Qué saber sobre los aranceles del 50% que EEUU impuso a Canadá

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha recurrido a una táctica comercial poco conocida de la época de la Gran Depresión para golpear nuevamente a Canadá.
El lunes, Trump anunció aranceles del 50% sobre algunos productos canadienses, lo que elevó las tensiones con uno de los aliados más cercanos de Estados Unidos.
Esta medida amenaza con causar un aumento en los precios en un momento en el que los estadounidenses ya están frustrados por el alto costo de vida, y con las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre cada vez más cerca. Sin embargo, no está claro si los nuevos aranceles de Trump sobrevivirían a una impugnación judicial.
Los aranceles son impuestos sobre productos extranjeros. Los pagan los importadores en Estados Unidos, quienes a menudo trasladan los costos a los consumidores en forma de precios más altos.
Trump castiga a Canadá por sus aranceles de represalia
Trump invocó la Sección 338 de la Ley Arancelaria de 1930 para imponer aranceles del 50% a diversos productos canadienses, desde palos de hockey hasta cerveza.
En declaraciones emitidas el lunes, Trump afirmó que Canadá discrimina las exportaciones estadounidenses de automóviles, alcohol y queso. Está furioso por la represalia de Canadá contra los aranceles que él les impuso el año pasado, los cuales les fueron impuestos con el pretexto de que Canadá debía hacer más para detener el contrabando de fentanilo.
El presidente estadounidense ha tenido repetidos enfrentamientos con su vecino del norte, e incluso ha declarado que Canadá debería ser un estado más de Estados Unidos, y amenazado con aranceles por los incendios forestales que han generado una densa humareda que llega hasta territorio estadounidense. Sus provocaciones, amenazas y sanciones comerciales han enfurecido a los canadienses y provocado boicots a los productos estadounidenses. La mayoría de las provincias canadienses, por ejemplo, han prohibido la venta de bebidas alcohólicas procedentes de Estados Unidos.
Estados Unidos se encuentra renegociando un pacto comercial —el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)—. Y la amenaza de los aranceles de la Sección 338, que entrarán en vigor el 19 de agosto, le da a Estados Unidos la posibilidad de obtener concesiones de Ottawa.
La Sección 338 no ha sido puesta a prueba
Hace casi un siglo, con las economías de Estados Unidos y del mundo en colapso, el Congreso aprobó la Ley Arancelaria de 1930, que imponía fuertes impuestos a las importaciones. Conocidos como los aranceles Smoot-Hawley, son tristemente célebres entre los economistas y los historiadores por limitar el comercio mundial y agravar la Gran Depresión. Tuvieron una aparición breve pero memorable en la película de 1986 “Ferris Bueller’s Day Off”.
La Sección 338 de la ley autoriza al presidente a imponer aranceles de hasta el 50% a las importaciones procedentes de países que hayan discriminado a las empresas estadounidenses. No se requiere investigación alguna. Tampoco existe ningún límite sobre cuánto tiempo pueden mantenerse en vigor estos impuestos.
Los aranceles de la Sección 338 nunca se han aplicado. Los negociadores comerciales estadounidenses han preferido otra herramienta: la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974 —aunque Estados Unidos utilizó la amenaza de los aranceles de la Sección 338 como moneda de cambio en las negociaciones comerciales de la década de 1930—.
“Se trata de una medida totalmente sin precedentes”, dijo el abogado especializado en comercio Ryan Majerus, socio del bufete internacional de abogados corporativos King & Spalding, y exfuncionario de comercio estadounidense. “Es como difícil creer que esto lleve vigente 100 años”.
Los aranceles podrían perjudicar más a Canadá que a EEUU
Canadá es el segundo socio comercial más importante de Estados Unidos, después de México. El año pasado, Estados Unidos importó bienes canadienses por valor de 389.000 millones de dólares —principalmente petróleo crudo y automóviles—, sólo superados por los 541 mil millones de dólares importados de México. Canadá depende en gran medida del mercado estadounidense: casi el 72% de las exportaciones de bienes canadienses se destinaron a Estados Unidos el año pasado, una cifra inferior al casi 76% de 2024, según el gobierno canadiense.
