‘La maldición de Widow’s Bay’ debutó discretamente; seis meses después, es la serie más aclamada de la TV
La serie de comedia de terror de Apple TV+ sobre un pueblo costero maldito en EE. UU. se estrenó en abril con muy poca repercusión. Ahora, ha hecho historia en los premios Emmy, donde se alzó con 14 galardones, incluyendo una polémica victoria como mejor serie de comedia. Fan incondicional desde el primer día, Annabel Nugent narra la trayectoria de la serie, desde una joya oculta casi desconocida hasta un éxito rotundo
Odio ser esa persona, pero me encantaba La maldición de Widow's Bay antes de que todo el mundo la amara. Durante unas semanas en primavera, la serie de Apple TV fue mi pequeño secreto, una serie que les rogaba a mis amigos que vieran, pero que, en realidad, disfrutaba guardándome para mí, como quien se aferra a una banda indie clandestina justo antes de que salte a la fama. Insoportable, lo sé.
Bueno, el secreto ya salió la luz. Anoche, La maldición de Widow's Bay arrasó en los Emmy, ganando 14 de sus 19 nominaciones, incluyendo mejor serie de comedia y todos los premios principales de actuación. El protagonista, Matthew Rhys, también hizo historia al ser la primera persona en ganar dos premios a mejor actor en una misma noche (ganó el otro por el thriller de Netflix The Beast In Me). La única categoría en la que Widow's Bay no ganó fue mejor actriz, en la que ni siquiera tenía candidata.
Todo esto por una serie que apenas había aparecido en el radar de los premios hasta que casi fue demasiado tarde. Widow's Bay comenzó a finales de abril, justo un mes antes del cierre del plazo de elegibilidad para los Emmy, y no fue hasta junio que realmente despegó, popularizada gracias al boca a boca, y a los memes. Montones y montones de memes. Así que podemos afirmar que ya no se trata de una joya oculta ni de una serie exclusiva. Y por si los innumerables Emmy y las encantadoras entrevistas de Rhys en la alfombra roja no fueran suficientes, aquí va mi recomendación para que La maldición de Widow's Bay sea tu próxima serie para maratonear.
La serie está protagonizada por el actor galés Matthew Rhys en el papel de Tom, el atribulado alcalde de un pequeño y destartalado pueblo costero con un solo restaurante decente, sin wifi y un historial turbio de canibalismo. Sus intentos por convertir Widow's Bay en el próximo Martha's Vineyard se ven frustrados por una antigua maldición que cobra vida justo cuando empieza su campaña de relaciones públicas. Es difícil atraer turistas a tu isla cuando una bruja marina anda suelta.
La sinopsis por sí sola da una idea del tono de la serie: una comedia de terror que combina ambos géneros a la perfección. Su tono es peculiar y experimental, sin pretender ser ninguna de las dos cosas a la fuerza. Se siente fresca como pocas cosas lo son hoy en día. La última vez que una serie me sorprendió tan gratamente fue con la primera temporada de Bronca hace dos años.
Aun así, a la gente le gusta encontrarle fallos a las cosas. Y cada temporada de premios trae consigo el mismo debate: ¿qué es una comedia? Sheryl Lee Ralph, famosa por Abbott Elementary, llevó esa conversación a la alfombra roja de los Emmy de este año cuando afirmó que su serie era la “única comedia de verdad” en la categoría de mejor comedia. Si bien ese discurso es apropiado para una serie como, por ejemplo, El oso —un drama en toda regla en el que no me reí ni una sola vez en cuatro temporadas—, resulta totalmente inapropiado para Widow's Bay.
La serie es desternillante, tan divertida como cabría esperar de una obra de la guionista Katie Dippold, que empezó escribiendo en la serie de Amy Poehler, Parks and Recreation. Esta es incluso más divertida. Sí, la serie da miedo en algunos momentos, pero sobre todo da miedo al estilo de Scary Movie. Incluso los momentos más aterradores —esa bruja del mar flotando en el agua o un payaso arrastrándose a toda velocidad por el sótano— se compensan con humor. Casi siempre, se manifiesta en las expresiones faciales del propio Tom, horrorizado y desconcertado, convertido en meme hasta la saciedad en Internet.
Nadie me enorgullece más que Rhys: un hombre que encarna el carisma a la perfección. Rizz, como lo llaman los jóvenes, es mucho más que una simple similitud fonética cuando se trata de este galés. Basta con ver sus entrevistas en la alfombra roja. Probablemente habría ganado el Emmy a mejor actor con su encanto si su actuación por sí sola no se lo hubiera asegurado (lo dije entonces y lo repito ahora: nos robaron cuando Rhys no fue elegido para el papel de 007 en su audición para James Bond a principios de la década de los 2000).
Entrevisté a Rhys en marzo del año pasado para otro proyecto, y durante la entrevista admitió estar nervioso por interpretar un papel cómico, tras haberse labrado una reputación en series dramáticas como Los infiltrados. Obviamente, no tenía por qué preocuparse. Como Tom, es personaje serio perfecto, reaccionando de forma creíble y divertidísima a los sucesos paranormales que lo rodean. No oculta nada; todo se refleja en su rostro con total claridad (por cierto, Widow's Bay también tiene una estética fantástica, dirigida principalmente por Hiro Murai, el mismo director de otras series visualmente atractivas como Atlanta y Barry).
Además del doble triunfo de Rhys anoche, Kate O'Flynn también se alzó con la victoria. Tuve el placer de conversar con ella este verano sobre su brillante interpretación de la excéntrica asistente de Tom y la marginada del pueblo. Como Patricia, O'Flynn —conocida, al igual que Rhys, por su talento dramático— es una auténtica excéntrica, con rasgos (y mirada) que recuerdan a Shelley Duvall y esa misma vulnerabilidad atormentada. Igualmente hábil es su manejo del humor singular de la serie, escurridizo como una anguila e igual de difícil de controlar.

Stephen Root, estrella invitada excepcional, también ganó el premio al mejor actor de reparto, y con razón. Su personaje, el pícaro pescador Wyck, es alguien con quien empatizar; un teórico de la conspiración bien hecho. El papel ofrece suficiente material cómico para demostrar las habilidades de Root, así como la suficiente profundidad dramática para mostrar una faceta diferente de este actor de carácter.
En resumen, el éxito arrollador de Widow's Bay en los Emmy fue más que merecido; también se merece una audiencia mayor que la que puede ofrecer la, ciertamente limitada, base de suscriptores de Apple TV. Pero con Severance y (¡qué asco!) Ted Lasso bajo el sello de Apple, Widow's Bay bien podría ser lo que finalmente convenza a la gente de comprar otro paquete de streaming. Y eso es una hazaña quizás incluso más impresionante que todos los premios.
Traducción de Sara Pignatiello




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