Rusia y China bloquean en la ONU plan para reabrir el estrecho de Ormuz
La votación se produjo horas antes de la fecha límite de las 8 p.m. impuesta por Trump
Rusia y China vetaron este martes una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU destinada a reabrir el estratégico estrecho de Ormuz. La propuesta ya había sido significativamente diluida en un intento por asegurar la abstención de ambas potencias.
La votación, con 11 a favor, dos en contra y dos abstenciones, se produjo horas antes de la fecha límite de las 8 p.m. (hora de la costa este de EE. UU.) impuesta por el presidente Donald Trump. El mandatario exigía a Irán la apertura de esta vía marítima o enfrentaría ataques a sus centrales eléctricas y puentes. Por el estrecho transita una quinta parte del petróleo mundial, y el control iraní durante la guerra, que ya cumple su quinta semana, ha disparado los precios de los energéticos.
Aun si se hubiera aprobado, la resolución habría tenido un impacto dudoso, dado que su contenido fue debilitado para evitar el veto ruso y chino. La propuesta inicial de Bahréin era más enérgica, autorizando el uso de "todos los medios necesarios" —una formulación de la ONU que incluye acción militar— para garantizar el tránsito y disuadir cualquier intento de cierre.

Después de que Rusia, China y Francia, todos países con poder de veto en el Consejo de Seguridad de 15 miembros, manifestaran su oposición a aprobar el uso de la fuerza, la resolución se revisó para eliminar toda referencia a acciones ofensivas. Solo habría autorizado “todos los medios defensivos necesarios”. Se esperaba una votación desde el sábado.
Pero, en cambio, la resolución se suavizó aún más para eliminar cualquier referencia a la autorización del Consejo de Seguridad —que es una orden de actuación— y limitar sus disposiciones al estrecho de Ormuz. Borradores anteriores incluían aguas adyacentes.
La resolución vetada el martes “alienta enérgicamente a los Estados interesados en el uso de rutas marítimas comerciales en el estrecho de Ormuz a coordinar esfuerzos, de carácter defensivo, acordes con las circunstancias, para contribuir a garantizar la seguridad y la protección de la navegación a través del estrecho de Ormuz”.
Esto debería incluir escoltar buques mercantes y comerciales, y disuadir intentos de cerrar, obstruir o interferir con la navegación internacional a través del estrecho, señala el texto.
La resolución también exigía que Irán detuviera de inmediato los ataques contra buques mercantes y comerciales y dejara de obstaculizar su libertad de navegación por el estrecho de Ormuz, así como de atacar infraestructura civil.
En respuesta a los ataques de Estados Unidos e Israel que comenzaron el 28 de febrero, Irán ha atacado hoteles, aeropuertos, edificios residenciales y otra infraestructura civil en más de 10 países, incluidos los vecinos del Golfo Pérsico, algunos de los principales exportadores mundiales de petróleo y gas natural.
Las naciones del Golfo Pérsico consideran el bloqueo de Irán en el estrecho como una amenaza existencial. Bahréin, donde se encuentra la 5ta Flota de Estados Unidos y es el representante árabe en el Consejo de Seguridad y su presidente este mes, ha estado presionando para que la ONU actúe.
Al mismo tiempo, Trump volvió a exigir el lunes que Irán reabriera el estrecho de Ormuz, después de colmar de elogios a las fuerzas armadas de Estados Unidos por el audaz rescate de dos tripulantes de un avión militar derribado en Irán. El presidente republicano advirtió a Irán que “todo el país puede ser eliminado en una noche, y esa podría ser mañana por la noche”.
Repitió la advertencia el martes y afirmó que “toda una civilización morirá esta noche” si Teherán no cumple su plazo para aceptar un acuerdo que incluya la reapertura del estrecho de Ormuz.
El embajador de Rusia ante la ONU, Vassily Nebenzia, y el embajador de China ante la ONU, Fu Cong, culpan a Estados Unidos e Israel de iniciar la guerra y de desencadenar una crisis global en expansión. La semana pasada indicaron al Consejo de Seguridad que la prioridad más urgente ahora es poner fin de inmediato a las operaciones militares.
En respuesta a los ataques de Irán contra sus vecinos del Golfo Pérsico, el Consejo de Seguridad aprobó una resolución patrocinada por Bahréin el 11 de marzo en la que condenó los “atroces ataques” y pidió a Teherán que detuviera de inmediato sus ofensivas.
Esa resolución, aprobada por 13-0 con Rusia y China absteniéndose, también condenó las acciones de Irán en el estrecho de Ormuz por considerarlas una amenaza para la paz y la seguridad internacionales, y pidió el fin inmediato de todas las acciones que bloquean el transporte marítimo.







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