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Carlos Alcaraz responde a la polémica por el tiempo médico tras un épico partido en el Abierto de Australia

Alexander Zverev se mostró furioso luego de que Alcaraz fuera autorizado a pedir un tiempo médico en el tercer set de su maratónica semifinal del Abierto de Australia, mientras él parecía sufrir calambres

Video: El ingreso a la cancha de Alcaraz y Zverev previo a la semifinal
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Carlos Alcaraz afirmó que no tenía claro si estaba sufriendo calambres o si se trataba de una lesión más específica cuando se solicitó un tiempo médico durante el tercer set de su triunfo ante Alexander Zverev en el Abierto de Australia.

El espectacular partido a cinco sets que le permitió a Alcaraz alcanzar su primera final en Melbourne estuvo marcado por la polémica, luego de que el alemán se enfureciera por la decisión de autorizar un tiempo médico de tres minutos a su rival con el marcador 5-4 en el tercer set, en un momento en el que él evidenciaba dificultades para moverse.

“¡Tiene calambres! No puede pedir un tiempo médico, está acalambrado. ¿Qué más puede ser? ¡Es inaceptable! ¡No lo puedo creer!”, reclamó Zverev en alemán al supervisor Andreas Egli, ya que el reglamento no permite tiempos médicos por calambres musculares.

Alcaraz, que logró reponerse para ganar un épico partido a cinco sets en cinco horas y 27 minutos —el más exigente físicamente de su carrera, según él mismo—, fue consultado por las quejas de Zverev y sobre si el tiempo médico se ajustaba al reglamento.

“Al principio, cuando lo sentí en un músculo específico, en ningún momento pensé que fueran calambres”, explicó Alcaraz. “No sabía exactamente qué era, porque al ir a pegar una derecha empecé a sentir la molestia justo en el aductor derecho. Por eso llamé al fisioterapeuta”.

Alcaraz explicó que la molestia apareció en un momento puntual y que, aunque la pierna izquierda estaba bien, la situación le generó dudas en medio del estrés del partido y no sabía si el problema podía agravarse.

“Hablé con el fisioterapeuta [...] y le dije que sentí una molestia en el aductor derecho. Él decidió pedir el tiempo médico”.

“Después recibí los tratamientos durante el cambio de lado y nada más. Yo solo conté lo que había pasado y él decidió pedir el tiempo médico”.

Zverev, que aseguró que se iría de Melbourne con la cabeza en alto pese a haber sacado para ganar el partido en el quinto set, reiteró luego su disconformidad con la decisión, aunque aclaró que no quería que la polémica opacara la semifinal del Abierto de Australia más larga de la historia.

Alexander Zverev protestó ante el supervisor Andreas Egli
Alexander Zverev protestó ante el supervisor Andreas Egli (Getty Images)

“Él tenía calambres, y normalmente no se puede pedir un tiempo médico por calambres”, dijo Zverev. “¿Qué puedo hacer? No es mi decisión. No me gustó, pero no es mi decisión.

Sinceramente, fue hace unas 17 horas y no lo recuerdo con exactitud, pero seguro alguien lo tiene en video y se puede revisar lo que dije”.

“Pero, para ser honesto, no quiero hablar de esto ahora, porque creo que fue una de las mejores batallas que se hayan visto en Australia. No merece que este sea el tema”.

Ahora, Alcaraz enfocará su atención en la recuperación de cara a la final del domingo, en la que enfrentará a Jannik Sinner o Novak Djokovic, con la posibilidad de ganar su primer título del Abierto de Australia y convertirse en el hombre más joven de la historia en completar el Grand Slam de carrera.

“Obviamente me siento cansado. Mi cuerpo podría estar mejor, para ser sincero, pero creo que es normal después de cinco horas y media”, señaló Alcaraz.

“Así que hice todo lo necesario para intentar sentirme mejor mañana. Ahora voy a recibir tratamiento con el fisioterapeuta y veremos cómo evoluciona”.

Alcaraz tendrá que recuperarse para la final del domingo
Alcaraz tendrá que recuperarse para la final del domingo (AFP via Getty Images)

“Espero que no sea nada serio, pero después de un partido de cinco horas y media y con ese nivel físico, es normal que los músculos queden cargados. Solo tengo que hacer lo necesario para llegar lo mejor posible a la final”.

A pesar de otra dura derrota en los Grand Slams, Zverev, de 28 años, aseguró que se iba de Melbourne con optimismo respecto a sus opciones de ganar finalmente uno.

“No me arrepiento demasiado del quinto set porque, siendo sincero, estaba agotado”, explicó.

“Creo que los dos llegamos al límite, así que también estoy orgulloso de mí por la manera en que resistí y logré remontar dos sets en contra”.

“Por supuesto que es decepcionante, pero esto recién empieza. Si sigo jugando de esa manera, si continúo entrenando como lo vengo haciendo y trabajando en las cosas que estuve puliendo en la pretemporada, creo que puede ser un muy buen año para mí”.

Traducción de Leticia Zampedri

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