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Para leer con calma

El “súper El Niño” se intensifica: “Será un fenómeno sin precedentes”

Mientras la ONU lanza una nueva advertencia sobre la intensidad de El Niño, Helen Coffey consulta a expertos que alertan sobre el riesgo de inundaciones de una magnitud sin precedentes

Este “súper El Niño” podría ser el más intenso jamás registrado y el mundo no está preparado
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Ya es oficial: El Niño, descrito por muchos expertos como un “súper” El Niño, está plenamente establecido y podría convertirse en uno de los episodios más intensos jamás registrados.

“No hay tiempo que perder”, advirtió António Guterres, secretario general de la ONU. “El Niño se está intensificando ante nuestros ojos. La ciencia no deja lugar a dudas: el planeta está entrando en terreno desconocido, con océanos cada vez más cálidos, temperaturas en aumento y un riesgo creciente de fenómenos meteorológicos extremos”.

Los pronósticos de la Organización Meteorológica Mundial (OMM) refuerzan esa advertencia: existe una probabilidad “cercana al 100 %” de que El Niño persista hasta febrero de 2027, una previsión sin precedentes para el organismo.

Nubes oscuras se ciernen sobre la bahía de Cullercoats y Tynemouth. Se prevé que un episodio “sin precedentes” de El Niño traiga tormentas y lluvias al Reino Unido
Nubes oscuras se ciernen sobre la bahía de Cullercoats y Tynemouth. Se prevé que un episodio “sin precedentes” de El Niño traiga tormentas y lluvias al Reino Unido (PA)

Este año, las aguas del Pacífico ecuatorial centro-oriental registraron un rápido calentamiento. Según el índice Niño 3.4, la temperatura de la superficie del mar se situó alrededor de 1,5 °C por encima de lo normal entre mayo y junio de 2026. En julio, la anomalía alcanzó los 2 °C y, para mediados de agosto, ya llegaba a 2,6 °C.

Bajo la superficie, el calentamiento fue todavía mayor: durante julio y principios de agosto, algunas zonas registraron temperaturas más de 8 °C superiores al promedio.

Para dimensionar estas cifras, un episodio típico de El Niño suele elevar la temperatura de la superficie del mar entre 1 y 2 °C. Alcanzar los 2 °C ya supone un fenómeno “muy importante”, explicó Adam Scaife, jefe de pronósticos a largo plazo de la Oficina Meteorológica del Reino Unido (Met Office).

“Debemos tener claro que estamos ante un episodio sin precedentes”, advirtió. “Nunca habíamos visto una señal de El Niño tan intensa en nuestros pronósticos”.

Según Scaife, tanto el calentamiento observado hasta ahora como los pronósticos para los próximos meses indican que este episodio superará con creces la experiencia reciente con El Niño y podría tener importantes repercusiones sobre el clima mundial.

Un mapa muestra las temperaturas extremas registradas en distintas partes del mundo durante agosto de 2026
Un mapa muestra las temperaturas extremas registradas en distintas partes del mundo durante agosto de 2026 (Organización Meteorológica Mundial, OMM)

El Niño suele comenzar a desarrollarse entre marzo y junio y alcanza su máxima intensidad entre noviembre y febrero. Sin embargo, sus efectos sobre las temperaturas globales suelen sentirse con mayor fuerza durante el año siguiente, explicó Nick Dunstone, investigador de la Oficina Meteorológica del Reino Unido (Met Office), especializado en variabilidad climática regional.

Esto se debe a que El Niño libera temporalmente una mayor cantidad de calor del océano hacia la atmósfera, lo que eleva aún más las temperaturas de un planeta que ya se está calentando por la actividad humana.

“Por lo tanto, es muy probable que 2027 supere a 2024 como el año más cálido jamás registrado y que volvamos a superar el umbral de 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales”, advirtió Dunstone.

Pero los efectos podrían comenzar a sentirse mucho antes. Durante el otoño y el próximo invierno, el impacto dependerá en gran medida de la región.

En el Reino Unido, la influencia de El Niño no suele ser tan marcada como en las zonas cercanas al Pacífico tropical. Aun así, históricamente se ha relacionado con otoños y comienzos de invierno más tormentosos, ventosos, húmedos y templados, seguidos en ocasiones por condiciones más frías al comenzar el nuevo año.

Bill McGuire, profesor emérito de riesgos geofísicos y climáticos del University College de Londres, advirtió que esta vez existe una incertidumbre adicional debido a la intensidad excepcional del fenómeno.

“La Oficina Meteorológica ya advirtió sobre la posibilidad de tormentas y lluvias intensas durante los próximos meses”, señaló. “Lo que no sabemos es si este episodio de El Niño, sin precedentes en la historia moderna, hará que las tormentas sean aún más intensas y provoquen inundaciones extremas como no hemos visto en siglos”.

McGuire aclaró que la intensidad de El Niño no determina por sí sola la gravedad de sus efectos. Sin embargo, la enorme cantidad de calor adicional que está llegando a la atmósfera podría aumentar los riesgos.

