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¿Qué es el “turismo oscuro” y por qué atraen tanto los lugares marcados por tragedias?

Destinos marcados por tragedias, como Chernóbil, Hiroshima y los campos de exterminio de Camboya, atraen a miles de visitantes cada año. Amelia Neath explica por qué las razones para conocer estos lugares no son tan sombrías como su historia

TOP 15 Destinos de Turismo Oscuro | ¡Explorando lugares macabros y trágicos! | Imágenes impactantes
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Casi dos millones de personas visitaron el museo de Auschwitz, ubicado en el antiguo campo de concentración nazi en Polonia, durante el último año. Por su parte, la isla estadounidense que albergó la tristemente célebre prisión de Alcatraz recibe alrededor de 1,2 millones de visitantes anuales, mientras que casi 15 millones de personas viajaron a Hiroshima en 2025, cuando se conmemoró el 80.º aniversario del bombardeo atómico que devastó la ciudad.

Estas cifras demuestran el interés que despiertan los destinos vinculados con la muerte y las tragedias, una forma de viajar conocida como “turismo oscuro”. Sin embargo, para muchas personas sigue siendo difícil comprender qué lleva a alguien a gastar dinero y dedicar parte de sus vacaciones a conocer lugares asociados con acontecimientos tan dolorosos.

Desde monumentos conmemorativos y museos hasta escenarios de atrocidades y zonas devastadas por desastres naturales, estos destinos atraen a viajeros interesados en conocer episodios trágicos de la historia. Muchos de ellos se han convertido en espacios dedicados a recordar a las víctimas y, al mismo tiempo, a reflexionar sobre las consecuencias de las acciones humanas y las catástrofes que han marcado al mundo.

Las motivaciones para visitarlos son diversas. Para algunos, representan una oportunidad de acercarse a su pasado o a la historia de sus familias, mientras que otros sienten una profunda curiosidad por comprender acontecimientos históricos, por terribles que hayan sido.

Ya sea al contemplar los objetos personales de las víctimas asesinadas en Auschwitz o al leer los nombres de quienes murieron en los atentados del 11 de septiembre, estos lugares conservan un significado especial para las personas directamente vinculadas con las tragedias. Además, permiten que otros visitantes conozcan lo ocurrido y contribuyan a mantener viva la memoria de las víctimas.

¿Qué es el turismo oscuro?

El turismo oscuro consiste en visitar lugares relacionados con acontecimientos trágicos de la historia, generalmente marcados por la muerte y el sufrimiento.

El doctor Philip Stone, fundador del Instituto de Investigación del Turismo Oscuro de la Universidad de Central Lancashire en 2012, explicó a The Independent que esta práctica busca principalmente representar y conmemorar a las víctimas de tragedias históricas a través de museos, exposiciones, monumentos y otros sitios de interés turístico.

“Consiste en presentar tragedias o catástrofes como parte de la experiencia turística contemporánea, junto con el difícil legado histórico que suelen dejar”, señaló. “El turismo oscuro está estrechamente vinculado con las distintas interpretaciones de la memoria histórica, la conmemoración y la experiencia de los visitantes”.

Además, Stone destacó que recordar a quienes murieron en estos acontecimientos puede servir como una advertencia para las generaciones actuales. “Las víctimas que recordamos a través del turismo oscuro pueden ayudarnos a reflexionar sobre nuestros propios conflictos, errores y desgracias”, agregó.

Sin embargo, esta forma de turismo también genera controversia. Algunas personas cuestionan la comercialización de lugares marcados por tragedias, mientras que otras consideran que este tipo de destinos no refleja la imagen que determinados países desean proyectar ante los visitantes internacionales.

En este sentido, Stone advirtió que el turismo oscuro plantea numerosos desafíos de gestión y controversias políticas, ya que convertir escenarios de sufrimiento en destinos turísticos también implica importantes dilemas éticos.

¿Qué no es el turismo oscuro?

Las razones por las que las personas se sienten atraídas por el turismo oscuro han sido objeto de numerosos estudios académicos. En el Instituto de Investigación del Turismo Oscuro se analizan las distintas dimensiones de este fenómeno en la sociedad y la cultura, así como los desafíos que plantea la gestión de museos, monumentos y destinos turísticos relacionados con acontecimientos trágicos.

“La línea que separa la conmemoración de las víctimas de la comercialización de su memoria es cada vez más difusa”, explicó el doctor Stone. “Aunque en el turismo oscuro no nos encontramos directamente con los cadáveres, sí entramos en contacto con relatos sobre la muerte, y las historias de quienes fallecieron pueden influir en nuestra propia percepción de la mortalidad”.

