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BAJO LA LUPA

El costo del “milagro” para adelgazar: usuarios de Ozempic y Wegovy denuncian graves efectos secundarios

Exclusivo: Estadounidenses que sufrieron graves efectos secundarios tras tomar los fármacos GLP-1 Ozempic y Wegovy explican a Rhian Lubin por qué decidieron demandar. “Si alguien me hubiera dicho que un medicamento que estaba tomando podía dejarme ciega, jamás me habría aplicado la primera inyección”, señaló uno de los afectados

Ozempic y otros fármacos similares se asocian con riesgo de ceguera permanente
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Se estima que 31 millones de estadounidenses usan actualmente medicamentos GLP-1, impulsados por la gran cantidad de anuncios en redes sociales y televisión, así como por testimonios de celebridades e influencers que prometen un nuevo comienzo.

Esos anuncios y relatos personales —muchos protagonizados por figuras del espectáculo y la televisión— incluyen advertencias obligatorias sobre algunos efectos secundarios potencialmente dañinos del semaglutide, el ingrediente activo de estos fármacos, que pueden ocurrir “en casos raros”.

Sin embargo, más de 4.000 estadounidenses que presentaron demandas contra los fabricantes de medicamentos GLP-1 —entre ellos el gigante farmacéutico Novo Nordisk, productor de Ozempic y Wegovy— aseguran que nunca recibieron advertencias sobre las graves afecciones que ahora afectan sus vidas cuando comenzaron a usar estos tratamientos.

Entre los casos mencionados figura el de una enfermera que despertó una mañana sin visión en el ojo derecho, un abuelo que ya no puede ver el rostro de sus nietos y un hombre en California devastado por la muerte repentina de su esposa, quien sufrió varios episodios de vómitos violentos.

Según los demandantes, si hubieran conocido estos riesgos nunca habrían considerado usar estos medicamentos, dijeron a The Independent.

Entre los demandantes contra Novo Nordisk figura Todd Engel (en la imagen), quien ahora está registrado como legalmente ciego tras usar Ozempic para tratar su diabetes tipo 2. Engel y otros dos demandantes afirmaron que nunca habrían tomado medicamentos GLP-1 si hubieran sabido que podían implicar el riesgo de sufrir condiciones que cambian la vida
Entre los demandantes contra Novo Nordisk figura Todd Engel (en la imagen), quien ahora está registrado como legalmente ciego tras usar Ozempic para tratar su diabetes tipo 2. Engel y otros dos demandantes afirmaron que nunca habrían tomado medicamentos GLP-1 si hubieran sabido que podían implicar el riesgo de sufrir condiciones que cambian la vida (Motley Rice)

“Si alguien me hubiera dicho que existía la posibilidad de que un medicamento que tomaba pudiera dejarme ciega, nunca me habría aplicado la primera inyección”, dijo a The Independent Diane Wirth, quien perdió la visión en su ojo derecho tras usar Wegovy para bajar de peso.

Wirth había probado numerosas dietas a lo largo de los años, pero ninguna le dio resultados. Por eso, después de ver repetidamente anuncios persuasivos sobre medicamentos GLP-1 para adelgazar y escuchar múltiples historias de éxito, decidió probar Wegovy en febrero de 2025. El fármaco es uno de los agonistas del receptor GLP-1 producidos por Novo Nordisk.

“Quería bajar de peso y ya había probado varias dietas”, contó Wirth, de Hartwell, Georgia. “Era una lucha sin fin. Además, mi empleador lo ofrecía por 35 dólares al mes a través del plan de medicamentos del trabajo. Wegovy era el único fármaco disponible para perder peso”.

La mujer, de 66 años, despertó una mañana de fin de semana en abril del año pasado y no podía ver con su ojo derecho. Según relató, su visión estaba borrosa, como si el lente del ojo estuviera “cubierto con vaselina”.

“Me levanté el sábado por la mañana para ayudar a una amiga con una venta de garaje y noté que algo no estaba bien en mi ojo”, recordó Wirth. “Era como si una cortina me cubriera la vista”.

Diane Wirth, de 66 años y residente de Hartwell, Georgia, despertó una mañana sin poder ver por su ojo derecho. Tras usar Wegovy para bajar de peso, fue diagnosticada con neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NAION), una condición permanente
Diane Wirth, de 66 años y residente de Hartwell, Georgia, despertó una mañana sin poder ver por su ojo derecho. Tras usar Wegovy para bajar de peso, fue diagnosticada con neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NAION), una condición permanente (Parker Waichman LLP)

Al principio pensó que todavía no estaba del todo despierta. Por eso se sentó frente a su computadora para revisar algo antes de salir de casa. Sin embargo, se alarmó cuando no pudo ver la pantalla con su ojo derecho.

