Aumentan casos de virus en California que puede causar diarrea mortal
Las infecciones son más graves en bebés y niños pequeños menores de 5 años.
El rotavirus se está propagando en California y en todo Estados Unidos, según muestran los datos sobre aguas residuales y los datos federales. En todas las regiones, excepto en el Medio Oeste, se han registrado altos niveles de esta infección que causa diarrea.
El Área de la Bahía es un foco importante, según muestra el panel de control WastewaterSCAN, que realiza un seguimiento en 40 estados. También se han detectado niveles elevados en plantas de tratamiento de aguas residuales de Nueva Jersey, Connecticut y a lo largo de la costa noreste, mientras las cifras siguen en constante aumento en todo el país desde mediados de diciembre, según un panel de control de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU.
Esta enfermedad gastrointestinal es extremadamente contagiosa y se transmite a personas de todas las edades a través de partículas de materia fecal infectada que se transfieren durante el contacto directo con personas infectadas o al tocar superficies contaminadas.
Las infecciones también pueden ser mortales sin la protección de la vacuna. Se registran entre 20 y 40 muertes cada año, unas 20 menos que antes de que se introdujera la vacuna contra el rotavirus en la década de 1990. Antes de la vacuna, el rotavirus era la principal causa de diarrea grave entre los bebés y los niños pequeños en los EE. UU. y se registraban hasta 2,7 millones de casos.
Sin embargo, los recientes cambios en las recomendaciones sobre vacunas por parte de la administración de Trump podrían significar que algunos padres no se aseguren de que sus hijos pequeños (el grupo de mayor riesgo de infección) estén protegidos. No obstante, los cambios fueron bloqueados temporalmente en los tribunales el mes pasado.

El gobierno afirma ahora que los padres deben decidir junto con sus médicos si las vacunas contra el rotavirus son adecuadas para sus hijos, lo que supone un cambio con respecto a las recomendaciones anteriores de los CDC, que aconsejaban que todos los niños se vacunaran.
El secretario de Salud, Robert F. Kennedy, Jr., afirmó que la agencia estaba “ajustando el calendario de vacunación infantil de EE. UU. con base en el consenso internacional, al tiempo que se refuerza la transparencia y el consentimiento informado”.
Según la Academia Americana de Pediatría, Dinamarca sirvió de modelo para el nuevo esquema de vacunación. Este país escandinavo no vacuna contra el rotavirus.
Los principales grupos médicos y expertos han criticado duramente las recomendaciones y plantean que los cambios pondrían en riesgo a los estadounidenses.
“Van a traer de vuelta el sufrimiento y la muerte”, advirtió el Dr. Sean O’Leary, presidente del Comité de Enfermedades Infecciosas de la Academia Americana de Pediatría, tras los primeros informes sobre el cambio en diciembre. “No lo digo por exagerar, es exactamente lo que va a pasar”.
La Dra. Yvonne Maldonado, profesora de pediatría en la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, señaló que la gente “tiende a pensar que las enfermedades diarreicas no son gran cosa”.

“Y aunque eso puede ser cierto en general para la mayoría de los adultos o los niños mayores, el rotavirus puede llegar a ser muy grave en bebés y niños pequeños”, afirmó en un comunicado difundido por la Asociación de Facultades de Medicina de Estados Unidos.
Las infecciones por rotavirus pueden incluir entre 3 y 8 días de vómitos y diarrea acuosa, así como fiebre, dolor abdominal, deshidratación y pérdida de apetito. La primera infección suele provocar los síntomas más graves.
Las infecciones son más comunes en niños menores de 5 años.
Las vacunas no ofrecen inmunidad total contra futuras infecciones, pero siguen siendo la mejor manera de prevenir infecciones graves, según los CDC. Entre el 94 % y el 96 % de los niños vacunados están protegidos de que escale a una hospitalización.
Las vacunas contra el rotavirus han ayudado a evitar 45.000 hospitalizaciones y 342.000 visitas a clínicas y salas de emergencia, según los CDC.
Hay dos tipos de vacunas para bebés en los EE. UU., y ambas se administran poniendo gotas en la boca. No hay vacunas para adultos.
Existe un riesgo muy pequeño de intususcepción tras la vacunación: un tipo raro de obstrucción intestinal que afecta a uno de cada 20.000 a 100.000 bebés en EE. UU. Antes de la vacuna, 1.900 bebés al año desarrollaban esta afección.
“La vacuna contra el rotavirus es muy segura y eficaz para prevenir el rotavirus. Las vacunas, como cualquier medicamento, pueden tener efectos secundarios. Estos suelen ser leves y desaparecen por sí solos”, afirma el CDC.
Traducción de Michelle Padilla







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