¿Qué son los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada y por qué Reino Unido los sancionó?
El Reino Unido fue uno de los 12 países que anunciaron la prohibición el martes
El Gobierno del Reino Unido anunció la prohibición de todo comercio de productos procedentes de los asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada, y la medida provocó una fuerte reacción por parte de Israel.
En una declaración ante la Cámara de los Comunes el martes, el secretario de Relaciones Exteriores, Ed Miliband, anunció un “reinicio” de las relaciones del Reino Unido con Israel además de acusar al gobierno israelí de hacer la vista gorda ante la “limpieza étnica” de los palestinos.
El funcionario hizo el anuncio después de que el primer ministro Andy Burnham discutiera la medida con Donald Trump en una llamada telefónica el lunes.
El Reino Unido y varios otros países, entre ellos Francia y Canadá, están siguiendo los pasos de España, los Países Bajos, Irlanda y Bélgica, todos los cuales han legislado o ya han implementado una prohibición sobre los productos procedentes de los asentamientos. Si bien la Unión Europea está considerando una prohibición entre todos los 27 países, las posturas siguen siendo divididas.
Sin embargo, aún está por verse si la prohibición marcará el inicio de una era de medidas más rigurosas y generalizadas contra Israel.
A continuación, analizamos en qué consisten los acuerdos, cómo comercian con el Reino Unido y cómo podría implementarse la prohibición.
¿Qué son los asentamientos israelíes?
Los asentamientos son comunidades civiles habitadas casi exclusivamente por ciudadanos judíos israelíes, que se construyeron en tierras capturadas por Israel durante la guerra de los Seis Días de 1967.
Cisjordania cuenta con alrededor de 146 asentamientos israelíes oficiales y entre 150 y 200 puestos avanzados no autorizados, donde viven más de 700.000 colonos israelíes, incluyendo Jerusalén Este. Además, existen otros 34 asentamientos en los Altos del Golán sirios ocupados, que albergan a más de 30.000 colonos.
En julio de 2024, la Corte Internacional de Justicia emitió un dictamen histórico que declaró ilegal la ocupación israelí de los territorios palestinos, incluidos los asentamientos, según el derecho internacional. Al imponer la prohibición, el Reino Unido se ajusta al cumplimiento de dicho dictamen.
Muchos colonos israelíes creen que Cisjordania, a la que se refieren como Judea y Samaria, forma parte de la tierra ancestral del pueblo judío y contiene varios lugares fundamentales para la historia judía.
El Gobierno israelí mantiene la política desde hace mucho tiempo de expandir los asentamientos, aunque la magnitud y el ritmo han fluctuado según los cambios de gobierno.
El Gobierno actual, especialmente sus facciones de extrema derecha lideradas por el ministro de policía Itamar Ben Gvir y el ministro de finanzas Bezalel Smotrich, ha hecho de la expansión de los asentamientos un pilar fundamental de su política. Según The Times of Israel, el Gobierno actual ha aprobado 103 nuevos asentamientos desde 2022, incluyendo algunos de nueva construcción y la legalización retroactiva de otros ya existentes.
Pero incluso durante los gobiernos israelíes más moderados de los últimos tiempos, los asentamientos crecieron. Durante el proceso de paz de Oslo, entre 1993 y 2000, la población de colonos en Cisjordania aumentó en más de 100.000 personas, un proceso que muchos consideran que perjudicó las perspectivas de paz.
¿Qué actividad comercial realiza el Reino Unido con los asentamientos?
Actualmente, el Reino Unido “desaconseja encarecidamente” cualquier “actividad económica y financiera en los asentamientos israelíes ilegales”, pero no ha llegado a prohibirlo por completo.
Entre las actividades que están permitidas, aunque el gobierno las desaconseja, se incluyen las transacciones financieras, las inversiones y las donaciones, las compras y otras actividades económicas que se realicen en los asentamientos o que beneficien a los mismos.
En febrero de 2020, un informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) incluyó en una nueva base de datos a varias empresas británicas implicadas en actividades en los asentamientos israelíes ilegales.
Una investigación realizada por Al Jazeera y la firma de análisis de contratación pública Tussell reveló la semana pasada que 17 empresas y entidades vinculadas a los asentamientos de Cisjordania poseen 125 contratos del sector público del Reino Unido por un valor superior a los 2.8 millones de dólares.
Pero también existe mucha confusión sobre qué productos proceden de los asentamientos y cuáles proceden de Israel.
Los exportadores israelíes a Europa han sido acusados de ocultar el origen de productos cultivados en territorios ocupados y hacerlos pasar por israelíes. Global Echo, una organización jurídica sin ánimo de lucro, afirmó que uno de cada seis envíos durante un periodo de ocho años contenía productos agrícolas procedentes de asentamientos ilegales en los territorios palestinos y los Altos del Golán sirios, según The Guardian .
Según el informe, al menos el 42 por ciento había sido mal etiquetado como cultivado en Israel.
¿Qué forma adoptarán las sanciones?
El gobierno anunció que prohibirá la importación de todo tipo de productos que procedan de asentamientos ilegales en los territorios ocupados.
Miliband afirmó que el Reino Unido “tomará medidas contra empresas e individuos específicos que presten servicios como construcción, infraestructura, financiación o bienes raíces para la expansión de asentamientos”, y agregó que aquellos que “financien o faciliten” asentamientos ilegales “se enfrentarán a todo el peso de las sanciones del Reino Unido”.
Añadió que se prohibirá la publicidad de propiedades en asentamientos, meses después de que se descubriera el evento “Great Israeli Real Estate” de Londres, en el que se promovieron dichas propiedades.
Miliband afirmó que la legislación para el nuevo régimen podría tardar hasta nueve meses en implementarse, pero prometió sanciones inmediatas contra los “colonos extremistas que hayan apoyado o incitado actos de violencia”.
Miliband afirmó que el gobierno rechazaría ahora todas las solicitudes de exportación de armas y equipos que representen una “contribución sustancial a la ocupación”.
La presidenta del Comité de Desarrollo Internacional, la parlamentaria Sarah Champion, afirmó que la medida era “muy necesaria desde hace tiempo”, pero que le preocupaba que las medidas recién anunciadas “no tengan un impacto inmediato”.
Peter Frankental, director de asuntos económicos de Amnistía Internacional en el Reino Unido, había resaltado la importancia de detallar bien los acuerdos.
Manifestó: “Una prohibición que abarque solo bienes o solo importaciones, que deje intactos los servicios y las inversiones, o que carezca de verdaderas facultades para hacerla cumplir, no será suficiente para la prohibición integral que exige el derecho internacional y que es necesaria para que Israel rinda cuentas”.
También se ha expresado preocupación por la posibilidad de que la prohibición afecte de forma involuntaria a los productores y agentes económicos palestinos.
Traducción de Michelle Padilla






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