“En ese momento supe que algo no estaba bien”, dijo.

Wirth ahora figura como legalmente ciega tras recibir un diagnóstico de neuropatía óptica isquémica anterior no arterítica (NAION), una afección poco frecuente que apareció unas siete semanas después de que comenzó a aplicarse inyecciones semanales de Wegovy.

Un vocero de Novo Nordisk no comentó los casos individuales de los demandantes cuando The Independent solicitó su reacción. No obstante, señaló que la seguridad de los pacientes es la “máxima prioridad” de la compañía.

En Estados Unidos, Wegovy cuenta con la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) para la pérdida de peso.

La NAION —una afección que ocurre cuando se reduce el flujo sanguíneo hacia el nervio óptico— es permanente. Por ello, Wirth se vio obligada a retirarse antes de tiempo de su trabajo como enfermera especializada, una profesión que ejerció durante más de 30 años.

“Es el único medicamento que tomé y no uso otros fármacos recetados”, dijo Wirth. “No tengo problemas como presión alta, diabetes ni nada parecido, así que todo esto fue un verdadero shock”.

Por su parte, el abogado de Wirth, Jason Goldstein, señaló que su firma Parker Waichman LLP representa a “cientos” de demandantes en la demanda colectiva por responsabilidad civil.

“La NAION es un diagnóstico devastador que a menudo aparece sin previo aviso y puede alterar de forma permanente la independencia, el trabajo y la calidad de vida de una persona”, afirmó Goldstein.

Asimismo, el abogado indicó que, tras una advertencia de la Agencia Europea de Medicamentos, Novo Nordisk actualizó en Europa las etiquetas de Wegovy y Ozempic. Desde entonces, estas advierten que el semaglutide, su ingrediente activo, podría causar NAION en hasta 1 de cada 10.000 pacientes.

“Nunca volveré a ver el hermoso rostro de mi esposa”

En Estados Unidos, sin embargo, las etiquetas del medicamento advierten a los pacientes sobre posibles cambios en la visión, pero no mencionan específicamente la NAION.

Además, entre los pacientes que sufren un episodio de NAION en un ojo, alrededor del 15 % desarrolla la afección en el otro ojo dentro de los cinco años siguientes.

Todd, en la imagen junto a su esposa Shelley, comenzó a usar Ozempic en la primavera de 2023 para tratar su diabetes tipo 2 y perdió la visión en su ojo derecho a finales de ese año. Diez meses después, también perdió la vista en el ojo izquierdo
Todd, en la imagen junto a su esposa Shelley, comenzó a usar Ozempic en la primavera de 2023 para tratar su diabetes tipo 2 y perdió la visión en su ojo derecho a finales de ese año. Diez meses después, también perdió la vista en el ojo izquierdo (Motley Rice)

Ese pensamiento le provoca una gran ansiedad a Wirth cada vez que se va a dormir, contó.

“Te da miedo dormir, porque una vez que tienes NAION existe la posibilidad de que también aparezca en el otro ojo”, explicó. “A veces me despierto en mitad de la noche y miro el reloj para comprobar si todavía puedo ver”.

Ese temor se hizo realidad para Todd Engel, de 63 años y residente del condado de Howard, Maryland, quien ahora también está legalmente ciego debido a NAION.

Engel comenzó a usar Ozempic en la primavera de 2023 para tratar su diabetes tipo 2 y perdió la visión en su ojo derecho en Nochevieja. Diez meses después, en octubre de 2024, también perdió la vista en el ojo izquierdo.

“Lo que más me duele es que nunca volveré a ver el hermoso rostro de mi esposa”, dijo Engel a The Independent. “Para mí, es algo devastador”.

“Es desgarrador cuando nuestros nietos pequeños tienen que tomarlo de la mano para guiarlo”, agregó su esposa, Shelley Engel.

Engel extraña la independencia que le daba su trabajo como conductor de camiones y operador de quitanieves en el condado de Howard, así como poder jugar a la pelota con sus nietos
Engel extraña la independencia que le daba su trabajo como conductor de camiones y operador de quitanieves en el condado de Howard, así como poder jugar a la pelota con sus nietos (Motley Rice)

Engel dijo que su discapacidad le resulta “vergonzosa”, después de haber sido independiente durante toda su vida adulta. Y aunque agradece la “maravillosa” compasión que le muestran sus nietos pequeños, a veces le cuesta aceptar lo que describe como “un cambio de roles”.

