Sean Penn, el aliado estadounidense más cercano de Zelenski tras el último desaire de Trump
En lugar de asistir a la mayor gala de premios de Hollywood para recoger su Oscar, el actor de ‘Una batalla tras otra’ viajó a Kyiv. Katie Rosseinsky analiza su inesperada cercanía con el líder ucraniano
En la ceremonia de los Oscar de 2026, el actor Sean Penn se sumó al reducido grupo de intérpretes masculinos que cuentan con tres premios de la Academia. Sin embargo, el actor de 65 años —galardonado como mejor actor de reparto por su interpretación de un oficial militar racista en Una batalla tras otra, de Paul Thomas Anderson— no estuvo entre las estrellas reunidas el domingo por la noche en el Dolby Theatre de Los Ángeles.
“Sean Penn no pudo estar aquí esta noche, o no quiso, así que aceptaré el premio en su nombre”, bromeó Kieran Culkin, estrella de Succession y ganador del Oscar a mejor actor de reparto el año pasado, después de abrir el sobre dorado.
Entonces, ¿dónde estaba Penn en una de las noches más importantes de su carrera? Según un reporte de The New York Times, el actor —que ya ganó el Oscar por Río místico en 2004 y por Milk: Un hombre, una revolución, una esperanza en 2009— decidió no asistir a la ceremonia para viajar a Europa.

Su plan, “hasta finales de la semana pasada”, según dijeron fuentes anónimas al diario, era visitar Ucrania, aunque “no precisaron qué haría allí ni a qué lugar del país viajaría exactamente”. El lunes, un reportero de AFP vio a Penn bajar de un automóvil en Kyiv. Desde entonces, el actor también apareció en fotografías durante una reunión con el presidente Volodímir Zelenski.
Cambiar una glamorosa gala de Hollywood por una visita a un país marcado por la guerra no es precisamente una conducta habitual entre las estrellas de primer nivel. Sin embargo, encaja con el rumbo poco convencional que la vida y el trabajo de Penn tomaron en los últimos años.
Después de todo, se trata del actor que prestó una de sus estatuillas del Oscar a Zelenski, con la promesa de que permanecería en Kyiv hasta que Ucrania gane la guerra contra Rusia. Además, en el pasado incluso planteó fundir sus dos premios para convertirlos en “balas que puedan disparar contra los rusos”.

Lo que resulta llamativo es que, mientras el activismo de otras celebridades perdió fuerza en los años posteriores a la invasión rusa de 2022 —y fue reemplazado por causas más mediáticas o del momento—, Penn se mantuvo firme y siguió como una de las voces estadounidenses más visibles en defensa de Ucrania.
Entonces, ¿cómo llegó Penn, un actor que durante años fue conocido sobre todo por su turbulento matrimonio con Madonna a finales de los años ochenta, a convertirse en un apoyo tan decidido de Zelenski? Cabe recordar que no es la primera causa que Penn abraza, ni mucho menos.

El activismo de Penn tiene raíces en la tradición liberal de su familia: su padre, el actor y director Leo Penn, fue incluido en la lista negra de Hollywood en la década de 1950 tras negarse a declarar ante el Comité de Actividades Antiestadounidenses de la Cámara de Representantes (HUAC), que investigaba a presuntos simpatizantes del comunismo.
Años después, Penn hijo se convirtió en uno de los activistas más visibles de la industria del cine a comienzos de los años 2000, cuando el presidente George W. Bush decidió ir a la guerra en Irak tras los atentados del 11 de septiembre. Escéptico ante la supuesta existencia de “armas de destrucción masiva”, Penn publicó en 2002 un anuncio en The Washington Post en el que pidió al entonces presidente que reconsiderara su decisión.
Meses después viajó a Bagdad “para registrar personalmente el rostro humano del pueblo iraquí, de modo que su sangre —junto con la de los soldados estadounidenses— no quedara invisible en mis propias manos”, como expresó en una contundente declaración a la prensa.
Años más tarde, participó en las labores de rescate tras el huracán Katrina en Nueva Orleans, donde operó una embarcación y logró evacuar a sobrevivientes que permanecían atrapados en sus viviendas. Luego, en 2010, tras el devastador terremoto en Haití, creó y dirigió uno de los mayores campamentos de desplazados del país. A diferencia de muchas iniciativas humanitarias impulsadas por celebridades, su trabajo recibió elogios de organizaciones de ayuda por su impacto concreto. Más adelante, Penn fue nombrado embajador itinerante de Haití, en reconocimiento a su labor directa sobre el terreno.