Asimismo, señaló que esta práctica puede convertirse en una especie de peregrinación no religiosa, en la que los visitantes recorren lugares marcados por la muerte, como antiguos campos de batalla o escenarios de conflictos armados.

“Paradójicamente, en un mundo que parece avanzar cada vez más rápido, el turismo oscuro se concentra en la muerte y en quienes han fallecido, pero quizá termina enseñándonos más sobre la vida y lo que significa vivir”, reflexionó.

Por su parte, el creador de la guía en línea dark-tourism.com sostiene que esta práctica permite acercarse a los episodios más sombríos de la historia de una manera respetuosa y educativa, sin convertir las tragedias del pasado en espectáculos sensacionalistas.

El sitio también busca aclarar algunos conceptos erróneos sobre el turismo oscuro. Por ejemplo, explica que no debe confundirse con las visitas a comunidades empobrecidas, conocidas como “turismo de barrios marginales”, ni con los viajes a zonas donde actualmente se desarrollan conflictos armados, denominados “turismo de guerra”. Tampoco incluye actividades extremas que implican riesgos físicos, como la exploración de cuevas, asociadas con el llamado “turismo de riesgo”.

Del mismo modo, el turismo oscuro no justifica las conductas irrespetuosas de algunos visitantes en lugares históricos. Un ejemplo son los casos registrados en Auschwitz, donde algunos turistas se han tomado selfies o han posado para fotografías inapropiadas.

Por el contrario, muchos de estos monumentos, museos y sitios históricos buscan preservar la memoria de las víctimas, ofrecer espacios de reflexión y ayudar a los visitantes a comprender acontecimientos dolorosos del pasado, al tiempo que recuerdan las consecuencias de esas tragedias.

El doctor Duncan Light, profesor titular de Gestión Turística en la Universidad de Bournemouth y autor de estudios sobre el turismo oscuro, explicó a The Independent que existen numerosos prejuicios sobre las motivaciones de quienes visitan estos lugares.

“Uno de los principales conceptos erróneos es pensar que las personas que visitan lugares asociados con la muerte y el sufrimiento sienten una fascinación morbosa o enfermiza por la muerte”, afirmó. “Sin embargo, se han realizado numerosas investigaciones sobre las razones que llevan a los turistas a visitar estos sitios y prácticamente no se han encontrado pruebas de que esas sean sus motivaciones”.

En cambio, según Light, los estudios muestran que los visitantes suelen tener razones muy diferentes, relacionadas principalmente con el interés por la historia, la memoria y la identidad.

“Las principales razones que mencionan las personas para visitar lugares marcados por la muerte y el sufrimiento son aprender sobre el pasado, recordar acontecimientos trágicos y establecer una conexión más profunda con ellos al conocer personalmente los escenarios donde ocurrieron”, explicó.

También destacó que muchos viajeros buscan rendir homenaje a las víctimas, conocer lugares vinculados con su historia familiar o visitar sitios que tienen un significado especial para la identidad nacional.

“Ninguna de estas motivaciones es particularmente oscura”, concluyó Light.

Lugares emblemáticos del turismo oscuro

1. Auschwitz-Birkenau, Polonia

El Museo de Auschwitz-Birkenau abrió sus puertas en 1947, menos de dos años después del final de la Segunda Guerra Mundial
El Museo de Auschwitz-Birkenau abrió sus puertas en 1947, menos de dos años después del final de la Segunda Guerra Mundial (Getty)

El complejo de Auschwitz, uno de los principales centros de concentración y exterminio del régimen nazi, comenzó a funcionar en 1940 y llegó a contar con más de 40 subcampos, donde los prisioneros eran sometidos a trabajos forzados. En menos de cinco años, al menos 1,1 millones de personas fueron asesinadas allí, en su mayoría judíos. Durante la Segunda Guerra Mundial, ningún otro campo o centro de exterminio nazi alcanzó la magnitud del asesinato masivo de judíos registrado en Auschwitz.

En la actualidad, el lugar alberga un museo y un monumento conmemorativo que preservan las instalaciones originales del campo, incluidos los barracones, así como decenas de miles de objetos que dan testimonio de las condiciones de vida de los prisioneros. Entre las piezas exhibidas se encuentran zapatos, maletas, uniformes y obras de arte creadas por las personas recluidas en el complejo.

