sí funcionan como un sello. Quien robe sabe que no puede volver a colocar un cincho roto, lo que implica que notarás la manipulación de inmediato. Y, como advirtió, la mayoría busca que no te des cuenta hasta que llegues al hotel.
4. Etiquetas e identificación
A primera vista, mostrar tu nombre y dirección parece una forma práctica de facilitar la recuperación del equipaje. Sin embargo, también puede convertirse en un riesgo: estás señalando que no hay nadie en tu casa.
Ed lo explica con claridad: recomienda colocar una tarjeta de presentación dentro de la maleta y, en el exterior, utilizar una etiqueta con cubierta para que el nombre y la dirección no queden visibles ante quienes estén formados detrás de ti. Además, aconseja incluir siempre datos de contacto del trabajo y no la dirección particular, ya que no es conveniente que un desconocido sepa dónde vives ni que, en ese momento, estás fuera de casa.
5. Estrategia para empacar

Ed recomienda no dispersar los objetos de valor y seguir una regla simple: mantenerlos siempre bajo tu control. Por ello, aconseja guardar todos los imprescindibles —como joyas, dispositivos electrónicos y medicamentos— en el equipaje de mano, sin perderlo nunca de vista.
Si no queda más opción que colocar objetos valiosos en la maleta documentada, sugiere utilizar un “escondite señuelo”, como un frasco vacío de bloqueador solar o una bolsa para ropa sucia, para pasar desapercibidos.
También pide atención a detalles que muchos pasan por alto: “Los cepillos de dientes eléctricos y los cargadores de alta gama tienen buen valor de reventa, y muchos viajeros no notan que faltan hasta que ya es tarde”.
6. Zonas de riesgo
Ed advierte que existen momentos y lugares especialmente propicios para el robo.
Por ejemplo, en el lobby de un hotel, los viajeros suelen estar distraídos con el check-in, mientras que en el tren los ladrones aprovechan los segundos previos al cierre de puertas en una parada para tomar las maletas y escapar rápidamente.
Las cafeterías representan otro punto de vulnerabilidad, ya que allí también tendemos a bajar la guardia.
“La gente deja la maleta a su lado y se pone a mirar el celular”, señaló. Por eso recomienda mantener siempre una correa enrollada alrededor de la pierna, de modo que el equipaje permanezca bajo control en todo momento.
Traducción de Leticia Zampedri






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