No todas sus iniciativas recibieron la misma acogida. Por ejemplo, Penn fue criticado por su defensa en el pasado de líderes sudamericanos controvertidos, como el expresidente venezolano Hugo Chávez, con quien mantuvo una estrecha amistad, y el mandatario cubano Raúl Castro. Además, en 2015 emprendió un inusual viaje a México para entrevistar al narcotraficante El Chapo para la revista Rolling Stone. Sin embargo, el revuelo que rodeó aquella visita terminó por eclipsar su intención de “contribuir al debate sobre la guerra contra las drogas”. Tiempo después, el propio actor reconoció: “Me arrepiento profundamente”.
Al mismo tiempo, su activismo despertó críticas habituales hacia las celebridades comprometidas con causas políticas: algunos sostienen que sus iniciativas responden menos al altruismo que al deseo de situarse en el centro de la historia, como una especie de héroe de Hollywood en la vida real.
En cuanto a Ucrania, su implicación comenzó cuando buscaba un proyecto de dirección más ligero, después de que no prosperaran los documentales que planeaba sobre el dictador sirio Bashar al-Assad y el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi.
En ese contexto, la historia de Zelenski —un actor y comediante que protagonizó una serie sobre un ciudadano común que llega a la presidencia tras viralizarse su discurso contra la corrupción, y que luego ganó realmente una elección con un programa anticorrupción— parecía buen material para una película.
“Pensamos que seguiríamos esta historia interesante con un enfoque más ligero”, explicó Penn en ese momento.
No obstante, la pandemia de Covid-19 retrasó el rodaje y no fue hasta finales de 2021 cuando el actor finalmente viajó a Ucrania. Penn y Zelenski se reunieron el 23 de febrero de 2022. Según explicó el actor, ese primer encuentro no se filmó para que el presidente pudiera decidir si confiaba en él.
Lo inesperado ocurrió esa misma noche: Rusia invadió Ucrania. Así, al día siguiente —fecha que ambos habían acordado para iniciar la filmación— comenzó la guerra.

Inevitablemente, el proyecto tomó un rumbo completamente distinto y lo que comenzó como un retrato cómico de un famoso convertido en político terminó por transformarse en la historia de un país sumido en la guerra. Aun así, Zelenski mantuvo su cita con Penn el 24 de febrero.
Ese segundo encuentro pareció despertar en el actor una admiración duradera. “Vi un cambio enorme en él de un día para otro”, recordó Penn. “En ese momento, él era el principal objetivo, pero no pensaba irse a ningún lado. Ese día entendió que había nacido para esto”.
El hecho de que Zelenski decidiera permanecer en Kyiv, en lugar de aceptar las ofertas para abandonar el país por su seguridad, impresionó especialmente a Penn. “El presidente Zelenski y el pueblo ucraniano se han convertido en símbolos históricos de coraje y principios”, afirmó en un comunicado publicado semanas después. “Ucrania está en la primera línea de la defensa de los ideales democráticos. Si permitimos que luche sola, Estados Unidos pierde su alma”.
El documental de Penn, Superpower, se estrenó al año siguiente en el Festival de Cine de Berlín. La película, abiertamente favorable a Zelenski —“si es propaganda, estoy orgulloso”, dijo el actor a una audiencia— muestra a Penn recorriendo zonas devastadas y reuniéndose con civiles cuyas vidas quedaron marcadas por la guerra.
La recepción fue mixta. Mientras Geoffrey Macnab, de The Independent, elogió el trabajo de Penn y de su codirector Aaron Kaufman como un proyecto “amplio y desigual, pero también sincero e inspirador”, otros críticos cuestionaron la aparente necesidad del actor de colocarse una vez más en el centro de la historia.
La reseña de dos estrellas publicada por The Guardian lo describió como “un examen incómodo del ciclo informativo dominado por celebridades, en el que alguien como Penn termina como mensajero de la tragedia”. La pregunta quedó abierta: ¿se centraba la película más en Sean Penn, héroe de acción en la vida real, que en el heroísmo del pueblo ucraniano? ¿O el actor cumplía un papel clave al mantener el conflicto en Ucrania en la agenda del público estadounidense?

Penn, quizá para su crédito, mantuvo su amistad con Zelenski mucho después de que se apagaran las cámaras. A finales de 2022 volvió a ocupar titulares cuando entregó al presidente una de sus estatuillas del Óscar y le dijo que la llevara “de vuelta a Malibú” cuando Ucrania ganara la guerra. “Es solo algo simbólico y un poco tonto, pero si sé que está aquí contigo me sentiré mejor y más fuerte para la lucha”, dijo el actor. Zelenski, en respuesta, le concedió un reconocimiento muy distinto: la Orden del Mérito de Ucrania.
Más tarde, en 2025, tras un momento tenso entre el presidente Donald Trump y Zelenski durante una reunión en la Casa Blanca, Penn volvió a expresar su apoyo a su amigo. Entonces lo describió como “constantemente y espontáneamente genuino” en su intento por asegurar la libertad de Ucrania. “Creo que el último momento significativo en el que nosotros, los estadounidenses, superamos nuestras divisiones fue en apoyo a Ucrania y a su jefe de Estado”, afirmó. “Y si perdemos de vista eso, debemos preguntarnos si también estamos perdiendo de vista el valor de la democracia”.
Semanas después, Penn viajó a Ucrania para reunirse con fuerzas especiales. Luego, en el Festival de Cannes de mayo, posó en la alfombra roja junto a soldados ucranianos, además de Bono y The Edge, de la banda U2.
Con su reciente visita a Kyiv, el nuevo miembro del reducido grupo de actores con tres premios Oscar no muestra señales de abandonar su particular forma de activismo. Mientras otros actores quizá habrían optado por expresar su apoyo a Zelenski durante su discurso de aceptación —y recibir elogios en redes sociales por sus “poderosas palabras”—, Penn parece preferir un enfoque más directo.
“Es una visita personal. Así lo entiende él: siente que necesita estar en Ucrania”, dijo el lunes un alto funcionario ucraniano a AFP. “Simplemente quiere apoyar a Ucrania”. Queda por ver si el actor entregará también su nuevo Oscar a Zelenski.
Traducción de Leticia Zampedri







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