El museo y el monumento están ubicados en Oświęcim, Polonia, y permanecen abiertos al público durante casi todo el año. En 2025 recibieron cerca de dos millones de visitantes, un aumento del 7 % respecto del año anterior.

2. Chernóbil, Ucrania

Las visitas guiadas a Chernóbil están suspendidas desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania
Las visitas guiadas a Chernóbil están suspendidas desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania (Getty Images/iStockphoto)

El desastre nuclear de Chernóbil, ocurrido en 1986, obligó a evacuar a unas 350.000 personas y provocó la muerte de dos trabajadores la noche de la explosión, además de otras 28 personas que fallecieron posteriormente por síndrome de irradiación aguda. Sin embargo, algunas estimaciones sugieren que el número total de víctimas mortales pudo haber sido mucho mayor.

La explosión y los incendios posteriores liberaron al medio ambiente al menos el 5 % del material radiactivo del núcleo del reactor, lo que convirtió al lugar en uno de los escenarios más conocidos de desastres nucleares.

Antes de la guerra entre Rusia y Ucrania, la zona de exclusión de Chernóbil era un destino popular entre los aficionados al turismo oscuro. No obstante, actualmente no se realizan visitas guiadas debido al conflicto armado, y el Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido desaconseja viajar a Ucrania.

3. Monumento y Museo Nacional del 11-S, Nueva York, Estados Unidos

El monumento conmemorativo del 11-S rinde homenaje a las miles de personas que murieron en los atentados de 2001
El monumento conmemorativo del 11-S rinde homenaje a las miles de personas que murieron en los atentados de 2001 (Getty Images)

Ubicado en el complejo del World Trade Center, en Nueva York, en la zona conocida como Zona Cero, el Monumento y Museo Nacional del 11-S fue creado para preservar la memoria de las víctimas y contar la historia de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, así como del ataque con explosivos contra el World Trade Center en 1993.

En el lugar donde antes se levantaban las Torres Gemelas, el museo reúne objetos, fotografías, material audiovisual y testimonios personales que permiten comprender lo ocurrido y sus consecuencias. Además, el monumento conmemorativo rinde homenaje a las 2.977 personas que murieron en los atentados del 11 de septiembre y a las seis víctimas del ataque de 1993, cuyos nombres están grabados en paneles de bronce.

El monumento está abierto todos los días, mientras que el museo recibe visitantes de miércoles a lunes. Su exposición más reciente, inaugurada en 2026 con motivo del 25.º aniversario del 11-S, destaca los numerosos actos de solidaridad y servicio que surgieron tras la tragedia.4. Museo de los Vestigios de la Guerra

4. Ciudad Ho Chi Minh, Vietnam

A través de fotografías y objetos históricos, el Museo de los Vestigios de la Guerra reconstruye la historia de la guerra de Vietnam
A través de fotografías y objetos históricos, el Museo de los Vestigios de la Guerra reconstruye la historia de la guerra de Vietnam (Getty)

El Museo de los Vestigios de la Guerra cuenta con nueve exposiciones permanentes que reúnen fotografías, documentos y objetos relacionados con la guerra de Vietnam y la Primera Guerra de Indochina. A través de testimonios gráficos de fotoperiodistas y piezas históricas, las exhibiciones permiten conocer las atrocidades cometidas durante ambos conflictos, así como su contexto político y sus consecuencias para la población.

Entre los objetos expuestos se encuentran instrumentos de tortura utilizados en las prisiones, además de documentos que muestran las expresiones de solidaridad internacional con el pueblo vietnamita durante la guerra.

Asimismo, dos exposiciones están dedicadas al agente naranja, un herbicida químico utilizado por el ejército estadounidense durante la guerra de Vietnam. Su uso contaminó aproximadamente 2,6 millones de hectáreas y provocó graves problemas de salud que afectaron a millones de vietnamitas, con consecuencias que se extendieron a las generaciones posteriores.

Considerado uno de los espacios culturales más importantes de Ciudad Ho Chi Minh, el museo permanece abierto al público todos los días.

5. Pompeya, Italia

Aunque quedó sepultada hace casi 2.000 años, Pompeya es considerada por algunos un destino de turismo oscuro
Aunque quedó sepultada hace casi 2.000 años, Pompeya es considerada por algunos un destino de turismo oscuro (Getty/iStock)

Aunque su historia se remonta a la Antigüedad, a diferencia de otros destinos de turismo oscuro vinculados con tragedias más recientes, el sitio arqueológico de Pompeya, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, sigue atrayendo a numerosos visitantes interesados en conocer los restos de la ciudad que quedó sepultada tras la erupción del Vesubio en el año 79 d. C.

