Cornell, bajo presión: su presidente admite que sabía de una denuncia por violación grupal
La Universidad de Cornell prohibió las fiestas en las fraternidades durante el resto del año
El presidente de la Universidad de Cornell, Michael Kotlikoff, admitió que sabía que una estudiante había denunciado haber sido víctima de una violación grupal en una fraternidad universitaria en 2024, pero nunca investigó lo ocurrido.
Kotlikoff tampoco intentó averiguar si alguno de los señalados había recibido alguna sanción y aseguró que no supo que la presunta víctima había dejado la universidad hasta que presentó una demanda bajo el seudónimo de Jane Doe el mes pasado, según declaró esta semana a The New York Times.
En la demanda, Doe sostiene que fue drogada y violada por siete integrantes de la fraternidad Chi Phi, actualmente disuelta, en Ithaca, Nueva York, en octubre de 2024. Ninguno de los señalados enfrenta cargos penales y todos han negado haber cometido algún delito.
“Lamento mucho lo que Jane Doe vivió en Cornell”, declaró Kotlikoff. “Y creo que toda la comunidad universitaria lamenta lo ocurrido”.
El caso provocó numerosas protestas, reavivó el debate sobre la violencia sexual en los campus universitarios y generó reclamos para que se brinde mayor apoyo a las víctimas.
Aunque Kotlikoff reconoció que la confianza en su liderazgo se vio afectada y que recibió pedidos para que renuncie, aseguró que no dejará el cargo.

“He escuchado a muchas personas de la comunidad universitaria decir que han perdido la confianza”, declaró Kotlikoff a The New York Times. “La gente está enojada y entiendo su enojo”.
Kotlikoff señaló que en febrero de 2025 creó un grupo de trabajo para abordar la violencia sexual en el campus, como muestra de la importancia que su administración le otorga al problema.
“No creamos un grupo de trabajo presidencial para tratar asuntos menores”, afirmó. Agregó que este año el comité incorporó a la orientación de todos los estudiantes de nuevo ingreso una capacitación sobre violencia sexual y la responsabilidad de intervenir cuando se presencia una situación de riesgo.
Poco después de que se publicara la entrevista de Kotlikoff el martes, Cornell anunció que prohibiría las fiestas en las fraternidades durante el resto del año y que incorporaría investigadores especializados en delitos sexuales a la policía universitaria.
“Lamento el daño que sufrió Jane Doe en 2024 y me horroriza que un acto de violencia sexual como este haya ocurrido dentro de nuestra comunidad universitaria”, escribió Kotlikoff en un comunicado. “Es evidente que las mujeres de nuestro campus siguen preguntándose si están seguras. Debemos asumir nuestros errores y adoptar medidas concretas para evitar que se repitan”.
La universidad también anunció que reforzará el apoyo a las sobrevivientes de violencia sexual mediante la contratación de más personal para su Oficina de Derechos Civiles. Además, investigadores de la Policía Estatal de Nueva York participarán en las investigaciones de las denuncias presentadas en el campus.
La prestigiosa universidad también adoptará medidas para transformar la “cultura social” del campus.
“Las investigaciones han demostrado que la violencia sexual en los campus universitarios no se limita a las fraternidades. En el fondo, el problema está relacionado con determinadas conductas sociales y con una prevalencia profundamente preocupante del consumo excesivo de alcohol y drogas”, escribió Kotlikoff.
A principios de este mes, Cornell designó a Sally Yates, exfiscal general adjunta de Estados Unidos, para encabezar una investigación independiente sobre la manera en que la universidad gestiona las denuncias de violencia sexual. Sin embargo, el martes Kotlikoff subrayó que las autoridades universitarias no pueden esperar a conocer los resultados para tomar medidas.
Después de que Jane Doe presentara una demanda civil el mes pasado, el fiscal de distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, quien había decidido no presentar cargos por la presunta violación, reabrió la investigación penal. Posteriormente, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, asignó el caso a la fiscal general del estado, Letitia James, para que actuara como fiscal especial.
Tras la denuncia presentada por Doe en 2024, Cornell inició una investigación que incluyó varias audiencias y derivó en la suspensión o expulsión de algunos de los estudiantes implicados, así como en el cierre de la fraternidad Chi Phi.
“Cualquier insinuación de que la universidad no impuso sanciones significativas a los involucrados es falsa”, señaló Cornell en un comunicado anterior. “Seguir difundiendo la versión falsa de que las consecuencias fueron mínimas en este caso es irresponsable, hará que las víctimas se sientan menos seguras y respaldadas, y contribuirá a que las agresiones sexuales sigan sin denunciarse”.
Traducción de Leticia Zampedri




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