“No sería sorprendente que el Reino Unido experimentara condiciones meteorológicas excepcionalmente peligrosas”, afirmó. “Sin duda, sería prudente comenzar a prepararnos desde ahora ante la posibilidad de inundaciones de gran magnitud”.

A ese riesgo se suma otro problema: los árboles debilitados por la reciente sequía extrema en el Reino Unido podrían ser más vulnerables a los fuertes vientos y caer durante las tormentas otoñales, advirtió McGuire.

Se prevé que El Niño traiga condiciones tormentosas, húmedas y templadas al Reino Unido durante este otoño y comienzos del invierno
Se prevé que El Niño traiga condiciones tormentosas, húmedas y templadas al Reino Unido durante este otoño y comienzos del invierno (PA)

También existen indicios, aunque menos sólidos, de que El Niño puede favorecer la llegada de aire ártico y episodios de frío intenso hacia finales del invierno en el Reino Unido. Sin embargo, Mark Roulston, investigador principal y director de operaciones del Laboratorio de Agregación de Inteligencia Colectiva sobre Riesgos Climáticos e Incertidumbre (Crucial) de la Universidad de Lancaster, advierte que esa relación está lejos de ser segura.

“Las pruebas no son concluyentes. Ha habido muchos años de El Niño en los que eso no ha ocurrido”, explicó.

Fuera del Reino Unido, los efectos pueden ser mucho más marcados y variar de forma considerable según la región. A medida que el Pacífico tropical se calienta por encima de lo normal, las lluvias tienden a desplazarse hacia el este, lo que aumenta el riesgo de precipitaciones intensas en algunas zonas de América.

“Lugares como Chile pueden recibir mucha más lluvia”, señaló Roulston. “En particular, la costa chilena, que es una zona desértica, puede registrar precipitaciones excesivas durante un año de El Niño”.

Un escenario similar puede darse en el suroeste de Estados Unidos. California, en particular, suele enfrentarse a inundaciones y deslizamientos de tierra durante los años de El Niño, advirtió McGuire. Perú también podría sufrir “lluvias torrenciales, inundaciones y deslizamientos de tierra”.

Al otro lado del Pacífico, sin embargo, el patrón suele invertirse. Mientras unas regiones reciben lluvias excesivas, otras pueden enfrentarse a una marcada falta de precipitaciones. Indonesia, Australia, el sur de África, Centroamérica, las naciones del Pacífico occidental y las zonas tropicales de Sudamérica se encuentran entre las regiones con mayor riesgo de sequía.

“El impacto de El Niño ya se está sintiendo en Indonesia, donde las altas temperaturas están contribuyendo a agravar los incendios forestales”, afirmó McGuire. En los próximos meses, añadió, algunas zonas de Australia también podrían sufrir calor extremo, sequías e incendios.

El Niño puede alterar incluso la actividad de los ciclones tropicales. En el Atlántico suele estar asociado con una temporada de huracanes menos activa, ya que el aumento de la cizalladura del viento dificulta la formación y el fortalecimiento de estos sistemas. Este año, tras más de dos meses de temporada, todavía no se ha registrado ningún huracán en la cuenca del Atlántico.

Los efectos también comienzan a observarse en Asia. India se encamina hacia su temporada de monzones más débil en dos décadas, con menos precipitaciones en general, pero episodios de lluvia más intensos. En el Pacífico, en cambio, El Niño puede favorecer tifones de mayor intensidad.

Los efectos de El Niño ya se sienten en India, donde el país registra menos lluvias en general, pero episodios de precipitaciones más intensas
Los efectos de El Niño ya se sienten en India, donde el país registra menos lluvias en general, pero episodios de precipitaciones más intensas (AFP/Getty)

Todos estos efectos podrían ser aún más graves debido a la intensidad excepcional que se prevé para este episodio de El Niño, advirtió McGuire.

“Podrían agravarse todavía más si, como se espera, este resulta ser el episodio de El Niño más intenso en 1.000 años o más”, señaló. “No lo sabemos”.

Más adelante, sin embargo, es probable que las temperaturas globales desciendan respecto a los máximos alcanzados durante El Niño. Los episodios más intensos suelen ir seguidos de años más fríos, por lo que podría ocurrir lo mismo después de un 2027 que se perfila como excepcionalmente cálido.

Roulston advirtió que ese descenso temporal podría ser utilizado por quienes niegan el cambio climático para afirmar que el calentamiento global se ha detenido, pese a que no supondría un cambio en la tendencia de fondo.

“El Niño provoca un repunte de las temperaturas globales”, explicó. “Por eso es muy probable que después tengamos varios años más fríos en comparación, precisamente porque este episodio es tan excepcional. Y apuesto a que habrá quienes digan que el mundo ha dejado de calentarse”.

Pero esa comparación, señaló, puede resultar engañosa si se toma como punto de partida un año excepcionalmente cálido impulsado por El Niño.

“Si se toma un episodio intenso de El Niño como referencia, es probable que después se observe cierto enfriamiento antes de que vuelva a imponerse la tendencia a largo plazo”, explicó. “Pero eso no significa que esa tendencia se haya detenido”.

Traducción de Leticia Zampedri

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