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Análisis

La mayor preocupación de Netanyahu se hizo realidad con el acuerdo de Trump e Irán

Mientras Trump celebra la paz en Medio Oriente, Israel y Hezbolá envían señales que anticipan nuevos riesgos, advierte Bel Trew

Netanyahu emite un mensaje tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán
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Mientras Donald Trump celebra un inminente acuerdo de paz con Irán, la postura de Israel amenaza con complicar un proceso que podría redefinir el equilibrio en Medio Oriente.

"No debería haber más ataques de Israel en ninguna parte del Líbano", escribió Donald Trump en redes sociales, visiblemente molesto porque su aliado, cada vez más incómodo para Washington, volvió a bombardear Beirut, la capital libanesa.

Al presidente estadounidense le preocupa que estos hechos puedan poner en riesgo el "Gran Acuerdo con Irán", como él mismo suele llamarlo. El pacto, cuya firma formal está prevista para el viernes en Suiza, busca poner fin a un conflicto que ha dejado miles de muertos, provocado una grave disrupción en las cadenas de suministro energético y acercado al mundo a una guerra en múltiples frentes.

El acuerdo, que ha sufrido cambios y negociaciones durante meses, traerá "paz a la región, incluido el Líbano", insistió Trump en Truth Social.

"Todas las partes deberían dar marcha atrás. ¡No lo arruinemos!", escribió.

Esa postura parece ser compartida por la mayoría de los actores involucrados, desde Pakistán, que ha actuado como mediador, hasta el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán, que describió la estabilidad del Líbano como un elemento "fundamental" para mantener la tregua.

Sin embargo, hay una excepción notable: Israel.

Y eso deja al primer ministro Benjamin Netanyahu en una posición muy delicada.

Benjamin Netanyahu afirmó: "Seguiremos frustrando las amenazas en la región"
Benjamin Netanyahu afirmó: "Seguiremos frustrando las amenazas en la región" (AFP/Getty)

Lejos de alinearse con ese llamado, Benjamin Netanyahu ofreció una conferencia de prensa el lunes por la noche en la que dejó claro que Israel mantendrá su postura.

El primer ministro insistió en que las tropas israelíes permanecerán en territorio libanés "el tiempo que sea necesario" y añadió: "Seguiremos frustrando las amenazas en la región".

Y ahí es donde surge la gran incógnita. ¿Podrá sostenerse el llamado "Gran Acuerdo" si Israel insiste en actuar por su cuenta? ¿Qué consecuencias podría enfrentar si continúa tomando medidas que parecen contradecir los deseos de Estados Unidos respecto al Líbano? Y, de cara a unas elecciones próximas, ¿podrá Netanyahu responder a las expectativas de su electorado sin recurrir a nuevas acciones militares?

Lo cierto es que el gobierno israelí, con el respaldo de una parte importante de la opinión pública, no parece dispuesto a que el Líbano quede incluido en el alto el fuego. Además, diversas encuestas han mostrado reiteradamente que una tregua más amplia con Irán, bajo estos términos, tampoco cuenta con un amplio apoyo entre la población israelí.

Soldados libaneses se despliegan en la localidad de Beer al-Salassel, en el sur del Líbano, tras el regreso de residentes a sus hogares luego del anuncio de un acuerdo inicial de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán
Soldados libaneses se despliegan en la localidad de Beer al-Salassel, en el sur del Líbano, tras el regreso de residentes a sus hogares luego del anuncio de un acuerdo inicial de alto el fuego entre Estados Unidos e Irán (AP)

El ministro de Defensa israelí, Israel Katz, insistió el lunes en que las tropas de su país permanecerán desplegadas "por tiempo indefinido" en las zonas que controlan en el Líbano, con el objetivo de eliminar lo que Israel considera amenazas militantes.

Katz también advirtió que, si Irán responde a los acontecimientos en el Líbano con ataques contra Israel, su país tomará represalias, una posibilidad que podría poner en riesgo el acuerdo impulsado por Washington.

Para aumentar la tensión, el ministro afirmó además que la denominada "zona de seguridad" establecida en territorio libanés será despejada tanto de residentes como de "toda infraestructura terrorista, incluidas las viviendas en las aldeas fronterizas", en referencia a Hezbolá.

Por su parte, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, una de las figuras más ultranacionalistas del gobierno israelí, escribió en X: "No debemos conformarnos con nada que no sea el desmantelamiento de Hezbolá".

Las críticas también llegaron desde la oposición. El ex primer ministro Ehud Barak, rival político de Netanyahu, fue muy duro: "Israel está pagando el precio de la arrogancia y la ceguera de Netanyahu, así como de las maniobras que intentó llevar a cabo contra Trump", afirmó. "Irán salió fortalecido; Israel, debilitado. Esa es la responsabilidad estratégica de Netanyahu. Fracasó".

Actualmente, las fuerzas israelíes ocupan o mantienen órdenes de evacuación sobre más de una quinta parte del territorio libanés, una situación que ha desplazado a más de 1,2 millones de personas.

Aunque desde abril está vigente una tregua con Hezbolá, Israel ha continuado realizando bombardeos en distintas zonas del país y ampliando sus operaciones dentro del territorio libanés. Por su parte, Hezbolá también ha lanzado ataques contra diversos puntos de Israel.

Donald Trump publicó en Truth Social: "Todas las partes deberían dar un paso atrás. No lo arruinemos"
Donald Trump publicó en Truth Social: "Todas las partes deberían dar un paso atrás. No lo arruinemos" (Getty)

Durante semanas, el ejército israelí ha continuado destruyendo aldeas en el sur del Líbano, una región ya golpeada por la guerra. Ante este escenario, muchos libaneses temen que Israel esté replicando la estrategia aplicada en Gaza: establecer una franja deshabitada y bajo control permanente.

Por su parte, Hezbolá afirmó en un comunicado difundido tras el anuncio del acuerdo con Irán que la tregua representa "un preludio para completar el camino hacia la plena liberación de nuestra tierra".

Nada de esto apunta a un acuerdo de paz amplio y sostenible.

La decisión de Israel de no respaldar un alto el fuego en el Líbano y mantener su avance dentro del país sitúa a Benjamin Netanyahu en una trayectoria de creciente confrontación con Donald Trump, quien se ha atribuido en redes sociales el mérito de impulsar la paz con Irán y de convertirse en el primer presidente estadounidense en lograr una "paz real" en la región.

Según diversos reportes, a principios de este mes Trump habría calificado a Netanyahu de "loco de remate" durante una tensa llamada telefónica, en la que le pidió que evitara atacar Beirut mientras Washington intentaba concretar un acuerdo con Irán.

Sin embargo, Netanyahu parece haber optado por ignorar una vez más las peticiones del mandatario estadounidense, lo que derivó en una nueva reprimenda pública de Trump, aunque expresada en términos más diplomáticos a través de las redes sociales.

Incluso después del anuncio del acuerdo, medios libaneses informaron sobre ataques con drones en dos zonas del sur de Israel. No obstante, fuentes de seguridad locales e internacionales señalaron que las operaciones israelíes han disminuido en intensidad.

Aún quedan numerosos aspectos por resolver en los próximos meses para que el llamado "Gran Acuerdo" regional pueda concretarse. Y, con Netanyahu en el centro de esta compleja ecuación, una nueva escalada del conflicto entre Israel y Líbano podría terminar por hacer fracasar ese plan.

Traducción de Leticia Zampedri

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