No obstante, Stephen Brown, economista en jefe para América del Norte de la empresa de investigación macroeconómica Capital Economics, calcula que los aranceles de la Sección 338 sólo afectarán a importaciones canadienses por valor de 20.000 millones de dólares. Por lo tanto, “no tendrán repercusiones importantes en el crecimiento (económico) ni en la inflación de Estados Unidos… Las consecuencias para Canadá serán mayores, pero manejables”.
Brown cree que los aranceles de la Sección 338 elevarían la tasa arancelaria estadounidense sobre las importaciones canadienses del 3,1% al 5,6%.
Cómo afectarán los aranceles al bolsillo de los estadounidenses
Algunas de las principales importaciones no están incluidas en los aranceles del 50%. Los productos energéticos están excluidos, al igual que los vehículos de motor, que ya están sujetos a otros aranceles. Pero estarán sujetos al impuesto una amplia gama de productos, desde materiales de construcción como cemento y madera, hasta productos agrícolas como lácteos y miel.
Anteriormente, Trump había eximido de los impuestos sobre importaciones a productos que cumplían los requisitos para estar libres de aranceles en virtud del T-MEC, el cual negoció durante su primer mandato. No obstante, en el anuncio del lunes no eximió a los productos que cumplen con el T-MEC.
“Todo lo que antes estaba exento ahora estará incluido”, dijo Barry Appleton, profesor de derecho y codirector del Centro de Derecho Internacional de la Escuela de Derecho de Nueva York. “Así que, si bien antes los consumidores estadounidenses tenían una protección ante los costos gracias a la exención del T-MEC, este arancel la eliminará”.
Y eso agravará la ya pesada carga en el bolsillo de los consumidores estadounidenses, dicen los expertos. En 2025, los aranceles impuestos por Trump costaron a los hogares estadounidenses un promedio de 1.000 dólares, según la organización sin fines de lucro Tax Foundation.
“Incluso con las importantes exenciones, van a afectar a una buena cantidad de productos, y esos costos se trasladarán a los consumidores estadounidenses en un momento en que el consumidor estadounidense expresa constantemente a todos que la inflación lo ha agotado”, expuso Greg Husisian, socio y director del área de comercio internacional y seguridad nacional del bufete de abogados Foley & Lardner.
Cómo encajan los aranceles en la política comercial de Trump
El anuncio del lunes se produce en un momento en que las políticas comerciales del presidente, basadas en el uso agresivo de impuestos a las importaciones, están en constante cambio.
El año pasado, Trump impuso aranceles de dos dígitos a las importaciones de casi todos los países del mundo. Para justificar estos impuestos invocó la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) y declaró el persistente déficit comercial de Estados Unidos como una emergencia nacional.
No obstante, la Corte Suprema anuló los aranceles en febrero, cuando dictaminó que el presidente se había extralimitado en sus funciones al declararlos. Como resultado de ese fallo, el gobierno de Trump se vio obligado a reembolsar los aranceles de la IEEPA que los importadores habían pagado.
En un intento por reconstruir su barrera arancelaria alrededor de la economía estadounidense, Trump recurrió a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que le permite imponer aranceles globales de hasta el 15% durante un máximo de 150 días. El gobierno de Trump anunció rápidamente aranceles mundiales del 10%, pero estos expiran el viernes.
Se cree que Trump reemplazará los aranceles provisionales de la Sección 122 con nuevos aranceles de la Sección 301, pero aún no lo ha hecho.
Los aranceles de la Sección 338 podrían enfrentar impugnaciones legales
Abogados especializados en comercio internacional tienen algunas dudas sobre si los últimos aranceles de Trump van a sobrevivir. En una publicación en redes sociales, Peter Harrell, investigador visitante de la Facultad de Derecho de la Universidad de Georgetown, señaló algunas debilidades legales en los aranceles de la Sección 338. No está claro, por ejemplo, si se supone que la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC, por sus siglas en inglés) realice una investigación antes de que el presidente pueda imponer los aranceles. Y también es posible que la Sección 338 haya quedado obsoleta debido a leyes más recientes, como la Sección 301.
“El argumento legal a favor de la Sección 338 es más débil que el de la IEEPA”, dijo Majerus. “Existe al menos una probabilidad razonable de que sea anulado”.
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Anderson informó desde Nueva York.






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