“Entramos a una tienda, ya sea Costco o el supermercado, y nuestra nieta, que tiene siete años, me toma de la mano y me dice: ‘Por aquí, abuelo’”, contó. “Voy detrás de ella como si fuera un perrito. Entiendo lo que hace y me parece algo hermoso, pero para mí también es un ejercicio de humildad”.

Para Engel y Wirth, lo que más extrañan son las pequeñas cosas que muchas personas dan por sentadas.

“Cosas básicas como preparar la comida, cortar verduras y ese tipo de tareas…”, dijo Wirth. “Ya no tengo la misma percepción de profundidad que tenía cuando veía con ambos ojos, así que realmente cambió lo que puedo hacer. El bordado, leer… Leer era mi pasatiempo favorito. Podía terminar un libro al día”.

Engel también extraña la independencia que tenía en su trabajo como conductor de camiones y operador de quitanieves en el condado de Howard, además de poder jugar a la pelota con sus nietos.

“Ya no puede conducir ni trabajar, y eso es devastador. Tampoco puede jugar a la pelota”, dijo su esposa. “Me rompe el corazón. Nuestra vida cambió por completo. Él ya no puede jugar con nuestros nietos y hasta tuvimos que reorganizar la casa”.

La semana pasada, la FDA envió una carta de advertencia a Novo Nordisk, en la que reprendió a la compañía por “graves infracciones” relacionadas con la falta de reporte de posibles efectos secundarios en pacientes que tomaron Ozempic y Wegovy.

Tras el aumento de las demandas, ya están en marcha dos procesos colectivos en distintas jurisdicciones —uno por lesiones gastrointestinales y otro por pérdida de visión—, ambos bajo la supervisión del mismo juez.

Las demandas por lesiones gastrointestinales vinculadas a los medicamentos GLP-1 se encuentran actualmente en fase previa al juicio en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Este de Pensilvania.

“Según datos de ensayos clínicos, el semaglutide aporta beneficios dentro de la clase GLP-1, más allá del control de la glucosa y la pérdida de peso en personas con enfermedades cardiometabólicas”, declaró un vocero de Novo Nordisk en un comunicado enviado a The Independent. “Al considerar el conjunto de evidencias —incluidos reportes posteriores a la comercialización y estudios observacionales—, junto con la baja incidencia de NAION, Novo Nordisk considera que el perfil beneficio-riesgo del semaglutide sigue siendo favorable”.

El vocero también señaló que la empresa mantiene una colaboración estrecha con autoridades sanitarias y organismos reguladores en todo el mundo.

“No tuvo ningún síntoma hasta una semana antes de morir”

A comienzos de 2024, Marsha Ettinghoff quiso bajar de peso para poder usar un “hermoso vestido” en la próxima boda de su hijo. Según su esposo, Tracy, ella en realidad no lo necesitaba.

Unos seis meses después de que la mujer, de 76 años, comenzó a usar Ozempic, enfermó gravemente y murió de forma repentina mientras la pareja —residente del condado de Orange, en California— estaba de vacaciones.

Tracy Ettinghoff y su esposa Marsha estaban de vacaciones en agosto de 2024 cuando ella enfermó gravemente. La mujer, de 76 años, tomaba Ozempic para adelgazar y no tuvo síntomas hasta una semana antes de morir, cuando sufrió fuertes episodios de vómitos
Tracy Ettinghoff y su esposa Marsha estaban de vacaciones en agosto de 2024 cuando ella enfermó gravemente. La mujer, de 76 años, tomaba Ozempic para adelgazar y no tuvo síntomas hasta una semana antes de morir, cuando sufrió fuertes episodios de vómitos (Motley Rice)

“No tuvo ningún síntoma hasta una semana antes de morir”, dijo Ettinghoff a The Independent. “Empezó a vomitar y, una semana después, murió”.

El esposo y padre, aún de luto, presentó una demanda por muerte injusta, en la que sostiene que la muerte de su esposa pudo haberse evitado.

“Creemos que la muerte prematura de la señora Ettinghoff estuvo relacionada en gran medida con el uso de medicamentos GLP-1 y con las reacciones adversas asociadas a estos”, dijo a The Independent su abogado, Jonathan Orent, del bufete Motley Rice. “También creemos que advertencias adecuadas habrían evitado esta trágica muerte”.

