Drew Brees, Larry Fitzgerald, Luke Kuechly, Adam Vinatieri y Roger Craig: al Salón de la Fama

Rob Maaddi
SALÓN DE LA FAMA
SALÓN DE LA FAMA (AP)

Drew Brees se paró en el escenario junto a su busto de bronce, frente a la Who Dat Nation, y ocupó su lugar en el Salón de la Fama del Fútbol Americano Profesional.

Que lo enviaran a la banca tres veces en la NFL lo ayudó a llegar allí.

“Marty Schottenheimer, uno de los mejores entrenadores y motivadores que han dirigido este deporte y que pertenece aquí en Canton”, manifestó Brees el sábado. “Marty era mi mayor fan. Me lo decía todo el tiempo, incluso cuando me mandó a la banca tres veces y me hizo pelear por mi puesto cada año con dos grandes, Doug Flutie y Philip Rivers.

“Las dos primeras veces que me mandaron a la banca, me lo merecía. La tercera vez, todavía no creo que me lo mereciera, coach. Pero aun así, encendió algo más que una chispa. Me obligó a acceder a un lugar en mi mente y en mi corazón en el que aún no había estado. La adversidad no era esperada, pero sí muy necesaria. Nunca habría alcanzado las alturas que alcancé sin ella. Sabía que necesitaba jugar mejor, pero, más importante, sabía que él creía que yo jugaría mejor”.

Brees finalmente dejó a los Chargers de San Diego y se unió a los Saints de Nueva Orleans, donde ganó un Super Bowl jugando para el entrenador Sean Payton y se convirtió en uno de los pasadores más prolíficos en la historia de la NFL, para deleite de los aficionados que llenaban el Superdome con cánticos de “Who dat?”.

Payton se tomó un tiempo fuera de su labor como entrenador en Denver para presentar a Brees en el escenario.

Brees se emocionó al agradecerle a Payton.

“Siempre tuviste un plan y una visión para cada jugador al que entrenaste”, expresó Brees. “No estoy seguro de si así imaginabas mi recorrido o qué tan grande sería el papel que jugarías en él, pero te amo por eso”.

Brees tiene la segunda mayor cantidad de yardas por pase (80.358) y pases de touchdown (571) en la historia de la liga, solo detrás de Tom Brady. Fue elegido en la primera votación y se unió a una clase que incluye a Larry Fitzgerald, Luke Kuechly, Adam Vinatieri y Roger Craig.

“A menudo me pregunto cómo demonios jugué 20 años en la NFL”, comentó Brees. “Sí, fue por amor al juego. Sí, fue un intento incansable de dominar mi oficio. Sí, fue el desgaste y el desafío de la preparación y la emoción del día de partido. Pero quieren saber qué fue en realidad: por amor a mis compañeros. Me despertaba cada día con un deseo ardiente de comprometerme, sacrificarme y liderar de una manera que les diera todo lo que se merecían”.

Larry Fitzgerald

Fitzgerald fue el primer jugador en ver revelado su busto de bronce en el escenario el sábado en el Tom Benson Stadium.

El receptor, elegido 11 veces al Pro Bowl y que jugó toda su carrera de 17 años con los Cardinals, fue presentado por el mayor de sus tres hijos, Devin.

Terminó su discurso con un mensaje para sus hijos que es aplicable a todos.

“No persigan la excelencia solo para ustedes”, señaló Fitzgerald. “Ayuden a otras personas a perseguirla también. Esa es la parte de esta historia que más importa. No los ‘me gusta’. No la fama. Sino las personas con las que viajan. Los valores que sostienen. Al final, no se trata solo de la excelencia. Se trata de las personas que ayudan a llevarte hasta allí”.

Ser seleccionado con el número 3 global en el draft de 2004 por el entrenador de los Cardinals, Dennis Green, reunió a Fitzgerald con el hombre que era entrenador de Minnesota cuando él era recogepelotas de los Vikings.

“Cuando el coach Green me contrató como recogepelotas, crecí viendo cómo se construían leyendas justo frente a mí”, relató Fitzgerald. “Jugadores del Salón de la Fama como John Randle, Chris Doleman, Randall McDaniel y Warren Moon, quienes me enseñaron lo que significa exigirte más de lo que cualquiera más lo haría. Además, ellos me vieron”.