La catástrofe cubrió de ceniza volcánica las ciudades romanas de Pompeya y Herculano, y provocó la muerte de miles de habitantes. Sin embargo, los materiales expulsados por el volcán también permitieron conservar gran parte de sus estructuras, lo que ofrece una oportunidad excepcional para conocer cómo era la vida cotidiana en la antigua Roma.

El sitio arqueológico, al que se puede llegar fácilmente desde Nápoles, Italia, permanece abierto durante todo el año. No obstante, debido a la afluencia récord de turistas y los problemas que esto ocasionó en 2024, las autoridades establecieron un límite de 20.000 visitantes diarios para proteger el patrimonio histórico.

6. Cárcel de Crumlin Road, Belfast, Irlanda del Norte

Las visitas guiadas por la antigua prisión permiten conocer el papel que desempeñó durante el conflicto de Irlanda del Norte
Las visitas guiadas por la antigua prisión permiten conocer el papel que desempeñó durante el conflicto de Irlanda del Norte (Getty Images/iStockphoto)

Aunque la cárcel de Crumlin Road ofrece actividades para quienes sienten curiosidad por los fantasmas y los fenómenos paranormales, esta antigua prisión de Irlanda del Norte también atrae a visitantes interesados en el turismo oscuro y en conocer más de 150 años de historia del sistema penitenciario.

Inaugurada en 1845 y cerrada en 1996, la prisión fue escenario de numerosos acontecimientos históricos, especialmente durante el conflicto de Irlanda del Norte, cuando albergó tanto a republicanos como a unionistas. También estuvieron encarceladas allí mujeres que luchaban por el derecho al voto. A lo largo de sus 151 años de funcionamiento, se llevaron a cabo 17 ejecuciones, se registraron numerosas fugas y pasaron por sus celdas algunos presos de gran notoriedad.

En la actualidad, los visitantes pueden recorrer el edificio por su cuenta y explorar distintos espacios que permiten conocer cómo era la vida dentro de la prisión. Entre ellos se encuentra un túnel subterráneo que antiguamente conectaba la cárcel con el Palacio de Justicia de Crumlin Road, así como el área central desde donde se observan las distintas alas del establecimiento.

El recorrido también incluye la celda de los condenados a muerte y la sala de ejecuciones, donde se cumplían la mayoría de las sentencias de pena capital. La cárcel de Crumlin Road permanece abierta al público los siete días de la semana.

7. Campos de exterminio de Choeung Ek, Camboya

El Centro Conmemorativo del Genocidio de Choeung Ek es uno de los lugares dedicados a preservar la memoria de las víctimas del régimen de los Jemeres Rojos
El Centro Conmemorativo del Genocidio de Choeung Ek es uno de los lugares dedicados a preservar la memoria de las víctimas del régimen de los Jemeres Rojos (Getty)

El Centro Conmemorativo del Genocidio de Choeung Ek se encuentra en uno de los antiguos lugares de ejecuciones masivas utilizados por el régimen de los Jemeres Rojos, donde fueron asesinados miles de prisioneros trasladados desde S-21, un tristemente célebre centro de detención e interrogatorios. El sitio forma parte de los llamados Campos de la Muerte, que se convirtieron en uno de los principales símbolos del genocidio camboyano.

El brutal régimen de los Jemeres Rojos, que pretendía transformar Camboya en una sociedad agraria utópica, provocó la muerte de unos dos millones de personas mediante ejecuciones, hambrunas y enfermedades.

En Choeung Ek, una gran estupa budista con paredes de cristal alberga los cráneos de más de 5.000 víctimas, cuyos restos fueron recuperados de las fosas comunes. Este monumento conmemorativo permite a los visitantes conocer la magnitud de las atrocidades y rendir homenaje a quienes perdieron la vida durante el régimen.

Por su parte, el Museo del Genocidio de Tuol Sleng, ubicado en Phnom Penh, ocupa las instalaciones del antiguo centro de detención e interrogatorios S-21. Sus exposiciones ofrecen una mirada a la historia del régimen de los Jemeres Rojos, las condiciones en las que permanecían los prisioneros y las consecuencias que aquella época dejó en la sociedad camboyana.

El museo permanece abierto al público todos los días.