Ettinghoff señaló que cree que Marsha decidió probar Ozempic después de ver anuncios persuasivos que destacaban su eficacia para bajar de peso.

“No pensaba que lo necesitara, pero ella quería tomarlo”, dijo Ettinghoff, abogado especializado en bienes raíces.

Ozempic no cuenta con la aprobación de la FDA para la pérdida de peso, aunque los médicos lo recetan con frecuencia —y de forma legal— para ese uso fuera de indicación.

Ettinghoff explicó que las inyecciones semanales no parecían producir cambios en el peso de su esposa. Aun así, ella continuó tomándolas, sin aparentes efectos secundarios.

En agosto de 2024, cuando la pareja se dirigía a su casa de vacaciones en Mammoth Lakes, en el norte de California, Marsha comenzó a vomitar de forma repentina.

“Pensé que era una intoxicación alimentaria”, recordó Ettinghoff. “Después de tres días sin dejar de vomitar y sin poder retener comida, empecé a preocuparme mucho”.

Ettinghoff presentó una demanda por muerte injusta y sostiene que la muerte de Marsha pudo haberse evitado. Su esposa (en la imagen) quería bajar de peso para la boda de su hijo
Ettinghoff presentó una demanda por muerte injusta y sostiene que la muerte de Marsha pudo haberse evitado. Su esposa (en la imagen) quería bajar de peso para la boda de su hijo (Motley Rice)

Ettinghoff llevó a Marsha a la sala de emergencias del hospital local, donde los médicos le administraron medicación contra las náuseas y la conectaron a un suero intravenoso.

“No pudieron determinar qué le pasaba, así que dijeron: ‘Quizá sea un virus, quizá una gripe estomacal, no lo sabemos’. Luego le dieron el alta ese mismo día”, relató.

La enfermedad de Marsha continuó durante dos o tres días más, hasta que Ettinghoff la encontró con graves dificultades para respirar.

“Estaba sentada en un sillón reclinable y apenas podía respirar”, recordó. “Seguía con vida, pero le costaba mucho hacerlo. Y cuando respiraba, sonaba como si tuviera algo en los pulmones. Era un sonido como de gorgoteo”.

Ettinghoff la llevó de urgencia al hospital, que quedaba a poco más de un kilómetro. Sin embargo, durante el breve trayecto en coche su esposa dejó de responder.

“Le gritaba porque no reaccionaba… Mientras conducía hacia el hospital miré hacia ella y su cabeza se fue hacia atrás de repente. Volvió a vomitar y luego quedó inmóvil”, contó. “Estoy casi seguro de que murió allí mismo, en el auto, camino al hospital”.

Marsha fue declarada muerta en el hospital.

En ese momento, Ettinghoff dijo que los médicos no lograron determinar qué ocurrió con su esposa y que él tampoco relacionó Ozempic con lo sucedido.

Un mes después, obtuvo copias del historial médico de Marsha y las compartió con un amigo médico.

“Salimos a almorzar y me preguntó: ‘¿Has oído hablar de la gastroparesia?’”, recordó. “Creo que Marsha murió a causa de eso”, le dijo su amigo.

La gastroparesia, también conocida como parálisis estomacal, no tiene cura. Según los abogados de Ettinghoff, las etiquetas de Ozempic, Wegovy y otros medicamentos GLP-1 no advierten de forma adecuada a los pacientes sobre los posibles riesgos de esta afección.

El médico forense indicó que la causa inmediata de la muerte fue aspiración pulmonar. Sin embargo, los abogados sostienen que las pruebas mostrarán que esa aspiración se produjo por un íleo —una obstrucción intestinal no mecánica— y por un retraso grave en el vaciamiento gástrico, ambos asociados al uso de Ozempic.

Ettinghoff dijo que espera que el caso de Marsha lleve a otras personas a pensar con cuidado si usar medicamentos GLP-1 para bajar de peso “realmente vale la pena”.

Algunos analistas prevén que el mercado de estos fármacos alcance los 150.000 millones de dólares para 2030. En ese contexto, Ettinghoff y otros demandantes dicen que quieren que el público conozca plenamente los posibles riesgos.

“Lo promocionan casi como un ‘medicamento milagroso’, y eso vende”, afirmó.

“Por eso ganan miles de millones de dólares, porque todo el mundo lo usa para bajar de peso”.

Traducción de Leticia Zampedri

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