Científicos cambian nombre del síndrome de ovario poliquístico para frenar los diagnósticos tardíos
Según una nueva declaración de consenso, el síndrome de ovario poliquístico (SOP) a menudo se malinterpreta debido al énfasis excesivo que su nombre pone en los quistes ováricos
Un grupo de expertos está pididendo que se cambie el nombre de una afección común en la salud de las mujeres, el síndrome de ovario poliquístico (SOP), argumentando que la denominación actual contribuye a los diagnósticos tardíos.
Según explican, esta afección, que afecta a aproximadamente una de cada ocho mujeres, suele malinterpretarse debido al excesivo énfasis que su nombre pone en los quistes ováricos y los ovarios.
El SOP es un trastorno hormonal o endocrino complejo y crónico que afecta al peso, la piel, el metabolismo, la salud mental y el sistema reproductivo.
Una nueva declaración de consenso publicada en la revista The Lancet propone el nuevo nombre de síndrome ovárico metabólico poliendocrino (SOMP).
En el Reino Unido, funcionarios del NHS (Servicio Nacional de Salud) han confirmado que la recomendación sería “considerada detenidamente”.
El cambio de nombre propuesto surge tras el diálogo con académicos, grupos de pacientes y clínicos, así como tras encuestas globales realizadas a miles de pacientes con esta afección.

Según el comunicado, el término actual implica solo “quistes ováricos patológicos”, y deja de lado “diversas características endocrinas y metabólicas, lo que contribuye al retraso en el diagnóstico, la fragmentación de la atención y el estigma, al tiempo que limita la investigación y la formulación de políticas”.
El nuevo nombre, por su parte, refleja la “fisiopatología multisistémica” de la afección.
“La precisión mejoró al omitir los quistes y al registrar la disfunción endocrina, metabólica y ovárica”, explicaron.
La profesora Helena Teede, endocrinóloga y directora del Centro Monash para la Investigación e Implementación en Salud en Australia, afirmó: “Lo que ahora sabemos es que en realidad no hay un aumento de quistes anormales en el ovario y que las diversas características de esta afección a menudo no se apreciaban”.
“Fue desgarrador ver el retraso en el diagnóstico, la escasa información y la atención inadecuada que se brindaba a los afectados por esta enfermedad desatendida”, continuó.
“El cambio de nombre fue el siguiente paso crucial hacia el reconocimiento y la mejora de los efectos a largo plazo de esta afección. Este es un momento histórico que propiciará avances muy necesarios a nivel mundial en la práctica clínica y la investigación”, agregó.
Por su parrte, Rachel Morman, presidenta de la organización benéfica Verity, a favor de los afectados por el síndrome en el Reino Unido, añadió: “Es fantástico que el nuevo nombre ahora haga referencia a las hormonas y reconozca la dimensión metabólica de la enfermedad”.
“Este cambio replanteará el debate y exigirá que se tome en serio como la compleja y crónica enfermedad que es”, manifestó.
“A pesar de décadas de incansable labor de concienciación sobre el síndrome, reconocimos que el riesgo del cambio de nombre valdría la pena por la recompensa”, precisó.
En este sentido, un portavoz del NHS declaró: “Revisamos y actualizamos periódicamente el contenido del sitio web del NHS para garantizar que refleje los últimos consejos clínicos y tendremos en cuenta estas recomendaciones detenidamente”.
“El NHS también continuará su labor para mejorar la atención sanitaria de las mujeres, incluyendo a este importante colectivo, lo que implica ofrecer a las mujeres más opciones sobre su atención, reducir los tiempos de espera y brindar más atención en las comunidades”, concluyó.
Traducción de Sara Pignatiello







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