El ICE tardó 12 horas en pronunciarse sobre el tiroteo mortal en Maine mientras crecen las protestas
Manifestantes en Maine se reunieron frente a la oficina de la senadora Susan Collins para exigir justicia por el colombiano de 26 años que murió tras recibir disparos de agentes federales
Casi 12 horas después de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) disparó y mató a un padre de 26 años en Maine, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) emitió un comunicado. La dependencia afirmó que el hombre era "un inmigrante indocumentado" y que el agente abrió fuego después de que intentó "huir del lugar" en su vehículo.
El lunes, a las 6:40 p. m. (hora del este), el DHS reconoció el tiroteo en una publicación en X. Según la versión oficial, un agente del ICE, "por temor a la seguridad pública", disparó contra el conductor alrededor de las 7:00 a. m. mientras realizaba una "vigilancia selectiva" en la última dirección conocida de un inmigrante indocumentado.
El hombre fue identificado como Joan Sebastian Guerrero, un colombiano que vivía en la ciudad costera de Biddeford, en Maine. De acuerdo con Maine Immigrants Rights, una organización local de defensa de los derechos de los inmigrantes, contaba con una visa de trabajo autorizada y un número de Seguro Social.
El caso provocó indignación entre residentes de la zona. Decenas de personas participaron en vigilias y exigieron que el Departamento de Seguridad Nacional rinda cuentas por lo ocurrido.
The Independent solicitó información adicional al DHS.
Durante la noche, integrantes de la comunidad dejaron flores, velas, globos y mensajes contra el ICE al costado de la carretera, en el lugar donde Guerrero murió tras recibir disparos.
Cientos de personas se reunieron para recordar a Guerrero y expresar su indignación por el más reciente tiroteo protagonizado por agentes del ICE en un espacio público del estado.
En Monument Square, en Portland, los asistentes escucharon al exsenador Troy Jackson, quien llamó a la población a mantenerse "hombro con hombro", según un video del Portland Press Herald.
En Mechanics Park, en Biddeford, miembros de la comunidad corearon consignas y entonaron canciones en favor de la paz y el amor. Sin embargo, de acuerdo con el Portland Press Herald, manifestantes contra el ICE se enfrentaron brevemente con simpatizantes del presidente Donald Trump.
Además, manifestantes contra el ICE se concentraron frente a la oficina de la senadora republicana Susan Collins. Allí exhibieron pancartas en las que exigieron la salida del ICE y el respeto al debido proceso en la investigación.
"¡Fuera de aquí!", coreaban algunos manifestantes, según un video.
La senadora republicana Susan Collins emitió un comunicado en el que afirmó que el tiroteo "requiere una investigación completa e imparcial".
La muerte de Guerrero es el undécimo tiroteo mortal en el que se ven involucrados agentes federales desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump. El caso ocurrió menos de una semana después de la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, un padre de 52 años que vivió en Estados Unidos durante más de 30 años.
Guerrero murió tras recibir disparos durante la madrugada, cuando aparentemente conducía su vehículo en una intersección de Pool Street.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), agentes del ICE realizaban una vigilancia selectiva en una vivienda que, de acuerdo con la agencia, correspondía a la última dirección conocida de un inmigrante con una orden final de deportación. El DHS aseguró que "un inmigrante indocumentado salió de la residencia en un vehículo" y que no se detuvo cuando los agentes intentaron interceptarlo.
"El vehículo intentó huir del lugar y, por temor a la seguridad pública, un agente disparó su arma", señaló el DHS en un comunicado.
Más tarde, Matthew Felling, portavoz de la oficina del senador por Maine Angus King, dijo al The New York Times que el secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, informó al legislador que "la víctima no era el objetivo de la orden judicial".
En un video publicado en internet y verificado por Reuters, un vehículo blanco parece embestir a otro automóvil blanco de menor tamaño que giraba lentamente en una intersección.
En otra grabación, se observa a los agentes sacar a Guerrero de su vehículo y esposarlo en el suelo después de dispararle.
Un testigo, Daniel Boucher, declaró a Reuters que escuchó a la víctima decir a los agentes: "Intenté detenerme", antes de que, al parecer, dejara de respirar.
Cecelia Humiston, una vecina que vio al hombre tendido en la calle, contó al Portland Press Herald que el lunes un familiar de Guerrero llegó al lugar entre gritos y dijo: "¡Le quitaron a su padre!".
"Estaban con una niña pequeña, no debía tener más de tres años", relató Humiston. "Todavía llevaba puesto su pijama de Bluey".
Otro vecino, identificado como Jay Thomas McCue, dijo al Portland Press Herald que escuchó disparos la madrugada del lunes desde su casa, ubicada en Pool Street. Al mirar por la ventana, vio a una persona tendida en el suelo. Según su testimonio, el cuerpo permaneció allí durante cinco horas y había un charco de sangre de casi un metro y medio de largo.
Fotografías tomadas por Associated Press muestran que una parte de la acera permaneció manchada de sangre durante toda la tarde.
Traducción de Leticia Zampedri







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