Fitzgerald agradeció a los receptores del Salón de la Fama Cris Carter y Randy Moss por su influencia en su carrera durante el tiempo en que trabajó para los Vikings cuando era niño. Destacó a sus excompañeros de los Cardinals Emmitt Smith y Kurt Warner por mostrarle cómo ser un profesional.

“Kurt, cuando exigiste que elevara mi preparación, constancia y responsabilidad, me arrastraste al círculo de los ganadores”, afirmó Fitzgerald. “El momento no pudo haber sido mejor para un chico impresionable, y sigo aspirando a ser el tipo de hombre que eres”.

Fitzgerald es segundo en la lista histórica de la NFL en recepciones (1.432) y yardas recibidas (17.492). Sus 121 recepciones de touchdown son la sexta mayor cifra.

Adam Vinatieri

Vinatieri se convirtió en apenas el tercer pateador de tiempo completo de goles de campo en ser exaltado al Salón de la Fama, uniéndose a Jan Stenerud y Morten Andersen.

Puede que tenga una nueva carrera en la comedia.

Vinatieri provocó muchas risas y ovaciones con bromas sobre Bill Belichick, Peyton Manning y Tom Brady.

“Y Peyton, gracias por donar generosamente tu frente para el teleprompter de hoy”, bromeó Vinatieri. “Una frente gigantesca significa un gran cerebro y tu IQ futbolístico no tiene comparación”.

Manning asintió con una sonrisa desde su asiento entre los miembros del Salón de la Fama.

Vinatieri se retiró con récords de la NFL de 2.673 puntos en su carrera y 599 goles de campo. Solo George Blanda (26) y Andersen (25) tuvieron carreras más largas en la NFL que las 24 temporadas de Vinatieri.

“Cuando la gente escucha la palabra grandeza, por lo general piensa en los nombres más grandes en los escenarios más grandes”, dijo Vinatieri. “Pero la grandeza no se crea bajo luces brillantes. La grandeza se construye en campos de práctica vacíos cuando la temperatura está bajo cero. La grandeza es sacrificar la diversión temporal por resultados significativos. La grandeza es convertir la duda en creencia. La preparación importa. El carácter importa.

“Y a todos los que dudaron, gracias. Sus críticas se convirtieron en combustible. Sus dudas se convirtieron en motivación. Me ayudaron a ser mejor”.

La propietaria de los Colts, Carlie Irsay-Gordon, presentó a Vinatieri, quien ganó su cuarto Super Bowl con Indianapolis después de conseguir tres anillos de campeonato en New England.

Luke Kuechly

Con 35 años, Kuechly se convirtió en el segundo jugador más joven en ser exaltado al Salón de la Fama. El corredor de los Bears de Chicago, Gale Sayers, tenía 34 cuando fue exaltado en 1977.

Presentado por su padre, Tom, Kuechly fue exaltado en el mismo campo donde condujo a St. Xavier High School a un campeonato estatal en 2007.

Conocido por sus intensos hábitos de estudio, Kuechly fue apoyador All-Pro en cinco ocasiones, Novato Defensivo del Año de la AP en 2012 y Jugador Defensivo del Año de la AP en 2013 durante su carrera de ocho años con los Panthers de Carolina. Kuechly decidió retirarse en parte para preservar la salud de su cerebro tras sufrir varias conmociones cerebrales.

“Este juego te enseña mucho si estás dispuesto a observar y escuchar”, expresó Kuechly. “Me ha enseñado resiliencia, constancia, dureza, el valor de la comunicación, cómo encontrar puntos en común y, lo más importante, cómo disfrutarlo en el camino, porque muchas veces los mejores momentos son aquellos en los que estás”.

Roger Craig

Craig, quien reveló en un discurso en video que tiene demencia vascular, se convirtió en el primer jugador en la historia de la NFL en registrar 1.000 yardas por tierra y 1.000 yardas por recepción en una temporada. Solo Marshall Faulk y Christian McCaffrey lo han logrado desde entonces.

“Te pasas toda la vida tratando de demostrar que perteneces y un día te dicen que eres uno de los más grandes de todos los tiempos. Caray, es abrumador”, manifestó Craig.

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Deportes de AP: https://apnews.com/hub/deportes

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