8. Memorial del Genocidio de Kigali, Ruanda

El Memorial del Genocidio de Kigali es un espacio dedicado a preservar la memoria de las víctimas del genocidio de 1994 en Ruanda, que dejó aproximadamente 800.000 muertos en apenas 100 días. Durante ese período, milicias hutus llevaron a cabo una campaña de violencia sistemática contra la minoría tutsi y los hutus moderados.

El monumento se encuentra junto a varias fosas comunes donde descansan los restos de unas 250.000 víctimas. Además, cuenta con tres exposiciones permanentes, la principal de las cuales reconstruye los acontecimientos del genocidio y sus consecuencias para la población.

Para conocer esta historia, los visitantes pueden realizar recorridos guiados, en muchos casos a cargo de sobrevivientes, o utilizar una audioguía. Ambas opciones permiten acercarse a los testimonios de las víctimas y comprender las profundas secuelas que dejó la tragedia en la sociedad ruandesa.

El memorial permanece abierto todos los días y, debido a la dureza de sus contenidos, no permite el ingreso de menores de 12 años.

9. Hiroshima, Japón

Hiroshima cuenta con una zona dedicada a preservar la memoria de las víctimas del bombardeo atómico
Hiroshima cuenta con una zona dedicada a preservar la memoria de las víctimas del bombardeo atómico (AFP vía Getty Images)

El 6 de agosto de 1945, a las 8:15 a. m., la ciudad japonesa de Hiroshima fue devastada por una bomba atómica, la primera utilizada en un conflicto bélico. La explosión destruyó aproximadamente 13 kilómetros cuadrados de la ciudad y provocó la muerte de unas 140.000 personas, tanto por el impacto inmediato como por las quemaduras y los efectos de la radiación.

En la actualidad, Hiroshima cuenta con varios monumentos y espacios dedicados a recordar a las víctimas y preservar la memoria de la tragedia. Uno de los más emblemáticos es el Monumento a la Paz de Hiroshima, conocido como la Cúpula de la Bomba Atómica, una de las pocas estructuras que permanecieron en pie cerca del lugar de la explosión y que las autoridades decidieron conservar como testimonio de lo ocurrido.

Al otro lado del río se encuentra el Parque Conmemorativo de la Paz de Hiroshima, que alberga un cenotafio en forma de arco con los nombres de las víctimas identificadas. Allí también se encuentra el Montículo Conmemorativo de la Bomba Atómica, donde descansan las cenizas de miles de personas cuyos restos nunca fueron reclamados o identificados.

Por su parte, el Museo Conmemorativo de la Paz de Hiroshima, ubicado en el extremo opuesto del parque, reúne objetos personales de las víctimas, fotografías históricas y testimonios de sobrevivientes que permiten comprender la magnitud de la devastación y sus consecuencias humanas.

El museo permanece abierto al público todos los días durante la mayor parte del año.

10. Isla de Alcatraz, Estados Unidos

Los visitantes pueden llegar en ferry a la isla de Alcatraz, que actualmente forma parte de un parque nacional
Los visitantes pueden llegar en ferry a la isla de Alcatraz, que actualmente forma parte de un parque nacional (Getty Images/iStockphoto)

Ubicada frente a la costa de San Francisco, la isla de Alcatraz albergó una de las prisiones federales de máxima seguridad más famosas de Estados Unidos. A lo largo de su historia, también funcionó como fortificación y prisión militar, además de haber sido ocupada durante 19 meses por activistas indígenas que reclamaban sus derechos.

En la actualidad, la isla forma parte de un parque nacional y se puede visitar mediante el servicio de ferry de Alcatraz City Cruises. Una vez allí, los turistas pueden recorrer el edificio principal de la antigua prisión, de tres pisos, con una audioguía que permite conocer su historia y las condiciones en las que vivían los reclusos.

Entre los criminales más conocidos que estuvieron encarcelados en Alcatraz se encuentran Al Capone, George “Machine Gun” Kelly, Alvin Karpis, considerado el primer “Enemigo Público Número Uno” de Estados Unidos, y Arthur “Doc” Barker. También estuvo recluido Robert Stroud, conocido como el “Hombre Pájaro de Alcatraz”, quien pasó 54 años de su vida en prisión.

La mayoría de los reclusos eran trasladados a Alcatraz después de incumplir reiteradamente las normas de otras penitenciarías, mostrar comportamientos violentos o peligrosos, o ser considerados personas con un alto riesgo de fuga.

Traducción de Leticia Zampedri

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