La NASA volará dentro de incendios forestales para entender cómo crean sus propias tormentas eléctricas
Las nubes procedentes de incendios forestales pueden crear tornados de fuego y producir miles de rayos que generan aún más incendios
La NASA ha afirmado que planea enviar aviones a zonas de EE. UU. afectadas por tormentas peligrosas generadas por incendios forestales este verano para ayudar a mejorar los pronósticos y, potencialmente, salvar vidas.
Los grandes incendios forestales en el oeste estadounidense han producido nubes capaces de lanzar humo asfixiante a lo alto de la atmósfera terrestre, generar miles de rayos que provocan incendios en cuestión de horas e incluso dar lugar a destructivos tornados de fuego.
Estas nubes y sus efectos complican las labores de extinción de incendios y amenazan tanto a los estadounidenses que viven cerca del fuego como a los que se encuentran a miles de kilómetros de distancia.
El humo ascendente es el responsable de la formación de estas nubes, conocidas como pirocumulonimbus. Sin embargo, aún no se comprende del todo cómo se forman y las predicciones actuales suelen ser insuficientes, según afirman los investigadores de la agencia espacial.
Esto resulta preocupante en un mundo que se calienta y que, previsiblemente, producirá incendios más graves y frecuentes. El cambio climático provocado por el ser humano está creando condiciones propicias para incendios, aumentando así la probabilidad de que se produzcan.


“Medir y cartografiar las tormentas peligrosas a medida que se desarrollan en tiempo real ayudará a los científicos a pronosticarlas en el futuro”, declaró el JPL (Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA) en un comunicado el lunes.
El experimento se conoce como el Experimento de Humo y Pirocumulonimbus (o INSPYRE, por sus siglas en inglés), y está dirigido por el Laboratorio de Investigación Naval de EE. UU.
El plan consiste en hacer volar los aviones ER-2 y WB-57 de la NASA desde el estado de Montana para registrar datos sobre la formación de las nubes.


Habría al menos dos misiones de vuelo de 6 a 8 semanas de duración sobre el oeste de EE. UU. o Canadá.
Cada misión incluirá más de una docena de vuelos científicos y los aviones transportarán detectores infrarrojos de incendios forestales desarrollados en el JPL en el sur de California.
La NASA también planea desplegar tecnología de radar y teledetección en tierra para observar las nubes en el oeste de EE. UU.
Canadá ha experimentado una temporada de incendios especialmente activa este año, con más de 900 incendios en todo el país y una densa humareda que ha llegado a las principales ciudades de EE. UU. durante varios días.

También hay incendios activos en el noroeste del Pacífico que han provocado alertas por la calidad del aire.
Según el Centro Nacional Interagencial de Incendios de EE. UU., este año se han quemado unas 590.000 hectáreas en grandes incendios en todo el país.
Aun así, es probable que se produzcan más incendios y humo. La temporada alta de incendios en EE. UU. no comienza hasta agosto.
Traducción de Sara Pignatiello





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