¿Puede el hantavirus del crucero convertirse en la próxima pandemia? Expertos analizan el riesgo
Tres casos fueron confirmados como hantavirus mediante pruebas de laboratorio
Mientras el mundo sigue de cerca el brote de hantavirus detectado en un crucero holandés frente a la costa de África occidental, en redes sociales crecieron las dudas sobre si esta rara enfermedad transmitida por roedores podría desencadenar una nueva pandemia global y reactivar escenarios similares a los confinamientos de la era del covid.
Las autoridades sanitarias rastrean actualmente a pasajeros que pudieron haber estado expuestos al virus en estados como Georgia, California, Arizona, Virginia y Texas, además de otros países.
Sin embargo, los expertos insisten en que existen pocas razones para pensar que el hantavirus, incluso esta cepa poco frecuente, pueda propagarse de manera masiva.
“La clave de la transmisión está en la capacidad del virus para propagarse durante la fase presintomática o asintomática”, explicó a Newsweek Vincent Racaniello, profesor de Microbiología e Inmunología de la Universidad de Columbia.
“La gripe y el SARS-CoV-2 son muy eficientes en ese aspecto. En el caso del hantavirus, el principal obstáculo es la dificultad para lograr una transmisión efectiva entre personas”, añadió.
Hasta ahora, incluso dentro del crucero, donde viajaban cerca de 200 pasajeros y tripulantes, los contagios solo se detectaron entre personas con contacto estrecho, incluido un matrimonio.
Tres personas murieron, entre ellas la pareja, y desde mediados de marzo las autoridades confirmaron tres casos de hantavirus mediante pruebas de laboratorio.

El barco se dirige actualmente hacia las Islas Canarias, donde está previsto que desembarquen los pasajeros. Según la empresa operadora, Oceanwide Expeditions, ninguno presenta síntomas de hantavirus.
Además, varias personas ya fueron evacuadas por razones médicas y otros 30 pasajeros abandonaron la embarcación en la isla de Santa Elena el pasado 24 de abril. Entre ellos había seis de los 17 ciudadanos estadounidenses que viajaban a bordo.
El hantavirus puede resultar mortal en casi cuatro de cada diez casos. De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), síntomas como fiebre y mareos suelen aparecer dentro de los dos meses posteriores al contacto con roedores infectados.
Aun así, la agencia aseguró el miércoles que el riesgo para la población estadounidense sigue siendo “extremadamente bajo”.
La Organización Mundial de la Salud comparte esa evaluación.
“No estamos frente al próximo Covid, aunque sí hablamos de una enfermedad infecciosa grave”, afirmó Maria Van Kerkhove, directora de preparación y prevención de epidemias y pandemias de la OMS, en declaraciones a Associated Press. “La mayoría de las personas nunca estará expuesta al virus”.
A diferencia del covid-19, que se transmite con facilidad por el aire y puede propagarse antes de que aparezcan síntomas, esta variante de hantavirus, conocida como virus Andes, suele limitarse a personas que mantuvieron contacto estrecho con alguien infectado. Además, todavía existen pocas investigaciones sobre su capacidad de transmisión.
El virus también puede contagiarse durante varias semanas después del inicio de la enfermedad. Sin embargo, un brote previo registrado en Argentina sugirió que el período de transmisión del virus Andes podría reducirse aproximadamente a un día, según explicó a CNN el microbiólogo Gustavo Palacios, de la Escuela de Medicina Icahn del Mount Sinai, en Nueva York.

Detectado por primera vez en Estados Unidos a comienzos de la década de 1990, el hantavirus ya tuvo tiempo suficiente para demostrar cuál es su capacidad real de propagación.
“Si hubiera tenido potencial para convertirse en una epidemia global, eso habría ocurrido hace mucho tiempo”, afirmó a Newsweek Thomas Ksiazek, virólogo especializado en enfermedades infecciosas emergentes.
Aun así, aunque los expertos descartan que el virus Andes sea la próxima gran pandemia, muchos investigadores sostienen desde hace años que una nueva crisis sanitaria mundial sigue siendo una posibilidad concreta.
De hecho, un estudio del Instituto de Salud Global de la Universidad de Duke estimó en 2021 que la probabilidad de brotes epidémicos podría triplicarse en las próximas décadas. Además, calculó que el riesgo anual de una pandemia similar al covid-19 ronda el 2 %.
“¿Habrá otra pandemia? Sí. ¿Cuándo? ¿Qué patógeno la provocará? ¿Qué tan grave será? Nadie puede saberlo con certeza”, señaló en 2024 Yonatan Grad, profesor de inmunología y enfermedades infecciosas de la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard.
Según explicó, factores como el cambio climático, las transformaciones demográficas y las presiones económicas modificarán el escenario sanitario mundial y crearán nuevas condiciones tanto para la aparición de patógenos desconocidos como para el regreso de enfermedades ya existentes.
Traducción de Leticia Zampedri







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