¿Alguna vez te preguntaste cuántas veces al día te tiras un pedo? Bueno, ahora puedes averiguarlo
Este dispositivo podría tener importantes aplicaciones para el seguimiento de diversos problemas de salud, entre ellos el síndrome del intestino irritable y las intolerancias alimentarias
Los científicos desarrollaron una prenda interior inteligente, pionera en su tipo, para registrar la frecuencia con la que las personas se tiran pedos, un avance que podría conducir a nuevos conocimientos sobre el metabolismo humano.
Hasta ahora, el seguimiento de las flatulencias humanas en los estudios se basó principalmente en los informes de los propios participantes sobre sus flatulencias, lo cual resultó poco fiable, ya que las personas tienden a olvidar, a contar mal o a no tener en cuenta las pequeñas emisiones de gas.
En investigaciones anteriores, las mediciones directas se realizaron mediante sondas rectales, que permiten recoger gases del intestino, pero estas resultan incómodas y poco prácticas para estudios a largo plazo.
Hasta ahora no había sido posible contar con un método de monitorización continua no invasiva, ya que los sensores no eran lo suficientemente pequeños, no requerían poca energía y no eran lo suficientemente cómodos como para llevarlos puestos durante todo el día.
Ahora, la nueva ropa interior inteligente permite controlar la flatulencia mediante la monitorización de la liberación de hidrógeno por parte del microbioma intestinal.
Sus desarrolladores afirman que el dispositivo podría tener aplicaciones prácticas, como el seguimiento de los factores desencadenantes de enfermedades digestivas graves como el síndrome del intestino irritable y la intolerancia alimentaria.
El último estudio reveló que los participantes podían llevar cómodamente la ropa interior inteligente durante más de 11 horas al día, con un alto nivel de cumplimiento del protocolo.

Los investigadores desarrollaron un pequeño dispositivo portátil que se sujeta discretamente a la ropa interior y utiliza sensores para monitorizar la producción de gases intestinales las 24 horas del día.
En el estudio participaron cerca de 60 personas sanas, cuyos resultados se publicaron en la revista Biosensors and Bioelectronics.
Diecinueve de ellos llevaron la ropa interior inteligente durante sus actividades diarias durante siete días para probar la comodidad y la detección continua de gases.
Otras 38 personas participaron en un experimento de dieta controlada para comprobar si la ropa interior podía detectar cambios en la producción de gases inducidos por la dieta.
En general, los científicos descubrieron que los adultos sanos producían flatulencias un promedio de 32 veces al día, mucho más que los 14 episodios diarios que se suelen mencionar en la literatura médica.
Sin embargo, existía una variación individual que iba desde tan solo cuatro flatulencias hasta 59.
“La medición objetiva nos brinda la oportunidad de aumentar el rigor científico en un área que fue difícil de estudiar”, dijo Brantley Hall, uno de los autores del estudio de la Universidad de Maryland.
La ropa interior inteligente registra la liberación de hidrógeno que producen los usuarios al expulsar gases.
Las flatulencias contienen principalmente los gases hidrógeno, dióxido de carbono y nitrógeno, aunque algunas personas también liberan metano.
Dado que el hidrógeno es producido exclusivamente por los microbios intestinales, su seguimiento continuo proporciona una lectura directa de cuándo y con qué intensidad están fermentando los alimentos.
“Imagínelo como un monitor continuo de glucosa, pero para los gases intestinales”, explicó el Dr. Hall.

Si bien existen rangos normales para la glucosa en sangre, el colesterol y un sinfín de otras medidas fisiológicas, los científicos afirman que no existe un valor de referencia similar para la flatulencia.
“En realidad, no sabemos cómo es la producción normal de gases. Sin esa referencia, es difícil saber cuándo la producción de gases de una persona es realmente excesiva”, dijo el Dr. Hall.
Para abordar esta deficiencia, los investigadores planean realizar un experimento utilizando ropa interior inteligente, registrando los patrones de flatulencia, día y noche, en cientos de participantes y correlacionando esos patrones con la dieta y la composición del microbioma.
“Aprendimos muchísimo sobre qué microbios viven en el intestino, pero menos sobre lo que realmente hacen en un momento dado”, dijo el Dr. Hall.
“The Human Flatus Atlas establecerá parámetros de referencia objetivos para la fermentación microbiana intestinal, lo cual es fundamental para evaluar cómo las intervenciones dietéticas, probióticas o prebióticas modifican la actividad del microbioma”, explicó.
Traducción de Olivia Gorsin





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