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La OMS vincula más de 1.300 muertes con la ola de calor que afecta a Europa

Francia es el país europeo más afectado por la ola de calor, con al menos 1.000 muertes en apenas tres días

¿Cómo se compara la ola de calor de 2026 con el histórico verano de 1976?
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Más de 1.300 personas han muerto en exceso en Europa desde el 21 de junio, cuando comenzó una ola de calor sin precedentes que llevó las temperaturas a niveles récord, según informó el director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Solo en Francia se registraron al menos 1.000 muertes en exceso en apenas tres días.

"El estrés por calor suele conocerse como el 'asesino silencioso', y los hogares, los lugares de trabajo y las escuelas de Europa no fueron construidos para soportar estas temperaturas", escribió el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en la red social X el domingo.

Europa es el continente que se calienta con mayor rapidez, a un ritmo dos veces superior al promedio mundial. Actualmente, unos 150 millones de personas enfrentan condiciones de calor extremo. Además, cientos de personas han muerto, las escuelas permanecen cerradas y las redes eléctricas están bajo presión.

Francia ha sido el país más afectado por la ola de calor. Según Salud Pública de Francia, el miércoles se registraron más de 1.200 muertes, mientras que en cada uno de los dos días siguientes la cifra superó las 1.400.

Antes del inicio de la ola de calor, entre abril y mayo, el país registraba entre 900 y 1.000 muertes diarias. Con base en esos datos, la agencia estimó que hubo al menos 1.000 muertes en exceso durante esos tres días y advirtió que la cifra podría aumentar a medida que se incorporen nuevos registros.

El exceso de mortalidad se calcula al comparar el número real de fallecimientos con el promedio histórico para el mismo período. Esta estimación incluye no solo las muertes causadas directamente por golpes de calor, sino también aquellas en las que las altas temperaturas aceleraron el fallecimiento de personas con otras enfermedades, al aumentar la carga sobre el corazón y otros órganos. Por ello, este indicador suele ser superior al número oficial de muertes atribuidas al calor.

Alrededor del 85 % de las muertes correspondieron a personas de 65 años o más. Los mayores incrementos se registraron en las zonas bajo alerta roja por calor extremo, que llegaron a abarcar cerca de tres cuartas partes del territorio francés durante el punto más crítico de la ola de calor.

Además, al menos 74 personas murieron ahogadas en Francia desde el inicio de la ola de calor. La mayoría de los casos ocurrió en ríos, lagos y otros cuerpos de agua sin vigilancia, informó el ministro del Interior, Laurent Nuñez, al diario Le Parisien.

Una persona come un helado frente a la Torre Eiffel durante la ola de calor en París, Francia
Una persona come un helado frente a la Torre Eiffel durante la ola de calor en París, Francia (Reuters)

El domingo continuaron batiéndose récords de temperatura en Europa a medida que la ola de calor avanzaba hacia el este. Alemania registró 41,7 °C en Neißemünde, cerca de la frontera con Polonia, la temperatura más alta de su historia y un nuevo récord por tercer día consecutivo.

La República Checa también alcanzó su temperatura más alta registrada, con 41,9 °C en Doksany, al norte de Praga, superando los 40,9 °C establecidos el sábado, según informó el servicio meteorológico del país. Polonia, por su parte, marcó un récord nacional de 40,5 °C en la ciudad de Słubice, informó a AFP una portavoz del Instituto de Meteorología y Gestión del Agua.

Un estudio de atribución rápida publicado el viernes por World Weather Attribution concluyó que el calor y la humedad extremos registrados en Europa habrían sido prácticamente imposibles hace apenas cinco décadas y que hoy son 200 veces más probables que hace 20 años.

Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), atribuyó estos fenómenos extremos al cambio climático y advirtió que las olas de calor que antes ocurrían "una vez por generación" ahora se presentan casi todos los años.

Ante la situación, varios países adoptaron medidas de emergencia. En París se prohibió la venta de alcohol para consumir en la vía pública y se canceló la Marcha del Orgullo para aliviar la presión sobre los servicios de emergencia. En Países Bajos se suspendió el festival de música Defqon.1 tras emitirse una alerta roja por calor extremo, mientras que en Berlín la policía utilizó cañones de agua para refrescar a la población y en distintas zonas de Alemania se registraron incendios forestales.

En Reino Unido, la Oficina Meteorológica levantó el domingo la última alerta por calor extremo, después de una semana en la que el país batió en tres ocasiones consecutivas el récord de temperatura máxima para un día de junio. El viernes, los termómetros alcanzaron los 37,3 °C en Santon Downham, en el condado de Suffolk.

Durante la semana se emitieron alertas rojas por calor extremo en gran parte del país, una medida excepcional que solo se había aplicado una vez antes. Miles de escuelas permanecieron cerradas y varios hospitales del Servicio Nacional de Salud (NHS) declararon incidentes críticos. La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido también levantó sus alertas por calor el domingo. Para la próxima semana se prevén temperaturas cercanas a los 25 °C, con una máxima de 25 °C en Londres el lunes.

Tedros instó a los gobiernos europeos a reforzar sus planes de acción frente al calor extremo, con medidas centradas en la preparación, la prevención y el fortalecimiento de la capacidad de respuesta de los sistemas de salud.

Traducción de Leticia Zampedri

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