Horror en Hong Kong: hallaron el cráneo de una modelo e influencer “hirviendo en sopa de zanahoria”
Los suegros de Abby Choi, con quienes estaba distanciada, sentían un “profundo resentimiento” por la venta de un apartamento multimillonario, según se reveló durante el mediático juicio por asesinato
Según se reveló ante un tribunal, el cráneo de una figura de la alta sociedad de Hong Kong, presuntamente asesinada y desmembrada por su exmarido y miembros de la familia de este, fue hallado dentro de una olla con sopa de zanahoria y verduras.
Esta semana, durante el mediático juicio por el asesinato de Abby Choi, modelo e influencer, la fiscalía sostuvo que la joven murió tras una amarga disputa relacionada con la venta de un apartamento de lujo de su propiedad.
Choi, de 28 años, fue reportada como desaparecida el 21 de febrero de 2023 y, tres días después, partes de su cuerpo desmembrado fueron halladas en una vivienda alquilada en el distrito hongkonés de Tai Po, presuntamente acondicionada para desmembrar el cadáver.
En el lugar, alquilado por el exsuegro de Choi, la policía encontró una cortadora de carne, una sierra eléctrica y prendas de vestir.
Su exsuegro, Kwong Kau; su exmarido, Alex Kwong; y el hermano de este, Anthony Kwong, fueron detenidos y acusados de asesinar a Choi tras una presunta disputa por la venta de la lujosa propiedad, cargos de los que los tres se declararon inocentes el miércoles.

Al inicio del juicio en el Tribunal Superior de Hong Kong, la fiscalía alegó que Kwong Kau reclutó a sus dos hijos para que lo ayudaran a matar a Choi, después de sentirse “sumamente resentido y enfurecido” por la decisión de ella de vender el apartamento donde él vivía.
La fiscal Charlotte Draycott explicó que la disputa comenzó en 2022, cuando Choi intentó vender el lujoso apartamento del complejo residencial Kadooria, en Ho Man Tin, valorado en 72 millones de dólares de Hong Kong (unos 9,2 millones de dólares).
Según se expuso ante el tribunal, Choi había comprado la propiedad en 2019 por 60 millones de dólares de Hong Kong, cerca de un 17 % por debajo del precio de venta, para que sus dos hijos con Alex Kwong pudieran quedar al cuidado de sus abuelos paternos y vivir cerca de la casa de Choi en Kowloon Tong.
Según la fiscalía, Choi registró la propiedad a nombre de Kwong Kau para evitar el elevado impuesto de timbre que se aplica a quienes poseen más de un inmueble.
“La fiscalía sostiene que esa decisión desencadenó la cadena de acontecimientos que condujo a su muerte”, declaró Draycott.
Durante el juicio también se reprodujeron mensajes de audio privados que Choi había enviado a su madre. En ellos describía como “muy desagradables” a sus exsuegros, de quienes estaba distanciada, llamaba a Kwong Kau “sinvergüenza” y se refería a la esposa de este como un “fantasma”. Además, lamentaba haber sido tan generosa con la familia.
En uno de los mensajes, Choi afirmó: “Se gastó una enorme cantidad de dinero en ese apartamento, y fue para ellos. Para ser sincera, lo hice por mis hijos, por mis dos hijos, y porque quise actuar de buena fe. Gracias a eso ella puede llevar una vida tan buena, ¿no?”.
Añadió: “Me divorcié de su hijo hace muchos años y, aun así, sigo ayudándolo y manteniendo a sus hijos. Sin embargo, una persona así no sabe agradecer nada. Si no es un fantasma, ¿qué es?”.
Más tarde, Choi obligó a Kwong Kau a abandonar el apartamento, al que acusaba de intentar provocar conflictos entre ella y sus dos hijos. Según se expuso durante el juicio, el hombre tuvo que mudarse a un apartamento de una habitación que compartía con su hijo mayor en Sheung Man Court.
La fiscalía sostuvo que la disputa familiar llegó a un punto crítico en 2023, cuando Kwong Kau habría ideado un plan para matar a Choi y quedarse con el apartamento de Kadooria.
Draycott explicó que los padres de Choi tenían una buena posición económica y que la familia de su nueva pareja, Chris Tam, era sumamente adinerada. En contraste, añadió, la familia Kwong no tenía grandes recursos económicos.
“Menciono el dinero porque, según entendemos, fue el origen de todo lo ocurrido”, señaló la fiscal.
Draycott sostuvo ante el tribunal que cada uno de los tres acusados desempeñó un papel en el presunto complot para asesinar a Choi, desde el alquiler de una vivienda hasta su traslado a un lugar apartado.
“Si se demuestra que así fue, no importa quién la mató realmente, porque todos actuaron en conjunto”, afirmó ante el jurado de nueve miembros.
El caso acaparó titulares internacionales después de que se conocieran detalles sobre el hallazgo de los restos de Choi. Su cráneo habría sido encontrado en una olla grande con zanahorias y otras verduras, mientras que sus piernas fueron halladas dentro de un refrigerador en la vivienda alquilada de Tai Po.
Choi, que provenía de una familia adinerada, se casó con Alex Kwong cuando tenía 18 años y la pareja tuvo dos hijos. Aunque después se divorciaron, ella siguió brindando apoyo económico a miembros de la familia de su exmarido, según la fiscalía.
Más tarde tuvo otros dos hijos con su nueva pareja y compartía con frecuencia en redes sociales imágenes de su glamurosa vida, entre sesiones fotográficas y desfiles de moda. Días antes de su muerte, publicó que había asistido a un desfile de Christian Dior durante la Semana de la Moda de París.
La policía había señalado que creía que algunos de los restos de Choi fueron desechados y nunca se recuperaron.
“Creemos que [sus restos] fueron desechados”, declaró en aquel momento el agente de policía Alan Chung.
“Los sospechosos cubrieron las paredes del apartamento con una lona y utilizaron protectores faciales e impermeables para evitar mancharse de sangre mientras desmembraban el cuerpo”, añadió.
El juicio, que se prevé que dure ocho semanas, continúa y la fiscalía seguirá exponiendo sus argumentos el viernes.
Traducción de Leticia Zampedri




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